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“Animal spirits”, de George A. Akerlof y Robert J. Shiller (2009)

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“Animal spirits”, de George A. Akerlof y Robert J. Shiller (2009)

 

Sociología, psicología social, finanzas

 

Autor del resumen, comentarios y anotaciones: E.V.Pita (2013)

 

Enlace original y actualizado del resumen en:

http://evpitasociologia.blogspot.com/2013/11/animal-spirits-de-george-akerlof-y.html 

 

Título: “Animal Spirits”

Subtítulo: Cómo influye la psicología humana en la economía

 

Título original: Animal spirits. How Human Psychology Drives the Economy and Why it Matters for Global Capitalism.

 

Autores:

George A. Akerlof (premio Nobel de Economía 2001)

y Robert J. Shiller (premio Nobel de Economía 2013)

 

Fecha de publicación: 2009

 

Editorial en español: Gestión 2000. Grupo Planeta.

 

Páginas: 327

 

Texto de la solapa:

 

“Solemos dar por sentado que las grandes decisiones económicas y financieras se toman desde el análisis y la observación de los datos micro y macroeconómicos. No obstante, lo cierto es que, más a menudo de lo que creemos, son factores psicológicos e irracionales, en forma de intuición, miedo, desconfianza, fe… los que están detrás de los comportamientos de los economistas, financieros, políticos o inversores. Keynes bautizó a dichos factores como “Animal Spirits”. En la presente obra, Akerlof y Shiller los recuperan para analizar de qué modo han influido en la actual crisis económica.

 

Asimismo, los autores dan respuesta a varias preguntas que la actual coyuntura económicas nos ha vuelto a formular: ¿Por qué los sistemas económicos caen en la depresión? ¿Por qué los principales bancos influyen en la economía (si lo hacen)? ¿Por qué hay personas que no encuentran trabajo? ¿Por qué ahorrar para el futuro es tan arbitrario? ¿Por qué los mercados inmobiliarios experimentan ciclos? ¿Por qué la pobreza se produce sobre todo entre las minorías?

 

Un libro, en definitiva, de obligatoria lectura para todo aquel que desee comprender las causas más ocultas de los acontecimientos económicos y financieros mundiales”.

 

Notas biográficas oficiales de los autores:

 

George A. Akerlof es catedrático de Economía de la Universidad de California, Berkeley. Fue galardonado con el Premio Nobel de Economía de 2011.

 

Robert J. Shiller: es autor de los éxitos Exuberancia irracional y El estallido de la burbuja (Gestión 2000) y catedrático de la Universidad de Yale. Escribe una columna en el New York Times y es cofundador y presidente de MakroMarkets LLC. Fue galardonado con el Premio Nobel de Economía de 2013 junto a Fama y otro economista.

 

Índice

 

Primera Parte: Espíritus animales

 

Capitulo 1 – La confianza y sus multiplicadores

Capitulo 2 – Equidad

3 – Corrupción y mala fe

4 – Ilusión monetaria

5 -Historias

 

Segunda parte: Ocho preguntas y sus respuesta

 

6 – ¿Por qué los sistemas económicos caen en la depresión?

7 – ¿Por qué los principales bancos influyen en la economía (si lo hacen)?

Comentario al capítulo 7: la crisis financiera actual y cómo debe tratarse

8 – ¿Por qué hay personas que no encuentran trabajo?

9 – ¿Por qué a largo plazo se produce un equilibrio entre la inflación y el desempleo?

10 – ¿Por qué ahorrar para el futuro es tan arbitrario?

11- ¿Por qué los precios financieros y las inversiones corporativas son tan volátiles?

12 – ¿Por qué los mercados inmobiliarios experimentan ciclos?

13 – ¿Por qué la pobreza se produce sobre todo entre las minorías?

14 – Conclusiones

 

Resumen:

 

En el prólogo, los autores mencionan que los mercados siguen una especie de intuición femenina y cuando el 28 de noviembre del 2008 el Congreso de Estados Unidos se negó a aportar 700.000 millones de dólares para un plan de rescate, el índice de Dow Jones se desplomó porque los inversores intuyeron la posibilidad de que se repitiese la Gran Depresión.

Los autores sostienen que los gobiernos actuales olvidaron las grandes enseñanzas de Keynes en 1936 sobre la necesidad de que el Estado se endeudase para gastar, lo que generaría empleo, y las que aprendieron a marchas forzadas los gobiernos de Roosevelt y Hoover.

 

 

 

 

 

“La sociedad del riesgo”, de Ulrich Beck (1986)

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“La sociedad del riesgo”, de Ulrich Beck (1986)

 

Resumen, comentarios y anotaciones por E.V.Pita, licenciado en Sociología y Derecho.

 

El texto original del resumen actualizado está en el siguiente link:

 http://evpitasociologia.blogspot.com/2013/10/la-sociedad-del-riesgo-de-ulrich-beck.html

 

 

Título:  “La sociedad del riesgo”

Subtitulo: Hacia una nueva modernidad

 

Título original: “Risikogesellschaft. Auf dem Weg in eine andere Moderne”

 

Autor: Ulrich Beck

 

Año de publicación: 1986, Frankfurt del Maine

 

Editorial en español: Paidós Ibérica

 

Texto de la contraportada:

“Ya se han dicho muchas cosas acerca del terrible panorama que nos puede ofrecer, hoy en día, una sociedad que se pone a sí misma en peligro a través del mercado de la comunicación. Tampoco podemos añadir nada a la desorientación que han provocado las últimas fases del industrialismo, todavía en pie a pesar de sus crecientes contradicciones. Pero sí se puede dar un paso más allá y adoptar esa situación como objeto de estudio, aprender a comprender – y expresar en conceptos, en un pensamiento informado y basado en la sociología- todas esas inseguridades de nuestro tiempo, un paisaje conceptual que la crítica ideológica niega cínicamente y ante el que, sin embargo, sería peligroso ceder sin guardar las distancias. En ese sentido, la idea teórica directriz de ese libro, claramente formulada con el fin de que alcance cuanto antes el objetivo propuesto, se puede expresar mediante una analogía histórica: al igual que en el siglo XIX la modernización industrial descompuso la anquilosada sociedad agraria y extrajo de ella el germen de un nuevo modelo social, hoy en día es este último el que está creando otras formas a partir de la modernidad”.

 

Biografía del autor: Ulrick Beck es profesor de a Sociología en la Universidad de Múnich, director de Sozialen Welt y autor de Gegengifte. Die organisierte Unverantwortlichkeit, Das ganz normale Chaos der Liebe, Erfindung des Politischen y ¿Qué es la globalización?, este último también publicado por Paidós.

 

Índice

 

Primera parte

Sobre el volcán civilizatorio: los contornos de la sociedad del riesgo

1- La lógica del reparto de la riqueza y del reparto de los riesgos

2- Teoría política del conocimiento del la sociedad del riesgo

 

Segunda parte

Individualización de la desigualdad social: la destradicionalización de las formas de vida de la sociedad industrial

 

3 – Más allá de las clases y las capas.

4 – Yo soy yo: las relaciones entre los sexos dentro y fuera de la familia

5 – Individualización, institucionalización y estandarización

6 – Desestandarización del trabajo productivo: el futuro de la formación y de la ocupación

 

Tercera parte

 

7 – ¿Ciencia, más allá de la verdad y de la ilustración? Reflexividad y crítica del desarrollo científico-tecnológico

8 – Demarcación de la política: acerca de la relación entre dirección política y cambio técnico-económico en la sociedad del riesgo

 

 

Introducción al resumen

Este libro es recomendado por Giddens cuando argumenta sus puntos sobre La Tercera Vía. La idea de estos autores es que la incorporación de la mujer al trabajo en los años 70 ha echado abajo la promesa del pleno empleo y cuestionado el modelo de familia nuclear porque la modernidad lleva hacia la vida individualizada o single. Según Giddens, ni socialdemocracia ni neoliberalismo han asumido aún que la realidad ha cambiado.

Lo que viene a decir Beck es que la sociedad que surgió de 1945 está llena de riesgos que hay que calcular y que son riesgos manufacturados (surgidos a partir de productos generados por el hombre) y hablamos de las bombas atómicas, los accidentes nucleares y el riesgo de autodestrucción, el calentamiento global, la contaminación por DDT y otros insecticidas o las explosiones de plantas químicas, pero también es un riesgo quedar en paro o la disolución de la familia tradicional. Para Beck estos riesgos están calculados por la industria y aceptados porque el beneficio supera los costes. Las sociedades anteriores dependían de la naturaleza y sus desastres, ahora se suman riesgos calculados y generados por el propio hombre.

 

“El optimista racional”, de Matt Ridley (2010)

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“El optimista racional”, de Matt Ridley (2010)

 

Resumido y comentado por E.V.Pita (2013)

 

Texto original del resumen (libre acceso): http://evpitasociologia.blogspot.com/2013/07/el-optimista-racional-de-matt-ridley.html

 

 

Título: “El optimista racional”

 

Subtítulo: “¿Tiene límites la capacidad de progreso de la especie humana?”

 

Título original: “The Rational Optimist. How Prosperity Evolves”.

 

Autor: Matt Ridley

 

Fecha de publicación: 2010

 

Editorial en español: Santillana Ediciones Generales

 

Comentarios previos y notas del lector:

 

Matt Ridley fue un directivo de un banco británico que quebró en el 2008 por los bonos basura y productos tóxicos, según cuenta él mismo. En los primeros capítulos de su libro cita a tres autores liberales: Adam Smith, Hayek (del que dice errónameante que es australiano y no austríaco; podría ser un gazapo del traductor) y David Ricardo. Es más, su primer capítulo es tan clavado al de Adam Smith sobre el trueque que él mismo admite que sigue su argumentación pero no es una adaptación moderna de su pensamiento. Sin embargo, desarrolla enormemente la importancia del trueque y la especialización del trabajo como factor clave de la evolución y el progreso humano. También hace mención a las excelencias de la ventaja comparativa de David Ricardo, al igual que otros teóricos de la globalización como Thomas Friedman y su “La Tierra es plana”. Por tanto, su línea es una defensa fervorosa del libre comercio como modo de prosperidad. Paradójicamente, cita tres veces a Hayek en menos de 80 páginas pese a que Hayek es considerado como un economista tétrico y pesimista frente al optimismo de Keynes (ver el libro “Keynes vs. Hayek”), al que Riddley, que tanto defiende el optimismo, no menciona.Por eso, habría que encuadrar este libro dentro de la escuela neoliberal, no solo al citar repetidamente las ideas de Hayek y por centrarse en atacar los argumentos contra la desigualdad que generan el neoliberalismo y la globalización de otros autores como Krugman o Stiglitz, a los que tampoco menciona. Sin embargo, es cierto lo que dice sobre las constantes trabas al avance cultural y los cambios que generan progreso o mayor eficiencia. Por otra parte, las ideas de progreso parecían desfasadas desde Habermas, por lo que vuelve a reavivar el debate.

 

Texto oficial de la contraportada:

 

“El mundo cada vez va mejor. De manera generalizada, el acceso a los alimentos, las rentas y la esperanza de vida han alcanzado niveles muy elevados, mientras que la enfermedad, la mortalidad infantil y la violencia han caído notablemente. Aunque el mundo está lejos de ser perfecto, tanto las necesidades como los lujos son hoy más asequibles; el aumento de la población es más lento; África, siguiendo a Asia, está saliendo de la pobreza; las nuevas tecnologías han enriquecido nuestras vidas de un modo sin precedentes. Los pesimistas, que dominan la opinión pública, auguran que pronto alcanzaremos un punto de inflexión que marcará el desastroso final de los buenos tiempos. Pero llevan anunciándolo 200 años.

 

Matt Ridley explica cómo y por qué las cosas están mejorando. La prosperidad emana del trabajo de todos para todos. La tendencia al intercambio y a la especialización, iniciada hace 100.000 años, ha forjado una mentalidad colectiva que eleva nuestros estándares de vida. Ridley asegura que, gracias a la ilimitada capacidad de innovación del ser humano, el siglo XXI supondrá progresos desde el punto de vista material pero también respecto a la biodiversidad. Una respuesta universal y sorprendente a los agoreros: el progreso no es posible sino probable.

 

INDICE

 

Prólogo: Cuando las ideas se aparean

 

Capítulo 1

 

Un mejor hoy: el presente sin precedente

 

Capítulo 2

 

El cerebro colectivo: 200.000 años de intercambio y especialización

 

Capítulo 3

 

La manufactura de la virtud: trueque, confianza y reglas de hace 50.000 años

 

Capítulo 4

 

Alimentar a los 9.000 millones, la agricultura desde hace 10.000 años

 

Capítulo 5

 

El triunfo de las ciudades: el comercio desde hace 5.000 años

 

Capítulo 6

 

Escape de la trampa de Malthus: la población desde 1200

 

Capítulo 7

 

La liberalización de los esclavos: la energía desde 1700

 

Capítulo 8

 

La invención de la invención: el rendimiento aumenta desde 1800

 

Capítulo 9

 

Los momentos críticos: el pesimismo desde 1900

 

Capítulo 10

 

Los dos grandes pesimismos de la actualidad: África y el clima después de 2010

 

Capítulo 11

 

La catalaxia: el optimismo racional sobre el año 2100

 

……………………………….

Resumen exprés:

 

El autor Matt Ridey es nieto e hijo de empresarios de minas de carbón y defiende que la huella contaminante de los combustibles fósiles (carbón, petróleo…) es insignificante si se compara con la gran cantidad de energía que producen. Por contra, las energías alternativas (solar, eólica, maremotriz, biomasa…) causan mayores destrozos medioambientales, subvenciones y pérdida de empleos (por ejemplo, al llenar los montes de molinos eólicos u ocupar tierras enteras que debían estar dedicadas a los cultivos de alimentos para destinarlos a biocombustibles, lo que supondría desforestar selvas enteras para cultivar maiz y quemarlo en coches). Dice que los combustibles, sobre todo el carbón, son baratos e “inagotables”. Y tiene dudas sobre la futura energía de fusión, no tanto respecto a la de hidrógeno. Habla de maravillas respecto a la nuclear, que, según él, solo produce residuos del tamaño de una lata de refresco fácil de almacenas y que son biodegradables pasados dos siglos. En cambio, dotar a Inglaterra de energías renovables en vez de petróleo y carbón obligaría a ocupar sus mares con molinos y motores de mareas, enormes extensiones de tierra, hidroeléctricas en todos los ríos, 60 nucleares, poner paneles solares en una superficie de una región como Linconshire y llenar todo el campo de tendidos de alta tensión.

Sostiene que la energía fósil ha sustituido a los caballos y a los esclavos y es el sinónimo de progreso y crecimiento económico.

 

También califica de “apocalípticos” a quienes alertan sobre el cambio climático o el agujero de ozono porque para que la Tierra aumente 3 grados su temperatura media a lo largo del siglo XXI, la actividad empresarial y económica tendría que ir tan bien que los africanos vivirían en chalés adosados con piscina, un crecimiento tan rápido que ni siquiera lo experimentó Japón en el siglo XX. Y en ese caso, a quién le importa que haya un poco más de calor. Por tanto, duda que haya ese calentamiento además de que el clima nunca ha estado estable y que, en el pasado, el hombre sobrevivió a las glaciaciones. Asegura que el hombre solo es culpable del 1% de las emisiones y que en el pasado, la quema de madera, era mucho más contaminante.

 

Defiende la catalaxia, una idea de Hayek sobre que el progreso funciona con un intercambio de ideas (por ejemplo, en Internet) y la especialización (la división de trabajo).

Sobre crecimiento económico, menciona a Paul Romer, que sería el sucesor de Schumpeter y Solow respecto a sus teorías del crecimiento. Su palabra clave es “chance” (oportunidad).

Ridey se define a si mismo como inspirado en las teorías de Adam Smith y Charles Darwin, en el sentido de que la tecnología y la economía han evolucionado, a veces con pasos atrás, y ha premiado a las sociedades más innovadoras mientras otras (como China o el Islam) quedaban estancadas en el siglo XII por políticas contra el progreso, que floreció en Italia.

 

En su libro hay ecos de otros autores como los que escribieron “¿Por qué fracasan las naciones?”. Dice que a hay que resgularizar muchas trabas burocráticas al comercio para generar intercambio y permitir que, espontáneamente, surja el comercio en los países más atrasados. No cree en los idealistas del libre mercado porque un libre mercado no es algo que se pueda planificar (en relación a las exigencias de FMI y otros para liberar el mercado a cambio de obtener préstamos).

 

Uno de los capítulos más interesantes es donde hace la historia del progreso económico, que recuerda las primeras páginas de Adam Smith. Dice que un trabajador actual vive mejor que el Rey Sol en el siglo XVIII, comiendo cuanto se le antoje, bien resguardado del frío, con veloces carrozas, sin piojos ni enfermedades y trabajando solo 8 horas al día, lo que un campesino del siglo XIX ni siquiera podía soñar. Y todo ello es gracias a la generación de energía barata, sobre todo con carbón y petróleo que producen electricidad.

En los tiempos prehistóricos, el hombre generaba un cuarto de caballo de vapor, pues era él mismo el que araba los campos.  En los poblados de Asia Menor y Creciente Fértil, o Mesopotomia, surgen las ciudades a la vez que los comerciantes y hay intercambio de productos. Es más barato cultivar un excedente de grano para comprar peces al pescador que ir a pescar uno mismo. La gran potencia comercial fueron los Fenicios que se expandieron por todo el Mediterráneo y hasta Inglaterra sin una sola guerra y nunca ha sido suficientemente reconocida su labor. Allí se descubrió lo importante que era mezclar cobre y estaño para obtener bronce, el gran secreto de los fenicios. Tras la derrota de Cartago, heredera de los fenicios, Roma ocupó esos territorios y los sumó a los suyos. En aquel entonces, la energía ya era de dos o tres caballos de vapor, mediante el uso de bueyes y maquinaria. A ello se sumaban millones de esclavos que, al ser tan baratos, hacían innecesaria la innovación. En la edad media, los caballos sustituyen a los bueyes en los campos y se generalizan los molinos de viento y agua, o la navegación a vela. Esas máquinas ya producían hasta 8 o más caballos de vapor. En el siglo XVIII, Inglaterra dio el gran salto al usar combustibles fósiles para generar energía de vapor que movió trenes y barcos. Fue un gran adelanto, solo superado por el uso de petróleo y la geración de electricidad.

 

(continuará el resumen)

“¿Por qué fracasan los países?”, de Daron Acemoglu y James A. Robinson (2012)

with one comment

Sociología, estructura económica, pensamiento político, política económica, cambio social


Resumen, anotaciones y comentarios por E.V.Pita (2013), licenciado en Sociología y Derecho

Blogs: http://evpitasociología.blogspot.com  y http://eleconomistavago.wordpress.com  

 

 

Título: “¿Por qué fracasan los países?”

Subtitulo: Los orígenes del poder, la prosperidad y la pobreza 

 

Título original: “Why nations fail?”

 

Autores: Daron Acemoglu y James A. Robinson 

 

Fecha de publicación : 2012

 

Editorial en español: Deusto

 

Texto de la contraportada: 

“¿Qué determina que un país sea rico y pobre? ¿Cómo se explica que, en condiciones similares, en algunos países haya hambrunas y en otros no? ¿Qué papel juega la política en estas cuestiones?

 

Que algunas naciones sean más prósperas que otras ¿se debe a cuestiones culturales? ¿A los efectos de la climatología? ¿A su ubicación geográfica?  No, en absoluto.

 

Ninguna cuestión relativa a la prosperidad de un país está relacionada con estos factores, sino que proviene de otro más tangible: la política Económica que dictaminan sus dirigentes.

 

Son los líderes de cada país, afirman los reconocidos profesores Daron Acemoglu y James A. Robinson en este libro, quienes determinan con. Sus políticas la prosperidad de su territorio y así ha ocurrido en todos los periodos de la historia , como demuestran en este apasionante estudio.”

 

Índice

 

Capítulo 1… Tan cerca y, sin embargo, tan diferentes

Capítulo 2…. Teorías que no funcionan

Capítulo 3…. La creación de la prosperidad y la pobreza

Capítulo 4… Pequeñas diferencias y coyunturas críticas : el peso de la historia

Capítulo 5…. “He visto el futuro y funciona”: el crecimiento bajo instituciones extractivas

Capítulo 6… El distanciamiento 

Capítulo 7…. El punto de inflexión 

Capítulo 8…. No es nuestro territorio: obstáculos para el desarrollo 

Capítulo 9… Como revertir el desarrollo 

Capítulo 10… La difusión de la prosperidad 

Capítulo 11…. El círculo virtuoso

Capítulo 12…  El círculo vicioso

Capítulo 13… Por qué fracasan los países hoy en día 

Capítulo 14… Cómo romper el molde

Capítulo 15… Claves para comprender la prosperidad y la pobreza 

 

Resumen exprés 


Acemoglu y Robinson sostienen que los países crecen económicamente a medida que sus instituciones son más inclusivas y democráticas de forma que la riqueza está mejor repartida que si fuese un régimen exclusivo y explotador que establece instituciones destinadas a exprimir a los ciudadanos en función de los intereses de los gobernantes y sus amigos. Según esta teoría, Inglaterra empezó la revolución industrial porque el Parlamento consiguió más poderes en la revolución gloriosa de 1688 y el rey aceptó el imperio de la ley. Sin embargo, otros países que eran poderosos como España no cambiaron sus instituciones y se desplomaron. Mientras Estados Unidos desarrolló una democracia y creció económicamente los países de Latino América se estancaron porque la riqueza solo llegaba a una elite que organizó la economía no en el interés general sino en su propio interés. Algo parecido pasó con la difusión del ferrocarril: las países que estuvieron bajo el control de  Napoleón el suficiente tiempo e incorporaron instituciones como el Código Civil  adoptaron más rápido el tren que aquellos reinos como Austria-Hungría y Rusia que aún mantenían instituciones como la servidumbre y pocas libertades.

Lo mismo ocurrió con el régimen soviético que creció porque era un régimen extractivo que volcó todos sus recursos en la industria dirigido por una elite que quería perpetuarse en el poder. Funcionó hasta los años 80, cuando todo dejó de funcionar. Otro ejemplo es Bostsuana, el único país medianamente democrático de África que fue gobernado por varios jefes que tenían limitado el poder mientras que en los demás países los líderes se limitaron a sustituir las caras pero mantuvieron las instituciones de los blancos para explotar a los habitantes en Sierra Leona o Zimbawe. En ambientes extractivos y explotadores es difícil que surja el espíritu emprendedor. Según la teoría de estos autores el crecimiento de China se explica porque el actual régimen es más inclusivo que el el Mao pero sigue siendo un régimen extractivo por lo que dejará de crecer al 10% por año como hasta ahora.


Interés del libro:


Teórico: Los autores pueden encuadrares dentro de los teóricos del libre mercado porque proponen que el progreso avanza gracias a las libertades, la redistribución de la riqueza, la centralizacion y el imperio de ley para amplias mayorías. Sin embargo, no critican la creciente desigualdad en el país que pone como modelo (EE.UU.) como si están haciendo Krugman o Stiglitz entre otros. Tampoco estudia los flujos de capital hacia países prooccidentales y no a los de ideología rival. Algunos de sus análisis son demasiado simplistas y obvian cuestiones clave que podrían refutar su análisis (por ejemplo, dice que los rusos vivían mejor con el zar que con los soviets y puede ser pero si hubo una redistribución 
Histórico: 


1) establece una hipótesis sobre la decadencia del Imperio español a partir del siglo XVII a causa de una economía extractiva que creaba gran desigualdad si se compara con su rival Inglaterra, mucho más abierta al libre mercado.


2) da una nueva idea sobre la independiencia de las colonias americanas de la corono española: las elites no aceptaron el programa revolucionario frances impuesto por Napoleón y menos aún la progresista Constitución de Cádiz de 1812. Por eso, se levantaron en ambas ocasiones, con motivo de la invasión francesa de 1808 y cuando los liberales alcanzaron el poder en 1820-1823. Tras obtener la independencia, las elites continuaron con las viejas instituciones coloniales porque eran altamente extractivas de riquezas.


3) sobre la sorpresiva caída del bloque soviético en 1989. Se han propuesto múltiples teorías pero en concreto esta parece convincente: el sistema de producción extractivo del Partido Comunista se agotó tras décadas de industrialización forzada y se implantó el sistema de mercado. No explica a donde va ahora la econo


Resumen

 

Los autores Acemoglu y Robinson arrancan de las primaveras árabes para explicar cuantas cosas deben cambiar en unos países gobernados por una minoría que había organizado la estructura de poder para enriquecerse y que condenaban a la pobreza a sus súbditos.

Al igual que muchos sociólogos, los autores descartan que tengan importancia los factores climáticos o geográficos o culturales. Ponen como ejemplo el caso de Los Nogales, la misma ciudad pero un lado en México y otro en Estados Unidos. El primero es pobre y el segundo es rico.

Para explicar estas diferencias, los autores se remontan a la colonización europea de América. Los españoles instauraron un sistema de trabajos forzados (encomiendas) dominado por una élite que se opuso a los avances constitucionales en España y que se independizó para perpetuar sus privilegios con una gran inestabilidad política. Mientras, los colonos ingleses de 1619 que fundaron villas en Norteamérica, como Virginia, ensayaron varios modelos hasta que encontraron uno que daba muchos incentivos al colono para cultivar las tierras y participar en la vida política. Tras la independencia, los presidentes respetaron el marco constitucional y fomentaron el crédito a los emprendedores para patentar y abrir negocios sin trabas burocráticas. Tampoco favorecieron los monopolios sino la competencia.

Ponen como ejemplo a Bill Gates y Carlos Slim, los empresarios más ricos del mundo. El primero tuvo incentivos para crear nuevos productos mientras que el segundo, según dicen los autores, habría aprovechado sus contactos políticos para explotar en régimen de monopolio el sector de las telecomunicaciones, incluso aprovechando lagunas legales, y cuando quiso hacer lo mismo en EE.UU. los tribunales se lo bloquearon.

Lo que dicen es que sí un país tiene unas instituciones que fomentan e incentivan la libre empresa, serán más ricos. Y recuerda que Latinoamerica lleva sumida en la pobreza 150 años sin cambiar las trabas burocráticas e intereses creados de unas minorías mientras que los países occidentales europeos, junto a Japón y Australia, gozan de gran riqueza por ser muy democráticos. 

[nota del lector: es inevitable responder a los autores y recordar las palabras de Stiglitz sobre la creciente desigualad de la riqueza en Estados Unidos]. [nota del lector: uno se pregunta sino será que unos países son ricos y otros pobres desde hace 150 años porque la escena mundial está dominada siempre por los mismos, Inglaterra, Francia y Estados Unidos. Habría que ver cuantos de esos países intentaron crear instituciones democráticas y se lo echaron abajo las potencias coloniales. Quizas los autores lo aclaren más adelante]. 

Otra cosa que llama la atención es que los autores muestran un mapa del mundo por su mayor riqueza o pobreza según la renta per cápita. Toda Europa goza de rentas superiores a 20.000 dólares excepto España y Portugal, lo que les equipara con Rusia o Argentina. [nota del lector: o bien es la triste verdad o bien los autores tomaron ese sesgo estadístico porque  les venía bien para probar que los países latinos van mal todos, incluso los de Europa].

 

Capítulo 2

 

Los autores estudian varias teorías que intentan explicar las desigualdades económicas en el mundo y las rebaten y explican por qué no funcionan.

 

Muestran un mapa del mundo por renta per cápita en el que las más altas corresponden a Europa Occidental (exceptuados España y Portugal), USA, Canada, Australia y Japón y las más bajas a Africa y Sudamérica. Para hacer esta distribución de renta ponen el listón más alto en 20.000 dolares per cápita, lo que hace que España (hasta hace poco octava potencia mundial) y Portugal queden relegados a la misma categoría que Rusia o Argentina. Cree que hay una brecha entre ricos y pobres y recuerda que si cayese el precio del barril del petróleo, países de Oriente Próximo que ahora son ricos, podrían volverse pobres. Se preguntan cómo explicar las diferencias cruciales entre países ricos y pobres y sus distintos modelos de crecimiento.

Para ello analizan tres hipótesis:

 

-Las diferencias geográficas (Sachs, Diamond)

Comentados más abajo

 

-Las diferencias culturales (Weber y su teoría del protestantismo y el espiritu capitalista)

Francia e Italia son países capitalistas, lo que no les impidió sumarse al carro de la revolución industrial rápidamente y hoy están a la par que otras naciones avanzadas y prósperas.

 

-La hipótesis de la ignorancia (definición de economía de Lionel Robbins en 1935)

Rebate la tradicional definición de economía:

 

“La economía es la ciencia que estudia el comportamiento humano como relación entre fines y medios escasos que tienen usos alternativos”.

 

Atribuyen desastres económicos  a “fallos de mercado” para explicar la actual pobreza en Africa cuando el problema es que no hay voluntad política para adoptar políticas más eficientes. La prueba es que, si algun gobierno tuviese buena fe, tras ensayo y error, modificaría sus politicas para beneficiar a sus habitantes.

Pone como ejemplo el Congo, que conoció prontamente el uso de armas de fuego en el siglo XVII y abrazó rápidamente los avances tecnológicos europeos pero para dedicarse a capturar esclavos, negocio más rentable que mejorar la producción agraria.

 

Críticas a Jeffrey Sachs

 

La teoría de que los países cálidos son intrínsecamente pobres a pesar de contradecirse por el reciente y rápido avance económico de países como Singapur, Malasia y Botsuana todavía es defendida enérgicamente por algunas voces como la del economista Jeffrey Sachs. La versión moderna de esta idea hace énfasis no en los efectos directos del clima en el esfuerzo a la hora de trabajar o pensar, sino en dos argumentos adicionales: en primer lugar que las enfermedades tropicales sobre todos malaria tienen consecuencias muy adversas para la salud y productividad del trabajo. además el suelo tropical no permite desarrollar una agricultura productiva. Pero la desigualdad mundial no se puede explicar mediante climas o enfermedades. Pone como ejemplo la frontera que divide Nogales en México y EEUU.

 

Críticas a Diamond

 

Los autores también descartan la teoría del ecologista y bíólogo Jared Diamond y su hipótesis geográfica sobre la distribución de la riqueza (los trópicos son pobres por tener agricultura improductiva y las tierras templadas del norte, ricas). Este habla en su libro “Acero, gérmenes y armas” de que algunas especies de animales y plantas no pudieron ser domesticadas y otras no existían, por ejemplo, en América. Donde avanzó la agricultura, hubo más avance tecnológico y político que en las sociedades de cazadores-recolectores. Las distintas intensidades de agricultura habría originado sociedades más ricas (por ejemplo, el Creciente Fertil) que otras (aborígenes de Australia). Pero Acemoglu y Robinson creen que esto no se puede generalizar para explicar la desigualdad moderna. La teoría de estos autores es que la renta media de los habitantes de los antiguos imperios  inca y azteca apenas era menos del doble que la de un español de la época mientras que ahora es seis veces más que la de un boliviano o peruano [hablamos de 2008, antes de la crisis]. Es decir, cuando los nativos adoptaron las técnicas agrícolas europeas, la brecha económica debería haberse acercado y ahora es tres o cuatro veces mayor. Por eso, creen que la diferencia  económica hay que explicarla como un posterior reparto desigual de las tecnologías. Mientras España se sumó “con retraso” a la tecnología del vapor y luego a la de información, en los países andinos, la adopción de estos nuevos modos de producción fue mucho más lento. Los autores dicen que Diamond no logra explicar por qué pasa esto ni encajarlo en su modelo. Y también se pregunta cómo imperios prósperos como el inca o el azteca, más ricos que las tribus indias de Norteamérica, pasaron a ser más pobres 500 años después. La explicación es que EE.UU. adoptó con entusiasmo las nuevas tecnologías, educación y ferrocarril, todo lo contrario que Sudamérica. Es lo que sería una especie de “suerte inversa” o “revés de la fortuna” que sugieren que fue creada por las instituciones que impusieron los colonos europeos.

Los autores concluyen que “la desigualdad del mundo es, en gran medida, el resultado del reparto y la adopción desiguales de la tecnología, y la tesis de Diamond no incluye argumentos sobre este asunto”. Añaden que el argumento de Diamond que trata de la desigualdad continental no permite explicar la variación en los continentes, parte esencial de la desigualdad del mundo moderno. Por ejemplo, no explica por qué la revolución industrial no surgió en Moldavia o por qué India y China, con grandes riquezas agrícolas y ganaderas, tienen tantos pobres. Comparando un mapa de frecuencia de especies de ganado y planta, la mayor concentración debería corresponder a Eurasia pero en este continente hay muchas desigualdades como Inglaterra comparada con Tayikistán. Y recuerdan que las tecnologías como el hierro fundido o las primeras ciudades, que surgieron en Turquía o Irak, situadas geograficamente en inmejorable lugar, no les dieron ventaja a estas zonas, sobre todo, cuando cayeron en manos del Imperio Otomano. Fue la expansión de este imperio y no la geografía lo que determinó que fuesen más pobres que otras zonas continentales. Y finalmente puntualizan que las diferencias geográficas no ayudan a explicar por qué China o Japón se estancan durante largos periodos de tiempo de su historia y luego inician un rápido proceso de crecimiento.

 

 

Capítulo 3

Los autores analizan el caso de las dos Coreas, dos países separados desde 1950. La del Norte, bajo un régimen comunista hermetico es pobre, sin formación ni iniciativa empresarial, y la del Sur, democrática desde los 90 y prooccidental, es rica porque fomenta las oportunidades y la inversión. Los autores dicen que garantizar el derecho a la propiedad privada es crucial porque quienes disfruten de ese derecho estarán dispuestos a invertir y aumentar la productividad.

Pero la cuestión es que la mayoría de los ciudadanos por no decir todos disfrute de ese derecho.

Pone el ejemplo de Barbados en 1680 cuando los terratenientes se repartían los cargos de juez y el reto era  esclavos. Además hacen falta carreteras y servicios públicos. En América Latina existía propiedad privada pero la del indígena era poco segura. Por ello el sistema legal no debe discriminar ni servir a instituciones extractivas que tienen como objetivo extraer rentas y riqueza de un subconjunto de la sociedad para beneficiar a un subconjunto distinto.

En cambio, las instituciones inclusivas crean mercados inclusivos que dan libertad y oportunidad de ejercer cualquier  profesión, y quienes tengan buenas ideas serán capaces de crear empresas, y allanan el camino para la innovación tecnológica y la educación, lo que provoca un desarrollo sostenido. De ahí el éxito de Thomas Edinson, Bill Gates o Steven Jobs que hicieron negocios porque los adolescentes tienen acceso a la escolarización que desean o pueden lograr. Otro ejemplo es la fábrica Samsung de Corea del Sur.

Frente a ello están las instituciones políticas absolutistas, o peor aún, los estados fallidos como Somalia, donde el estado (Max Weber: el Estado tiene el monopolio de la violencia legítima) es incapaz de imponer ley y orden ni es centralizado.

Los autores ponen el ejemplo de Mobutu en el Congo, donde lo montó todo para su servicio y riqueza porque sí hubiese hecho unas instituciones inclusivas habría tenido que redistribuir su riqueza. No sólo los poderosos se oponen a la tecnología sino que lo hacen también los gremios que bloquearon muchos avances. En general, dice , los grupos poderosos suelen oponer resistencia al poder económico y a los motores de prosperidad. Un ejemplo fue el rey del Congo, que tenía en el siglo XVII a 500 mosqueteros, sin dejar opción a los ciudadanos a ningún poder político. Tras la independencia en 1960 se reprodujeron las instituciones extractivas.

 

Capítulo 4

Los autores hacen referencia a la peste bubónica de 1346 (la Peste Negra) que entró de China por el Mar Negro y acabó con la mitad de la población afectada [nota del lector: otros cálculos hablan del 10%]. El orden feudal se vino abajo porque los señores se quedaron sin siervos. Ante la escasez de mano de obra, los trabajadores lograron que se suprimiesen multas, trabajos obligatorios y otros abusos. Los intentos de imponer un abusivo Estatuto de Trabajadores fracasó en Inglaterra. Pero en otros sitios, sobre todo en Europa del Este, los señores de adueñaron de más tierra y las ciudades perdieron libertades, Europa del Este exportó más cereal pero mediante trabajos forzados. Finamente en Inglaterra la revolución gloriosa aportó más libertades en 1688 y limitó el poder absoluto. Después empezó la revolución industrial.

Los autores comparan la evolución de tres monarquías absolutistas como Felipe II de España, Isabel I de Inglaterra y Enrique III de Francia. Los tres luchaban contra asambleas de ciudadanos como las Cortes, el Parlamento y los Estados Generales. Hubo pequeñas diferencias por el monopolio del comercio con América, ya que Inglaterra corrió a cargo de comerciantes, que se hicieron más ricos y pudieron oponerse al absolutismo. Estas pequeñas mejoras alimentaron un círculo virtuoso mientras que en Francia y España cayeron en un círculo vicioso. Pero aún así la situación fue mejor que en Europa Central y del Este, lastrada por la servidumbre.

En sólo tres siglos desde la Peste Negra se había producido un proceso de divergencia 

Recuerdan que la derrota de la Armada Invencible en 1588 abrió el comercio del Atlántico a los ingleses y generó  el avance de Inglaterra y su economía de mercado que extendieron los colonos por América del Norte mientras el Sur siguió bajo un modelo extractivo y de gran desigualdad. Todavía fue más grave en Africa donde imperó el absolutismo y el esclavismo con la excepción de Botsuana. China y la India con sus castas también quedó rezagado. En cambio en Japón triunfó la Revolución Meiji que erradicó el orden feudal y se disparó el crecimiento. En Oriente Proximo, el imperio otomano impuso un régimen colonial.

Los autores dicen que la teoría institucional explica mejor que las basadas en geografía, la ignorancia o la cultura las  diferencias económicas.

Lo que ambos autores quieren establecer es:

1)  ¿Cómo aparecieron las instituciones inclusivas?

2) ¿cómo persistieron y continuó el círculo virtuoso?

3) ¿cuantos gobiernos absolutistas y extractivos rechazaron la nueva tecnología de la revolución industrial?

4) ¿Cómo acabaron los europeos con la posibilidad de crecimiento económico en partes conquistadas?

5) ¿Cómo el círculo vicioso y la ley de hierro de la oligarquía mantuvieron las instituciones extractivas y donde no se extendió la revolución industrial siguió pobre?

6) ¿por qué las tecnologías de la revolución industrial no se han implantado en lugares con un mínimo de  centralización del Estado?

 

Dicen que las áreas que transformaron sus instituciones en una dirección más inclusiva, como Francia o Japon, o impidieron el establecimiento de instituciones extractivas, como Estados Unidos o Austria, fueron más receptivos a la extensión de la revolución industrial y se adelantaron a los demás.

 

Capítulo 5

Hacen un repaso de la evolución Económica de la Unión Soviética en tiempos de Stalin y de los planes quinquenales del Gosplan, que tomó la producción agrícola tras expropiar la tierra y colectivizar las granjas con el fin de alimentar a los trabajadores de la industria y la construcción de fábricas. Pero en el rural la producción cayó en picado. Hubo 6 millones de muertos por hambre. A pesar de ser un método menos eficiente que el libre mercado, hubo crecimiento porque la elite del PC volcó todos sus recursos hacia la industria, que estaba muy atrasada. Se llegó a decir que la economía planificada era altruista porque daba pleno empleo, estabilidad de precios o motivacion altruista. Hasta Samuelson predijo que en los 80, la URSS superaría a USA. Fue un desarrollo rápido pero no sostenido y en los 70 el modelo se agotó.

Importante: según los autores, el colapso de la URSS se debe a que las instituciones extractivas como el Partido Comunista no pueden generar un cambio tecnológico sostenido por falta de incentivos económicos y la resistencia por parte de las elites. Había problemas para resignar recursos eficientemente y para tomar decisiones ( si fallaba, mal asunto).

Como no había incentivos introdujeron los objetivos y primas pero los resultados eran ineficientes. Incluso fijaron delitos contra los holgazanes.

Luego examinan el caso del Congo y el Kasai y los leles y bushongs, separados por un río. Unos eran pobres y luchaban entre sí mientras que los otros eran ricos y tenían avanzadas tecnologías porque tenían a un rey centralizado extractiva y absolutista para recaudar impuestos  pero trajo algo de prosperidad.

El problema de este crecimiento, al igual que la URSS, es que, según estos autores, no hay destrucción creativa (una idea de Schumpeter).

Luego repasan la creación tras el Largo Verano (15.000 AC) de sociedades agrícolas como los natufienses en el Eufrates, Abu Hureyra y el monte Carmelo . Creen que las elites llevaron a hacer sedentaria a la población y luego emprender la agricultura. (Por ello creen que Jared Diamond empezó la casa por el tejado porque, en realidad, los cambios institucionales empezaron primero y como una reorganización para aprovechar la mayor disponibilidad de animales y plantas y solo luego vino la agricultura y la religión ).

La expansión de la agricultura también se extendió las ciudades mayas, como Copan,  dirigidas por sus reyes y su aristocracia. En el año 779, Copan tenía más habitantes que París. Pero desde el año 300 no hubo cambios y los reyes y nobles de dedicaron a cobrar impuestos que crearon gran desigualdad hasta que en 810 lucharon entre ellos por derrocar al jefe y  hacerse con el control y los beneficios. El sistema desapareció porque no era estable.

Cree que en China pasará lo mismo.

 

Capítulo 6

Aquí habla de la decadencia de Venecia, entre el 1.050 y el 1.350, porque cuando la república veneciana gobernads por el Dux y una Asamblea General ofrecía incentivos a los jóvenes para prosperar a traves de la institución de la commenda se generó una gran economía pero unas generaciones después los miembros del Gran Consejo, una vez que estuvo controlado por varias familias, bloquearon los accesos a los nuevos mercaderes, por lo que en 1297 eliminaron los incentivos al crecimiento a través de la Serrata (los nuevos nombramientos debían de ser aprobados por el Consejo de los Cuarenta mientras que los actuales no necesitaban confirmación ). El Gran Consejo se convirtió en una aristocracia hereditaria en 1315 con el Libro d’Oro. Luego metieron una Serrata económica y la prohibición de los contratos de commenda. Además, el Estado veneciano nacionalizó el comercio con galeras y cobró más impuestos. El comercio a larga distancia fue monopolizado por la elite. Y decayó.

Lo mismo paso con el Imperio Romano que alcanzo su expansión tras las luchas de los Graco por pedir mayor representación de los plebeyos y sus leyes. aunque también excluían a los esclavos. En los pecios marinos se ve la riqueza generada y hay pruebas de la actividad y contaminación romana en el hielo de Groelandia hasta el siglo I. Pero era una economía extractiva dominada por las elite del Senado (grandes terratenientes y aristócratas) en un sitio con un reparto desigual de las tierras. Todo esto fue derrocado por Julio César y el Imperio Romano, lo que eliminó las instituciones parcialmente inclusivas (como la asamblea plebeya cuyos poderes pasaron al Senado y el ej). La pelea de las elites por controlar el poder extractivo conllevó el colapso de Roma por guerras civiles continuas. Los derechos de propiedad para el ciudadano común fue menos seguro. Ningún emperador quiso poner instituciones más inclusivas. Aumento el número de personas a ser ciudadanos pero con menores derechos que antes. Y la tecnología se estancó. Los emperadores no incentivaban o descartaban avances que eliminasen mano de obra.

Vindolanda, la antigua Escocia, era pobre en tiempos romanos pero con los siglos fue muy desarollada porque, tras la caída de Roma, siguió un camino divergente respecto a otras provincias como Aksum (Etiopía) donde quedaron mejor asentadas las estructuras feudales.

Pero la herencia de la republica romana pervivió hasta la Peste Negra y sus instituciones inclusivas fueron rápidamente adoptadas por ciudadanos libres.

 

Capítulo 7

En la Inglaterra isabelina también se rechazaron las innovaciones técnicas como una máquina de tejer de Lee para no arruinar a las hilanderas. Porque ello requería un proceso de destrucción creativa schumpenteriana  que obligarían a sustituir lo viejo por lo nuevo. Los políticos temían inestabilidad.

En este capítulo examinan la importancia de la firma de la Carta Magna por el rey Juan en 1215 para que consultase a los barones antes de aumentar los impuestos y la creación de un consejo de 25 barones para obligar al rey a cumplir. Aunque fue anulada, algunos la consideran un paso al pluralismo. La diferencia es que años después el parlamento incluyó a los mercaderes y agricultores ricos (gentry), no sólo a los nobles. Pero los Tudor crearon un estado centralizado y expropiaron las tierras a la Iglesia. Luego, los Estuardo quisieron ser absolutistas y no pudieron.

 

Capítulo 8

Habla sobre distintos países que obstaculizaron el desarrollo como la prohibición de la imprenta en el Imperio Otomano, el refuerzo del absolutismo en España la llevó al declive pues no había derechos de propiedad seguros y el colapso económico hacia que no hubiese incentivos para invertir. En el caso de Rusia y Austria-Hungría, con Francisco I,  los gobernantes bloquearon activamente cualquier intento de introducir tecnologías. Y en China, en 1500, la dinastía Ching impidió la navegación a distancia justo cuando los europeos se expandían por América y Asia.

 
Lo mismo pasó con el absolutismo del Preste Juan de Etiopía que tenía inseguridad en los derechos de propiedad porque el emperador arrebataba las tierras cada dos o tres años y cuya institución era el gult o servilismo feudal. En el siglo XIX, Etiopía logró seguir independiente y Melenik derrotó a Italia en la batalla de Adua en 1896. Ras Tafari cayó en 1935 pero volvió al trono en 1941. Siguió en plan absolutista hasta 1978 y su país se convirtió en el más pobre del mundo sin luz y con agricultura de subsistencia.
El caso de Somalia es peor porque ha estado dominado por seis clanes familiares estructurados por grupos de pago de la diya (riqueza de sangre) y con obligaciones legisladas por la ley heer. El poder político es tan disperso que casi es pluralista pero carece de la autoridad de un Estado centralizado que imponga orden y garantice la propiedad.

Capítulo 9

En este capítulo habla del genocidio perpetrado por los holandeses en las islas de las especias en el siglo XVII, en las Molucas, que producían clavo, mafia y nuez moscada.
Los portugueses conquistaron Melaka en 1511 pero fracasaron al controlar el monopolio de especias. Pero luego la Compañía Holandesa de las Indias empezó a firmar contratos de exclusividad en Ambom y prohibieron cultivar a los demás. Se apoderaron de los sistemas de tributos y trabajos forzados para sacar más rendimiento.
En las islas de Banda, gobernadas por ciudades estado y asambleas de ciudadanos, fueron masacrados por los holandeses de Coen para quedarse el monopolio de macis y nuez moscada. Coen creó allí una sociedad de plantación. El resto de las islas cortaron sus árboles de pimienta. Tras la destruccion de su actividad comercial, la zona quedó condenada a la explotación y el subdesarrollo.
En África, hubo en la misma época trafico de esclavos que tenía como destino primero la propia África y luego las plantaciones de azúcar del Caribe. Para surtir a los europeos de esclavos, hubo guerras y conflictos entre los propios africanos, e incluso había leyes para castigar con las esclavitud cualquier nimiedad.
Tras la abolición en 1807, el tráfico continuó, aunque empezó un comercio legítimo como aceite de palma y almendras. Para aumentar las plantaciones, los reyes congoleños y de Ghana (asante) obligaron a los habitantes a trabajar coaccionados.
En Sudáfrica luego se creó el apartheid y la economía dual que impedía a los habitantes nativos concentrarse en homelands o pueblos con tierras lo bastante pequeñas para ganarse la vida de forma independiente y les impidieron el acceso a la educación. De esta forma se abarató el precio de la mano de obra.
En todos los casos se produjo el mismo patrón de saqueo mediante instituciones extractivas. Los autores dicen que el desarrollo económico a veces se alimenta del subdesarrollo de los demás.

Capítulo 10
Hablan de la colonización de Australia por colonos que eran presidiarios y que lograron derechos políticos.
En la Revolución Francesa, la introducción de instituciones inclusivas no fue tan pacífica pero su exportación permitió luego crecer económicamente a países como Bélgica u Holanda y varios estados alemanes sometidos a Napoleón.
En Japón instauraron la revolución Meiji que occidentalizó el país y lo sacó del absolutismo y el feudalismo del shogun.
Los autores dicen que las raíces de la desigualdad social hay que buscarlas en los últimos siglos, cuando algunos países adoptaron instituciones inclusivas y se sumaron a la industrialización mediante una destrucción creativa mientras que otros quedaron estancados con regímenes absolutistas y monopolios comerciales.

Capítulo 11
Habla del círculo virtuoso. Pone como ejemplo la Ley Negra de 1722 contra los ladrones de ganado de los nobles. Algunos se salvaron porque en Inglaterra el sistema legal era más garantista que antes porque ya gozaba de un estado de derecho.
Más tarde se consiguió el derecho de voto, acorde con la lógica del círculo virtuoso que evita abusos.
Otro ejemplo es la destrucción de los trust en Estados Unidos o la conservación de la independencia de los jueces del Tribunal Supremo pese a los intentos de Roosevelt de meter a gente afin a su ideología.
En cambio, los autores dicen que Perón en Argentina logro poner a jueces afines y esa costumbre continuó hasta Menem, que lo ratificó. Argentina cayó en un círculo vicioso, no virtuoso.

Capítulo 12
Los autores ponen como ejemplo lo que pasó en Sierra Leona, que se quedó sin tren por miedo del dictador a rebeliones.
Lo mismo pasó en el sur de Estados Unidos, donde pervivieron la marginación de la esclavitud un siglo después de ser abolida. Eso ocurrió porque las elites continuaron a salvo tras la guerra.
También pasó lo mismo en Guatemala, donde los terratenientes obligaron a hacer trabajos forzados para explotar las plantaciones de café.
Lo mismo paso en Etiopía.
Son ejemplos de lo Michels denomino la ley de hierro de la jerarquía. También los llama retroalimentacion negativa y círculos viciosos.

Capítulo 13
Hace mención al gobierno de Mugabe en Zimbabue y a su suerte para ganar la lotería nacional.
También habla de Stevens en Sierra Leona que empobreció el país y su sucesor Momoh aún fue más explotador.
También menciona a Colombia porque a pesar de sus elecciones democráticas no tienen instituciones inclusivas. Y habla de Argentina y el corralito.
No olvida a Corea del Norte y su absolutismo. O de Uzbekistan de Karimov y el negocio del algodon hasta el punto de que también los niños trabajan.
Sin embargo también ha habido iniciativas privatizadoras en Egipto.

 

Capítulo 14
Hablan sobre como romper los moldes.

Mencionan el éxito de Botsuana, que se convirtió en más igualitario que el resto de la región porque en el siglo XIX tres jefes viajaron a Inglaterra para pedir protección a la reina Victoria de Inglaterra. Los ingleses solo pidieron instalar una vía de tren y gracias a este acuerdo los nativos pudieron salvaguardar las minas de diamantes cuya producción repercutió en todo el pueblo. Ponen como ejemplo que un comerciante de Botsuana contactó con la estación de tren de Sudafrica, todavía con el apartheid, para pedir presupuesto para enviar una mercancía y resulta que le cobraban cuatro veces más que un blanco por el hecho de ser negro, lo que desicentivaba cualquier iniciativa empresarial de los indígenas.

 

También recuerdan la lucha por las libertades civiles en EE.UU., en los años 60, como la secretaria Rosa Parks que se negó a levantarse de un asiento reservado para blancos y tras ser denunciada hubo un boicot a la empresa de autobuses de Alabama. O la del estudiante universitario negro que fue el primero en matricularse en una universidad del Sur. Lo hizo escoltado por 300 policías hasta que se graduó.

 

 Otro ejemplo fue la reforma en China en los últimos tiempos de Mao y como Deng Xiao Ping logró reformar el Estado desde dentro para abrir la economía.

 

 

Capítulo 15
Se centra en como acometió China sus reformas para crecer y rechaza los diseños del FMI que introduce con calzador el consenso de Washintong, privatización o medidas anticorrupción pero que los gobernantes de los países rescatados solo aplican de fachada. Menciona el ejemplo de la indepedencia del Banco Central de Zimbabue, aunque el propio director sabía que no podía ir contra los dictados de su presidente.
Dicen que la ayuda exterior a los países pobres han fracasado porque en ellos no hay una democracia real sino que funcionan como regímenes absolutistas. Deberían darse si cumplen condiciones para liberalizar mercados .
Menciona el éxito de Brasil para democratizarse tras la actividad sindical de Lula da Silva, que permitió una mayor liberalización del mercado.

 

 

(Fin del resumen)

 

Comentarios del lector: libro ameno. Su teoría se entronca dentro de libertad de mercado y quizás necesite estudiar más los ejemplos para confirmar que realmente han sido esas las causas de la pobreza y no otras. 

 

 

“Armas, gérmenes y acero”, de Jared Diamond (1998)

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Sociología, antropología cultural, evolución de las sociedades, rentas y riqueza, crecimiento económico

 

Resumen comentado de E.V.Pita, licenciado en Sociología y Derecho

 Blogs: http://evpitasociologia.blogspot.com y http://eleconomistavago.wordpress.com

Título: “”Armas, gérmenes y acero”

Subtitulo: Breve historia de la humanidad en los últimos trece mil años”

Título original: “Guns, Germens and Steel”

Autor: Jared Diamond

Fecha de publicación: 1998

Editorial en español: Debate

 

Idea clave: Las sociedades agrícolas produjeron gran cantidad de alimentos, multiplicaron su población, se inmunizaron frente a enfermedades de los animales domésticos y desplazaron a los cazadores-recolectores y ocuparon sus territorios en Asia-Pacífico, en Oriente Medio y en América. Las pruebas son los idiomas nativos que han sobrevivido en zonas culturales homogéneas (como China) y la presencia de animales domésticos.

Resumen exprés: Diamond se pregunta porqué la agricultura se desarrolló antes en el Creciente Fértil y por qué allí surgieron las primeras sociedades asentadas en pueblos, lo que luego impulsó la creación de reinos y religiones y culturas más avanzadas que las cazadora-recolectoras. La explicación es que en la zona de Turquía y Mesopotamia había 21 de las 56 variedades de grano altamente nuDtritivo y facil de cultivar, así como cuatro de los cinco animales domésticos más comunes. En Mesoamérica, California, Australia o Sudáfrica, no existía tal variedad lo que hizo menos atractiva la agricultura y la ganadería. Eso explica que las sociedades agrícolas disparasen su población y que 13.000 años después chocasen dos mundos en América, uno de ellos dotado de acero y gérmenes letales.

 

Asunto novedoso (El gran desplazamiento de población hacia el Pacífico): En los capítulos finales, Diamond explica, a través de los restos de diversas lenguas, que la población negroide de cazadores-recolectores originaria del sur de Asia, Indonesia y Filipinas (similar a la de Nueva Guinea, Australia y Tasmania) fue barrida a partir del año 6.000-1.600 antes de Cristo por agricultores asiáticos del Norte que bajaron desde Taiwan y que llegaron a colonizar la isla de Pascua y Hawai. Para Diamond, este desplazamiento y sustitución de población pudo ser equiparable a la ocupación de América por los europeos. Apenas quedan supervivientes en Filipinas de las poblaciones originarias.

 

Crítica exprés: Desde el punto de vista sociológico, el autor retoma explicaciones antaño desechadas como la influencia del clima o las condiciones orográficas para explicar la evolución de las sociedades y la economía. A nivel estrictamente sociológico, tendría que haberse centrado en otras explicaciones sobre cómo se distribuía la propiedad de las tierras, cómo se estratificaba la sociedad o el grado de apertura comercial. Daimond, al que encuadraría como materialista, señala que primero la gente de los valles más fértiles dominaron los principios de la agricultura y, a partir de ahí, surgieron las ciudades y sociedades sedentarias, aunque él matiza que se ve claramente cómo las sociedades cazadora-recolectoras evolucionaron durante 8.000 años para crear pueblos estables, domesticar las semillas silvestres y animales.

 

Curiosidades: Diamond cuenta que la domesticación de la almendra silvestre fue un trabajo arduo porque la planta original tiene un sabor amargo porque es venenosa debido a su alta concentración de cianuro. También relata que la manzana (y la pera) fue el último fruto silvestre en adaptar al consumo humano en el año 2.500, porque alguien tuvo que descubrir primero que había que hacer un injerto en otro árbol. (Este dato de la domesticación de la manzana es importante para los historiadores de la Biblia, dado que el Génesis concede un especial protagonismo a la manzana).

 

ÍNDICE

 

Primera parte: Del Edén a Cajamarca

 

1) En la línea de salida

2) Un experimento natural de historia

3) Colisión en Cajamarca

 

Segunda parte: Nacimiento y difusión de la producción de alimentos

 

4) El poder de los agricultores

5) Ricos y pobres de la historia

6)Cultivar o no cultivar

7) Cómo fabricar una almendra

8) Manzanas o indios

9) Cebras, matrimonios infelices y el principio de Ana Karerina

10) Horizontes abiertos y ejes inclinados

 

Tercera parte: De los alimentos a las armas, los gérmenes y el acero

 

11) El regalo mortal del ganado

12) Proyectos originales y letras prestadas

13) La madre de la necesidad

14) Del igualitarismo a la cleptocracia

 

Cuarta parte: La vuelta al mundo en cinco capítulos

 

15) La gente de Yali

16) Cómo China se hizo china

17) Lancha rápida a Polinesia

18) Colisión de hemisferios

19) Cómo África acabó siendo negra

 

Epílogo: El futuro de la historia humana como ciencia

¿Quienes son los japoneses?

Epílogo 2003: Armas, gérmenes y acero, hoy

 

RESUMEN

 

 

RESUMEN

Resumen exprés: “La historia siguió trayectorias distintas para diferentes pueblos debido a las diferencias existentes en los entornos de los pueblos, no debido a diferencias biológicas entre los propios pueblos”.

 

La introducción: La pregunta de Yali:. ¿Por qué los blancos desarrollastéis tanto cargamento y lo trajisteis a Nueva Guinea pero los guineanos tenemos tan poco cargamento propio? A partir de esa pregunta, gira el libro. ¿Por qué los europeos conquistaron México y no los aztecas llegaron en barcos a Londres y diezmaron, sometieron y exterminaron a los europeos y a los asiáticos? Y ¿porqué hoy Eurasia y sus descendientes tienen el poder y la riqueza y por qué persiste la desigualdad en el mundo?

El lector tendrá su propia respuesta. El autor plantea tres objeciones a contestarla: podría parecer que alguien “comprende” a los invasores y lo justifica, o que esto glorifica a los europeos o que da la impresión de que la “civilización” es buena y el estado industrial mejor y los cazadores-recolectores, unos miserables, por lo que el progreso ha conducido a la felicidad humana.

 

Diamond estudia varias posibles respuestas a la pregunta de Yali:

1) Diferencias biológicas, adaptación y supervivencia de los más aptos y otras explicaciones racistas. El autor replica que los neoguineanos son tan o más inteligentes, despiertos, expresivos que el ciudadano medio (que no ha tenido que sobrevivir a luchas en la jungla) pero otra cosa es el entorno social y oportunidades educativas.

2) Los efectos estimuladores del clima frio que hace que la gente se meta en casa a inventar. Diamond replica que los avances en Europa llegaron de entornos más cálidos como el Creciente Fértil o el Nilo.

3) Factores como las armas de fuego, enfermedades infecciosas, herramientas de acero y productos manufacturas permitieron a los europeos conquistar otros pueblos. Diamond cree que esta respuesta va por el buen camino pero lleva a otra ¿por qué no fueron los aborígenes o africanos quienes primeron usaron armas de fuego y acero?

El autor cree que para hayar una explicación hay que examinar pruebas de genética de cultivos y plantas silvestres, gérmenes humanos y animales, lingüística, arqueología, escritura, etc…

 

Capítulo 1.

El Gran Salto Adelante, hace 50.000 años: es cuando despega la historia humana con el hombre de Crogmanon o moderno: hacen anzuelos con huesos, arcos y flechas, joyas, etc… tenían una tecnología superior y desaparecieron los neandertales (que carecían de la tecnología para hacer frente al frío) desde Europa a Siberia. Para llegar a Australia, usaron embarcaciones hace 35.000 años, fecha en que desaparecen la megafauna austral (como pasó con el moa, dodó, lemúr gigante o ganso hawaiano). La población de América comenzó a gran escala en 11.000 años y se culminó en solo 1.000 años. Luego conquistaron el Ártico en el 2000 AC. La ocupación de las islas del Mediterráneo o de Polinesia e completó antes del 1.000 antes de Cristo, Madagascar en el 800, Islandia en el siglo IX. En torno a 1.500, los exploradores europeos encontraron Las Azores, Seychelles y la Antártida.

Diamond dice que si alguien viajase con una máquina del tiempo al 11.000 AC y se preguntase quién iba a desarrollar armas, gérmenes y acero,  diría que los africanos tenían ventaja de salida, pero los indígenas americanos les superaron en tecnología, Europa iba bien pero Nueva Guinea y Australia eran avanzadas. El viajero del tiempo no podría haber predicho qué sociedad iba a desarrollarse con mayor rapidez.

 

El capítulo 2 estudia el caso de la invasión de las islas Chatham en 1838 por un grupo de maoríes armados con armas de fuego que exterminaron a los pacíficos habitantes morioris que eran cazadores-recolectores y llevaban aislados 800 años. Una tragedia similar a otras.

Diamond examina por qué divergieron maoríes y sus víctimas, los morioris. Para ello estudia la evolución de la colonización de las islas de Melanesia, Polinesia hasta Hawai y Pascua.

 

La colonización de Polinesia fue un experimento a pequeña escala de la expansión de los pueblos agrícolas que terminó en el año 500 aunque las últimas islas fueron pobladas en el 1.000. Los colonos compartían la misma cultura, herramientas y animales domesticados. En la isla de Chatham, el clima no permitía los cultivos maoríes y los colonos volvieron a ser cazadores-recolectores que carecían de especialistas y se volvieron pacíficos. Las diferencias entre los polinesios (había protoimperios pero también tribus aisladas) se explican por el clima (nieve en Hawai y lluvia en Nueva Zelanda), la geología (islas volcánicas o de piedra caliza y restos de Gondwana), los recursos marinos (aguas poco profundas y arrecifes), la superficie (con valles y montañosas), la fragmentación de terreno y el aislamiento de las islas (como Pascua).

La subsistencia de Polinesia dependia de peces, aves terrestres gigantes (exterminadas) y marinas, crustáceos. Los colonos llevaron 3 animales domésticos (pollo, perro y cerdo) pero en muchas islas faltaba uno o dos de estos animales. Los cultivos de secano eran taro, ñames y  batatas, los de regadío eran el taro y los arbóreos (árbol del pan, la banana y el coco). En algunos sitios, hicieron rotación y roza e incendio. En otros, era agricultura intensiva y en Hawai los esclavos construyeron canales de regadío con grandes rendimientos que permitían criar cerdos. También tenían estanques para criar peces. En algunas islas como Anuta llegaron a densidades de población de 400 habitantes por km2. Tonga llegó a crear un imperio de 40.000 habitantes. El autor da la clave: solo con altas densidades de población, los colonos pudieron ser agricultores y producir excedentes para alimentar a los no productores (burócratas, guerreros….) También surgieron especialistas como fabricantes de canoas, cazadores o tatuadores. Tonga controlaba la ruta comercial desde Fiji a Samoa, y Hawai conquistó las cuatro islas más cercanas. Estos ya estaban construyendo grandes monumentos.

Diamond sostiene que todas las diferencias que se aprecian en Polinesia, desarrolladas en solo 3.200 años, son las mismas que surgieron en otros lugares del mundo, aunque en ellos hubo más avances como el uso de metales o la escritura.

 

Capítulo 3

Aquí se habla de la toma de Cajamarca por los soldados de Pizarro en Perú en 1532 y la captura del emperador inca Atahualpa, venerado como un dios-sol. La captura, según Diamond, se produjo porque los incas estaban mal informados sobre el armamento y tácticas de los conquistadores.Diamond reproduce una crónica en la que Atahualpa cayó en una emboscada después de que la caballería de Pizarro (62 jinetes) aterrorizase a sus huestes (80.000 hombres) que venían a prender a Pizarro. Una de las ventajas de los españoles eran las armas de acero frente palos, mazas y hachas, así como armaduras acolchadas. Dice que los únicos indígenas capaces de resistir habian comprado armas de fuego y sabian montar caballos. Diamond dice que no basta con oponer que los conquistadores españoles ganaron gracias a sus aliados indígenas. Las armas de fuego de los europeos destrozaron culturas indígenas a lo largo del mundo en los siguientes siglos. En tiempos de Pizarro, las espadas les daban tanta ventaja que hacían estragos y las cargas a caballo sembraban el terror en la infantería indígena en campo abierto (hasta que aprendieron a tender emboscadas). La transformación de la guerra por el caballo se produjo en el 4.000 AC en el Mar Negro y fue predominante hasta el siglo XX.

Diamond da otra clave: Atahualpa estaba en Cajamarca a causa de una guerra civil por una epidemia de viruela, sarampión, gripe, tifus y peste bubónica, que acabó con el 95% de la población indígena (como en el Misisipi, donde ya no quedaba nadie cuando aparecieron los primeros exploradores europeos). En Sidney, otra epidemia diezmó a los aborígenes en el siglo XVIII y en el XIX, unos náufragos trajeron la enfermedad a Fiji y Hawai. Del mismo modo, la malaria o la fiebre amarilla impidieron la colonización europea.

Otro factor de ventaja es que Pizarro tenía barcos financiados por un poderoso Estado. Los incas eran un estado burocrático pero demasiado centralizado e identificado en el emperador. Otro factor fue la escritura que tenía España y que le permitía informar del terreno a los sucesivos visitantes. No tener escritura impidió a Atahualpa reunir información sobre los extranjeros y cometió errores de cálculo (lo mismo que Moztezuma) porque no creyó que fuesen temibles sino desorganizados, ignorando las conquistas de otros imperios en América Central. Pizarro conocía las tácticas de Cortés que había difundido en libros.

Diamond se pregunta por qué no fueron los incas los que tenían armas de fuego e invadieron Europa. Lo explica en los sucesivos capítulos.

 

Capítulo 4

 

En este capítulo, Diamond arranca con el ejemplo de Montana. [Nota del lector: la situación de Montana volverá a ser estudiada en su libro "Colapso". El ejemplo de Montana como paraíso natural que corre peligro por el cambio climático también es usado por Thomas L. Friedman en su libro "Caliente, plana y abarrotada"] El autor se pregunta cómo pudieron los agricultores llegados de Europa imponerse a los indios cazadores-recolectores, célebres guerreros. La primera conclusión es que la mayor capacidad para producir alimentos significa más población aunque la mayoría de los alimentos disponibles en la naturaleza no valen para comer (venenosos, indigerible, fastidiosos de preparar, díficiles de recolectar o peligrosos de cazar). Por eso, las distintas tribus se centraron en varios animales que cumplían todos los  requisitos para ser domesticados (caballo, asno, yak, reno, camello, dromedario para el transporte asi como la vaca para carros y perro para trineos) y plantas fáciles de cultivar (algodón, lino, cáñamo para vestidos) y productos derivados ( lana de oveja y cabra y llama, alpaca y seda). El caballo fue clave para las conquistas indoeuropeas en la Antigüedad y la guerra de carros fue habitual en China y Egipto. La caballería fue la gran baza de Pizarro y Cortés en América.

Otro factor es que las poblaciones sedentarias son más densas que las recolectoras (porque espacian la maternidad), permiten almacenar los alimentos y esos excedentes derivarlos en impuestos que permiten la especialización de reyes, soldados profesionales y burócratas. Todos estos avances en transporte y alimentación permitieron sustentar poblaciones más densas y centralizadas que las cazadoras-recolectoras. A ello se sumaron los gérmenes que contagió el ganado al humano.

 

Capítulo 5

La siguiente cuestión que se plantea Diamond es porqué, hasta el siglo XVI, no fueron cultivados cereales en zonas aptas para la agricultura mediterránea como California, la pampa argentina, Australia o El Cabo. El autor recuerda que hace 6.000 años, los “graneros” estaban en tierras marginales de Irán e Irak, México, Andes, zonas de China y el Sahel y donde surgió la agricultura de forma independiente. La mayor parte de los otros lugares importaron esos cultivos.

 

 Los yacimientos arqueológicos y la datación mediante carbono 14 (descompuesto en carbono 12) dan una pista sobre el origen silvestre y la evolución de los cultivos desde los últimos 5.700 años. Con las debidas calibraciones técnicas, Diamond calcula que la agricultura empezó hace 13.000 años y se desarrolló en América hace 5.500 años. El siguiente paso es saber dónde se domesticó la planta o animal. Por ejemplo, el garbanzo silvestre proviene de Turquía (hay cultivos de hace 10.000 años) pero India, a donde el garbanzo domesticado llegó hace 3.000 años, produce el 80% de las cosechas mundiales. Algo parecido ocurre con el trigo escanda, cuyo origen está situado en el Creciente Fértil, entre Irán y Turquía, hace 10.500 años. La variedad domesticada llegó a Grecia hace 8.500 años y a Alemania hace 7.000 años. En cambio, el ganado fue domesticado independientemente en India y Europa hace 10.000 años.

Diamond dice que solo está probado el origen de los cultivos en cinco focos: Oriente Próximo, China (río Amarillo y Yangtsé), Mesoámerica, Andes y Amazonia, y este de EE.UU. Habría otras cuatro más en la lista: Sahel, Africa occidental tropical, Etiopía y Nueva Guinea.

 

En estos focos, Diamond sitúa en un “paquete fundador” que incluye los cultivos y ganado aclimatados localmente, domesticados y luego difundidos a otras áreas. El más temprano es el Creciente Fértil hace 10.500 años con el trigo, guisante, aceituna, oveja y cabra. Le sigue China, con arroz, mijo, cerdo y gusano de seda (hace 9.500 años) y Nueva Guinea (caña de azúcar, banana hace 9.500 años pero con interrogantes sobre el origen). El valle del Indo domesticó el sésamo, la berengena, y el gano de joroba hace 9.000 años y Europa Occidental la amapola y la avena hace 8.000 años. En Los Andes hace 5.500 años dominaron la patata, mandioca, llama y cobaya y en Mesoamérica, el maíz, fríjoles, calabazas y pavo en las mismas fechas. En Egipto, hace 8.000 años, el sicómoro, chufa, asno y gato.

 

Todos estos productos, una vez aclimatados localmente se produjeron al máximo nivel en aquellas tierras más fértiles, como por ejemplo el garbanzo silvestre y domesticado de Turquía, que fue cultivado a gran escala en la India. La otra conclusión es que muchos cultivos domesticados fueron difundidos por agricultores foráneos que expulsaron a los cazadores-recolectores de las mejores tierras para cultivarlos. Así se explica la presencia de los ganadores khoi con sus vacas u ovejas muy al sur de África o de ciertos cultivos en el norte.

 

A Diamond también le llama la atención el comienzo brusco de alimentos y de ceramica en el sudeste de Europa (Grecia) y Europa Central (Alemania) que se prueba por la diferencia de esqueletos de agricultores procedentes del sudoeste de Asia (Creciente Fértil) respecto a cazadores recolectores. Todo apunta a una invasión.

En resumen, dice Diamond, solo un número reducido de zonas del mundo desarrollaron la producción de alimentos de manera independiente y lo hicieron en épocas muy diferentes. Algunos cazadores-recolectores aprendieron la agricultura, otros fueron desplazadas por poblaciones agrícolas que tenían una ventaja de salida para desarrollar armas de fuego, gérmenes y acero.

 

Capítulo 6

 

Diamond se pregunta por qué la agricultura surgió en el Creciente fértil hace 10.500 años y no apareció hasta hace 5.000 años en el Mediterráneo o nunca llegó a los indigenas de California o El Cabo.

El autor se plantea si la vida del cazador-recolector era tan “desagradable, brutal y breve” (Th. Hobbes) pues la vida del agricultor obliga a invertir más horas diarias, estaban enclenques y morían antes. Un ejemplo son los aborígenes australianos que no imitaron a sus vecinos de Nueva Guinea. Otros, como en la costa de Alemania, adoptaron la agricultura miles de años después.También existen productores de alimentos que son nómadas y otros que gestionan intensivamente sus tierras. En realidad, los cazadores-recolectores ya practicaban la agricultura pero no todas las plantas valían para ser domesticadas.Todo ello depende de decisiones diarias sobre cómo sacar provecho del tiempo.

 

Diamond sospecha que los primeros campesinos no tenían un modelo del que aprender pero una vez que los cazadores-recolectores vieron a sus vecinos labrar los campos, algunos adoptaron el sistema (como en Europa, primero en el Norte y Centro, y luego poco a poco en el sudoccidental) y otros lo rechazaron (como los aborígenes en Australia) o formaron una economía mixta.

 

Hay cinco factores que inclinaron la balanza hacia el sistema agrícola: 1) el declive de la disponibilidad de alimentos silvestres agravada por la extinción de los grandes mamíferos (por ejemplo, en Nueva Zelanda los maorís intensificaron los cultivos tras la exterminación de los moas) 2) La adaptación de plantas resultaba más ventajosa así como los animales domésticos cuando se agotaron los silvestres 3) La evolución acumulativa de tecnologías para recolectar, procesar y almacenar alimentos silvestres (las hoces de pedernal, cestos o morteros aparecieron en el Creciente Fértil hace 12.000 años) 4) Incremento de la demografía ¿forzó el aumento de la producción? (proceso autocatalítico o de retroalimentación). Eso explica que los agricultores estuviesen peor alimentados que los cazadores-recolectores [Nota del lector: Malthus y Adam Smith lo explica así: cada vez que hay bonanza crece la pblación y la tierra se agota y vuelve la crisis].

Estos 4 factores explican por qué la agricultura comenzó hace 12.500 años y no antes. El 5) es el limite geográfico entre cazadores-recolectores y productores de alimentos, mayores en número. Muchos recolectores adoptaron la agricultura como en el Medirerraneo Occidental y Europa Atlántica. Pero en otras, como Indonesia, Africa Subecuatorial, fueron reemplazados. Solo susbsistieron en Arizona, California, El Cabo y Australia.

 

 

Capítulo 7

 

Las almendras silvestres son malas para la salud pero los campesinos lograron adaptarlas para el cultivo hace 12.000 años, los guisantes hace 10.000, el olivo hace 6.000, y las fresas en la Edad Media. ¿Pero cómo lo lograron nuestros ancestros si carecían de conocimientos de genética?

Diamond sigue la pista de las semillas, muchas transportadas por las aves, a las que atraen con frutos de  brillantes colores. Aquellas especies de plantas que consumieron los agricultores fueron las que germinaron en los vertederos y luego las traspasaron a sus huertos. Los frutos más sabrosos fueron cultivados y alguien encontró una mutación de almendras no amargas ni tóxicas y la cultivó hace 10.000 años y en Grecia estaba domesticada hace 5.000. Las patatas, berzas o judías son otras plantas venenosas domesticadas. Se seleccionaron las que tenían más carne que semilla o porque daba aceite, así como la mostaza, amapola o lino (valiosos por la longitud de su hilo o fibra).

 

Los humanos aprovecharon las semillas mutantes como los guisantes, trigo o cebada cuyas vainas no estallaban y los tallos no rompían. Otra idea fue sembrar los campos para que brotasen de inmediato esas semillas. Y luego seleccionaron cultivos que no necesitaban ser fecundados y crecían solos. El cereal con más éxito fue el trigo en el Creciente Fértil porque las semillas resistían mucho tiempo almacenadas. Luego, hace 6.000 años desarrollaron las aceitunas, higos, dátiles, granadas y uvas, pero tardaban más en dar frutos, lo que solo se pudo hacer cuando la vida era sedentaria. Luego, en China descubrieron la técnica del injerto entre especies distintas (manzanas, peras, ciruelas y cerezas). Luego, se combinaron las cosechas de cereales (alta producción por hectárea) con legumbres (con alto valor proteínico). Finalmente, se incorporaron animales a la siembra de cultivos en el Nuevo Mundo. En América, se apostó por los tubérculos. Otros frutos como las bellotas nunca fueron domesticados [Nota del lector: los romanos hablan de que los celtas se alimentaban de bellotas (¿domesticada?)] Una de las razones es que las bellotas tienen varios genes que intervienen en el sabor amargo por lo que los mutantes no amargos volvían a dar frutos amargos. No hay más que leer a Darwin que habla de cómo se domesticó la uva espina para explicar la selección natural.

 

Capítulos 8 y 9

Estudia cómo se domesticó el ganado en algunos lugares y cómo se desplazó de unas zonas a otras. Diamond tiene en cuenta los ejes de desplazamiento Norte y Sur (más difícil de propagar porque incluye varios climas) y Este a Oeste (es el mismo tipo de clima, lo que facilita la difusión de cultivos y ganado).

 

Capítulos 11

Explica cómo los gérmenes se dispersaron en las poblaciones humanas densas que se hicieron letales para los cazadores-recolectores que no estaban expuestos a ellos como los indígenas de América.

 

Capítulo 12

Explica la evolución de la escritura como copia de los centros primarios donde surgió la idea y como algunos cazadores-recolectores la adoptaron (como la tribu Sequoia)

 

Capítulo 13

Explica la evolución de la tecnología desde sociedades agrícolas que mantenían a artesanos especializados.

 

Capítulo 14

Estudia las estructuras políticas de los cazadores-recolectores en tribus y hordas igualitarias frente a las sociedades jerárquicas de las agrícolas, incluido el “robo a gran escala (cleptocracia)” de los excedentes. La concentración de riqueza en el Estado permitió mantener guerras de conquista y flotas de exploración.

 

Capitulo 15

Estudia la historia de Australia y Nueva Guinea y porqué una siguió siendo cazadora-recolectora y la otra agrícola y más avanzada.

 

Capítulo 16 y 17

Estudia los movimientos de población en China y el Pacífico

 

Capítulo 18

Colisión entre pueblos europeos y americanos como la culminación de dos trayectorias históricas largas e independientes.

 

Capítulo 19

La historia de los movimientos en Africa de los agricultores hacia territorios de los hotentotes y san.

 

Japón

Explica que los cazadores-recolectores de Japón eran más ricos que los campesiones de Corea pero que, probablemente, estos invandieron las islas y las gobernaron tras una transición.

 

 

 

 

(seguirá el resumen)

 

 

COMENTARIOS DE OTROS AUTORES SOBRE EL LIBRO Y SUS TEORÍAS

 

Críticas a Jared Diamond en el libro “¿Por qué fracasan los países?”, de Daron Acemoglu y James A. Robinson (2012)

 

Los autores Daron Acemoglu y James A. Robinson (2012) descartan la teoría del ecologista y bíólogo Jared Diamond y su hipótesis geográfica sobre la distribución de la riqueza (los trópicos son pobres por tener agricultura improductiva y las tierras templadas del norte, ricas). Este habla en su libro “Armas, gérmenes y acero” (2005) de que algunas especies de animales y plantas no pudieron ser domesticadas y otras no existían, por ejemplo, en América. Donde avanzó la agricultura, hubo más avance tecnológico y político que en las sociedades de cazadores-recolectores. Las distintas intensidades de agricultura habría originado sociedades más ricas (por ejemplo, el Creciente Fertil) que otras (aborígenes de Australia). Pero Acemoglu y Robinson creen que esto no se puede generalizar para explicar la desigualdad moderna. La teoría de estos autores es que la renta media de los habitantes de los antiguos imperios  inca y azteca apenas era menos del doble que la de un español de la época mientras que ahora es seis veces más que la de un boliviano o peruano [hablamos de 2008, antes de la crisis]. Es decir, cuando los nativos adoptaron las técnicas agrícolas europeas, la brecha económica debería haberse acercado y ahora es tres o cuatro veces mayor. Por eso, creen que la diferencia  económica hay que explicarla como un posterior reparto desigual de las tecnologías. Mientras España se sumó “con retraso” a la tecnología del vapor y luego a la de información, en los países andinos, la adopción de estos nuevos modos de producción fue mucho más lento. Los autores dicen que Diamond no logra explicar por qué pasa esto ni encajarlo en su modelo. Y también se pregunta cómo imperios prósperos como el inca o el azteca, más ricos que las tribus indias de Norteamérica, pasaron a ser más pobres 500 años después. La explicación es que EE.UU. adoptó con entusiasmo las nuevas tecnologías, educación y ferrocarril, todo lo contrario que Sudamérica. Es lo que sería una especie de “suerte inversa” o “revés de la fortuna” que sugieren que fue creada por las instituciones que impusieron los colonos europeos.

Los autores concluyen que “la desigualdad del mundo es, en gran medida, el resultado del reparto y la adopción desiguales de la tecnología, y la tesis de Diamond no incluye argumentos sobre este asunto”. Añaden que el argumento de Diamond que trata de la desigualdad continental no permite explicar la variación en los continentes, parte esencial de la desigualdad del mundo moderno. Por ejemplo, no explica por qué la revolución industrial no surgió en Moldavia o por qué India y China, con grandes riquezas agrícolas y ganaderas, tienen tantos pobres. Comparando un mapa de frecuencia de especies de ganado y planta, la mayor concentración debería corresponder a Eurasia pero en este continente hay muchas desigualdades como Inglaterra comparada con Tayikistán. Y recuerdan que las tecnologías como el hierro fundido o las primeras ciudades, que surgieron en Turquía o Irak, situadas geograficamente en inmejorable lugar, no les dieron ventaja a estas zonas, sobre todo, cuando cayeron en manos del Imperio Otomano. Fue la expansión de este imperio y no la geografía lo que determinó que fuesen más pobres que otras zonas continentales. Y finalmente puntualizan que las diferencias geográficas no ayudan a explicar por qué China o Japón se estancan durante largos periodos de tiempo de su historia y luego inician un rápido proceso de crecimiento.

 

 

“El precio de la desigualdad”, de Joseph E. Stiglitz (2012)

with one comment

Sociología, estructura social, estructura económica, cambio social

 Resumen, comentarios y anotaciones: E.V.Pita, licenciado en Sociología y Derecho.

Blogs: http://evpitasociologia.blogspot.com y http://eleconomistavago.wordpress.com

 Título: “El precio de la desigualdad” ´
Subtitulo: El 1% de la población tiene lo que el 99% necesita

Título original: “The price of Inequality: How Today’s Divided Society Endangers Our Future”

Autor: Joseph E. Stiglitz

Fecha de publicación: 2012
Editorial en inglés: W.W. Norton & Company
Editorial en español: Taurus ( www.editorialtaurus.com/es )

ÍNDICE

Prólogo a edición española

Capítulo 1
El problema de Estados Unidos con el 1%

Capítulo 2
La búsqueda de rentas y la creación de una sociedad desigual

Cápítulo 3
Los mercados y la desigualdad

Capítulo 4
Por qué es importante

Capítulo 5
Una democracia en peligro

Cápítulo 6
1984 está al caer

Capítulo 7
¿Justicia para todos? Como la desigualdad está erosionando el imperio de la ley

Capítulo 8
La batalla de los presupuestos

Capítulo 9
Una política macroeconómica y un banco central por y para el 1%

Capítulo 10
El camino a seguir: otro mundo es posible

Texto de la contraportada: “El 1% de la población disfruta de las mejores viviendas, la mejor educación, los mejores médicos y el mejor nivel de vida, pero hay una cosa que el dinero no puede comprar: la comprensión de que su destino está ligado a cómo vive el otro 99%. A lo largo de la historia esto es algo que esa minoría solo ha logrado entender… cuando ya era demasiado tarde.
Las consecuencias de la desigualdad son conocidad: altos índices de criminalidad, problemas sanitarios, mejores niveles de educación, de cohesión social y de esperanza de vida. Pero ¿cuáles son sus causas, por qué está creciendo con tanta rapidez y cúal es su efecto sobre la economía? El precio de la desigualdad proporciona las esperadas respuestas a estas apremiantes cuestiones en una de las más brillantes contribuciones de un economista al debate público de los últimos años.
El premio Nobel Joseph Stiglitz muestra cómo los mercados por sí solos non son ni eficientes ni estables y tienden a acumular la riqueza en manos de unos pocos más que a promover la competencia. Revela además que las políticas de gobiernos e instituciones son propensas a acentuar esta tendencia, influyendo sobre los mercados en modos que dan ventaja a los más ricos frente al resto. La democracia y el imperio de la ley se ven a su vez debilitados por la cada vez mayor concentración del poder en manos de los más privilegiados.
Este libro constituye una contundente crítica a las ideas del libre mercado y a la dirección que Estados Unidos y muchas otras sociedades han tomado durante los últimos 30 años, demostrando por qué no es solo injusta sino además insensata. Stiglitz ofrece esperanza en la forma de un concreto conjunto de reformas que contribuirían a crear una sociedad más justa y equitativa, además de una economía más sólida y estable.”

Comentarios ténicos del lector previos al resumen:
EL ÍNDICE DE GINI
[Notas del lector: Entre los conceptos clave que maneja Stiglitz está el índice de Gini, una curva estadística derivada de la superficie rayada de la curva de Lorenz que estudia el grado de desviación de la media, generalmente entre una población y sus ingresos y rentas. Si la curva de Gini y la de Lorenz coinciden, es decir, la desviación es cero, existe una distribución igual perfecta, en la que el 20% que menos ingresos percibe obtiene el 20% del PIB, mientras que si se desvía hacia los extremos, hasta la diferencia de 1, la desigualdad es máxima. Ocurre,teóricamente, cuando el 1% con mayores ingresos se lleva el 100% del PIB. El índice de Gini de España pasó del 0,3 al 0,34 en solo cinco años, desde 2005 a 2010, lo que aumentó la desigualdad en la distribución del PIB, mientras que el de Estados Unidos alcanza el 0,47. A partir de 0,5, algunos economistas consideran que es un pais bananero con gran desigualdad en el reparto de las riquezas o el PIB].

CAPÍTULO 1
Una de las novedades que aporta Stiglitz es la duda de que el PIB (ingresos per cápita) pueda ser un reflejo fiel del bienestar de un país, y cree que el éxito de la economía solo puede evaluarse con lo que ocurre con el nivel de vida de la población (y sus ingresos en términos reales, o sea, con el IPC deflactado). [Nota del lector: la idea de cuestionar el PIB no es nueva, ya lo hizo el rey de Bhutan en los años 70 cuando rechazó el PIB y acuñó el Índice de Felicidad, que viene a ser lo mismo que comparar dos países por lo bien que viven independientemente de sus ingresos]. Lo que dice Stiglitz es que aunque aumentó la producción de EE.UU. en un 75% desde 1980, el reparto de los beneficios no cayó hacia bajo sino que se quedó arriba e incluso cayó menos que en 1970.

Una de las claves de este capítulo es el mito sobre la igualdad de oportunidades en EE.UU., dado que muy poca gente con pocos ingresos logra llegar a lo más alto, pues la educación es muy cara y solo se la pueden permitir los más adinerados, salvo casos contados de alumnos brillantes que obtienen una beca. [Nota del lector: en estudios sociológicos de estructura social en EE.UU. que examinaron tablas de profesiones de los años 60 a 80 se detectó eso mismo, que el transvase de la población de una clase de bajos ingresos a otra con más ingresos es mínimo o lento, lo que quiere decir que no hay movilidad o que es mínima].

Estas son las conclusiones de Stiglitz sobre la economía de EE.UU:
1) Los ingresos crecen sobre todo para el 1% de la población que más cobra.
2) Ello genera un aumento de la desigualdad
3) La clase baja y media están peor que antes del 2000
4) Mayores desigualdades en el patrimonio que en los ingresos
5) Mayor desigualdad en educación y sanidad, que es lo que eleva el nivel de vida
6) La vida es ahora más dura entre los pobres
7) Hay menos población de clase media por no decir ninguna
8) Hay menos movilidad de menos a mayores ingresos, lo que prueba que la igualdad de oportunidades es un mito
9)Es el país avanzado menos igualitario, cada vez crece más la distancia entre ricos y pobres y no hace nada por corregir esas diferencias.

Stiglitz rebate los argumentos que dan los neoliberales sobre la economía de EE.UU.
1)Es un país de oportunidades
2) La gente se ha beneficiado de la economía de mercado, sobre todo desde la desregulación de 1980.
3) En un año cualquiera, unos acaban pobres y otros ricos. Lo que cuenta es la desigualdad a largo plazo.
4) La pobreza en EE.UU. no es real porque disponen de servicios (al abrir el grifo, sale agua) y bienes de consumo (la gente se puede comprar un televisor chino) impensables en un país tercermundista.
5) Se ha sobreestimado la inflación, por lo que el crecimiento de los ingresos es mayor del que se cree.
6) Los pobres deben culparse a sí mismos. Si se paliase la pobreza, se debilitaría la economía.

CAPÍTULO 2
Stiglitz y sus comentarios sobre “La riqueza de las naciones”, de Adam Smith, y los fallos de mercado.

[Nota del lector: Tiene el interés de que es la interpretación más contemporánea del libro, escrito hace casi dos siglos y medio.]

Stiglitz recuerda que Adam Smith, el padre de la teoría económica moderna, sostiene que la búsqueda privada del interés propio daría lugar, como a través de una mano invisible, al bienestar de todos.
[Nota del lector: ojo, solo menciona "mano invisible" una vez en todo el libro]. A ello replica Stiglitz que, hoy día, con esta crisis, nadie sería capaz de argumentar que la búsqueda de su propio interés por parte de los banqueros haya conducido al bienestar de todos. Ni siquiera es un juego de suma cero (lo que gana uno, lo pierde el otro).
Stiglitz dice que, de la fórmula postulada por Adam Smith, cuando los mercados funcionan bien, es porque la rentabilidad privada y los beneficios sociales están bien alineados porque las recompensas privadas y las contribuciones sociales se igualan tal y como suponía la teoría de la productividad marginal (las personas con una productividad más alta reciben un salario más alto). La divergencia entre rentabilidad privada y social estribaría, según Adam Smith, en que por sí mismos los mercados no producen resultados eficientes ni deseables (por ejemplo, decidiendo los fabricantes aumentar los precios a la vez) y ahí el Gobierno tiene el papel de corregir esos fallos de mercado mediante impuestos y normativas que vuelvan a alinear los incentivos privados y las rentabilidades sociales.
Si no están alineados esos incentivos privados y sociales, dice Stiglitz, hay:
1)  competencia imperfecta
2) existen externalidades [Nota del lector: Ver "El economista camuflado", lo explica bien, se refiere a la contaminación que causas las empresas]
3) imperfecciones o asimetrías de información [NdL: Stiglitz recibió el Nobel por estudiar esas asimetrías] 
4) cuando no existen los mercados de riesgo o de seguros.

Segun Stiglitz, el Gobierno debe corregir estos fallos de mercado mediante regulación pues lo contrario lleva a que la rentabilidad privada sea mayor que la social y eso genere desigualdad como ocurre desde que subió Reagan al poder en 1980 hasta la actualidad.
Pero lo que sucede, según Stiglitz, es que el Gobierno genera un ecosistema favorable a los buscadores de rentas (no crean riqueza, se la quitan a otros). La búsqueda de rentas se consigue a) mediante la transferencias subvenciones ocultas y públicas por parte del Gobierno b) leyes que hacen menos competitivo el mercado 3)una aplicación laxa de las vigentes leyes sobre la competencia d) unos estatutos que permiten a las grandes empresas aprovecharse de los demás o trasladar sus costes al resto de la sociedad.

CAPÍTULO 3
En este capítulo, Stiglitz se pregunta qué hubiese pasado si la globalización, en vez de favorecer la movilidad de capitales sin fronteras hubiese limitado esta y estimulado la movilidad de los trabajadores. Este sostiene que los países competirían por subir los salarios y crear buenos colegios y un entorno medioambiental favorable. [nota del lector: si hubiese total libertad de movimientos laborales y no de capital, las empresas podrían llevar a un país trabajadores escasamente cualificados dispuestos a trabajar a mitad de precio y durmiendo en galpones, por lo que al final también bajaría los salarios de los locales].
Stiglitz dice que los salarios han caído a la mitad en los países desarrollados desde los años 80 por la pérdida de empleo en las manufacturas. Aquel que ha encontrado trabajo ha sido con menor salario y mayor inestabilidad. Eso impide que se puedan pagar una mejor educación para optar a empleos altamente cualificados. El resultado es que los obreros no cualificados se quedan atrapados en el paro y no hay un trasvase a la case media. La estimulación del consumo en los 90 y la década del 2000 solo enmascaró el problema del empobrecimiento de la clase media, que ha quedado encadenada xa deudas hipotecarias. A Stiglitz esto le recuerda a la crisis de la agricultura en la Gran Depresión (1929-1938), cuando los granjeros endeudados vendían sus cosechas a mitad de precio y no podían emigrar a la ciudad porque había desempleo. Ahora ocurre un fenómeno similar con los obreros no cualificados en paro y atrapados en su ciudad en crisis. [nota del lector: esto podría describir la situación que se vive en Detroit, antes una de las grandes industrias del automovilismo, o en ciudades en permanente crisis industrial como Ferrol, con numerosos obreros del Naval en paro].

Capítulo 6: “1984 está al caer”

Con este título, el autor hace referencia a 1984, la novela que describe una sociedad dirigida por el Gran Hermano que controla los movimientos de todos los ciudadanos a los que engaña con publicidad gubernamental.

En este capítulo, Stiglitz estudia los mensajes y estudios sesgados que lanzan los más ricos para convencer al resto de que bajar los impuestos a las rentistas es bueno para la economía porque generará crecimiento y beneficiará a todos. Lo cierto, dice el autor, es que la desregulación iniciada por Reagan en 1980 ha reducido los ingresos de las clases medias y sus oportunidades mientras aumentó la desigualdad con los más ricos y los buscadores de rentas. Pero el discurso público se centra en la eficiencia y equidad, especialmente de los mercados y de los ingresos de los altos directivos. Pero eso requiere una justificación porque podría ser percibido como  injusto. Así los salarios de los directivos se denominan recompensa por rendimientos y si hay pérdidas se le cambia el nombre. Luego está el dogma de que los mercados y lo privado son eficientes y de que los fallos son culpa del inútil Gobierno que lo que  debe hacer es desregular las normativas y privatizar el sector público.

Lo mismo para los negacionistas del cambio climático, las tabacaleras o industrias tóxicas.

Stiglitz sostiene que el 1% ha convencido al 99% de sus intereses a través de la publicidad y otros medios de influir en la opinión publica. El resultado es que el americano medio ignora que la desigualdad ha crecido en los últimos diez años o tiene una percepción equivocada del nivel de desigualdad (cree que es menor de lo que debería ser).

El autor menciona varios trucos publicitarios y psicológicos para manipular a los votantes porque no son individuos que eligen como consumidores racionales. Por ejemplo, el “encuadre” puede llevar a error (decir a alguien un número al azar, preguntarle luego un porcentaje sobre algo y ambas cifras serán parecidas).

Otro método es apelar al equilibrio y la equidad. Por ejemplo, es opinión generalizada que el esfuerzo merece recompensa y que el más rico se lo ha ganado ( Stiglitz recuerda a los directivos de banca con contratos millonarios incluso tras llevar a la empresa a la quiebra).

Una de las formas de  influir en los ciudadanos es en la educación de, por ejemplo, los jueces, para que reciban una formación académica centrada en la economía y no en las personas (importante para que ejecuten los desahucios sin pestañear). Lo mismo para los estudiantes de Economía, para que vean el mundo “desde la estrechez de miras de la derecha conservadora”.

Otra forma de influir en la opinión pública es a través de los lobbies que convencen al político para que saque adelante sus propuestas (como la generosa rebaja de impuestos para las rentas altas).

Pero Stiglitz recalca que las ideas circulan libremente y que por mucho que se diga que los mercados son eficientes la Gran Depresión probó lo contrario y hubo que intervenir el Gobierno. Lo mismo pasa con la Gran Recesión pero la derecha culpa al Gobierno de las chapuzas de la banca.
El autor dedica unas páginas a criticar el actual sistema de medición de la producción y riqueza de un país mediante el Producto Interior Bruto (PIB). Sostiene que aunque el PIB de EE.UU. ello no ha favorecido a los ciudadanos pues han sufrido una caída de sus ingresos, realidad enmascarada por la fluidez de los créditos. Muchas multinacionales deslocalizadas computan sus ingresos obtenidos en el extranjero pero que no crean empleo en EE.UU. Y todo eso engrosa el PIB, que además no resta los daños medioambientales y que suponen un coste para el país. Stiglitz concluye que los países escandinavos son, en términos reales, más ricos que EE.UU. Porque la riqueza está mejor distribuida. Cree que el PIB debe ser sustituido por otro corregido. [nota del lector: el rey de Buttan hace tiempo que propuso el índice de felicidad].

Otro concepto que destaca el autor es el de las subvenciones ocultas por el que las empresas que contaminan sin que haya una normativa que castigue el daño medioambiental. En realidad, esa falta de legislación es una subvención encubierta. 

CAPÍTULO 7 “Una justicia para todos?”

Stiglitz cree que hay una conexión entre los grupos empresariales y el Gobierno para que la legislación favorezca sus intereses aunque lo vendan como un “interés general” aunque en realidad aumentan la desigualdad. Esta ayuda legal es una subvención encubierta porque permite a las industrias contaminar más sin miedo a multas. Lo mismo para leyes sobre quiebras, limitación de responsabilidades por accidentes, costes para acceder a la Justicia, la competencia o la propiedad intelectual.  

En los apartados siguientes, Stiglitz estudia los fracasos para regular los créditos usurarios, la legislación sobre quiebras y el proceso de desahucio en EE. UU.

En el primer caso, durante la bonanza, el estado de Georgia descubrió préstamos abusivos en sus bancos y quiso regularlo  pero una agencia de calificación amenazó con no calificar ninguna hipoteca del estado y se retiró la ley. Las financieras también lograron que no fuese elegida la profesora Warren, defensora del consumidor, para una comisión que protegiese al cliente de créditos malos. 

CAPITULO 8 – La Batalla de los presupuestos 

Stiglitz cree que el déficit no es un problema urgente y principal y es fácil de reducir aumentando los impuestos a los ricos que se bajaron desde el 2.000 y bajarlos a los pobres. Sus ideas don las siguientes:

-Subir los impuestos a los más ricos.

-Eliminar la asistencia a las empresas y las subvenciones ocultas.

-Aumentar los impuestos a las sociedades que no invierten ni crean empleo en Estados Unidos (o el país que sea) y ayudar los que sí lo hacen. [nota del lector: eso supondría poner mas impuestos a las grandes multinacionales que contratan su produción en Asia y cierran fábricas en Occidente, lo que parece justo, no puedes disfrutar de las buenas autopistas europeas y no pagar impuestos]

- Gravar con impuestos y tasas a  quienes contaminan.

-Poner fin a los regalos de lis recursos de un país.

- Recortar el despilfarro en gastos militares y no pagar de más por las compras del Estado, ya sea las farmacéuticas o las contratistas de Defensa.

Por otra parte, cree que hay mitos por parte del lado de la oferta.

-Gravar a los ricos reduce el ahorro y el trabajo y que todo el mundo sale perjudicado .

-No perdonar impuestos o no dar subvenciones a empresas tóxicas o del carbón supone perder  puestos de trabajo y nadie quiere eso.  

Y el autor replica que, hoy en día, la crisis es de demanda.

Añade que culpar a los parados de ser unos vagos porque no buscan empleo con ahínco es culpar a la víctima. Critica la doctrina que defiende que un periodo extenso de prestaciones por desempleo supondría un “riesgo moral” porque desincentivaría la búsqueda de empleo. [nota del lector: ideas como esta han sido defendidas en libros de Tim Hanford como "El economista camuflado" y sus secuelas que hace cálculos de lo máximo que tendría que cobrar un chabolista respecto al salario mínimo para que no le saliese más rentable vivir del subsidio]. Stiglitz responde que cuando hay una oferta de trabajo por cada cuatro candidatos, el problema no es del parado.

Pero, siempre según el autor Stiglitz, el peor mito es que la austeridad trae el empleo y que el gasto del Gobierno no lo hace. 

(en próximas semanas seguirá el resumen)

Libro descargable en PDF: “Resúmenes comentados de libros de 50 autores de Economía (1776-2012)”, por E.V.Pita (2012)

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Libro descargable en PDF: “Resúmenes comentados de libros de 50 autores de Economía (1776-2012)”, por E.V.Pita (2012)

“Resúmenes comentados de libros de 50 autores de Economía (1776-2012)” en PDF, por E.V.Pita  (166 páginas)

Esta es una recopilación de los resúmenes de libros de Economía comentados en los blogs http://evpitasociologia.blogspot.com.es y http://eleconomistavago.wordpress.com

 

La selección de libros pretende dar una visión general de las dos grandes corrientes de la Economía de los siglos XIX y XX.

La primera corriente es el liberalismo, basado en el libre mercado, la libre circulación de mercancías y comercio, y el crecimiento de la producción de un país como reflejo de su riqueza nacional. Dicha teoría fue inaugurada por Adam Smith en 1776 con el libro “La riqueza de las naciones”. Ha sido el pilar para los grandes debates del siglo XIX entre Malthus, Ricardo y Marx sobre el valor de uso y de cambio, la “mano invisible” que autorregula el mercado mediante la oferta y la demanda, el “laissez-faire” y la mínima intervención del Estado en la Economía.

 

La segunda doctrina es el keynesianismo, teoría que contribuyó a superar la crisis de la Gran Depresión de 1929 y que puso en marcha la sociedad de consumo. Su base era la creación de demanda como estimuladora del crecimiento económico del llamado Estado de Bienestar. A finales de los años 70, la elevada inflación hizo cuestionar las políticas keynesianas y algunos países aplicaron nuevas doctrinas neoliberales, monetaristas y de la economía de la oferta, que básicamente consisten en reducir el Estado de Bienestar, desregularizar los mercados financieros y reducir los costes de producción y salariales y mejorar la oferta mediante la libertad de comercio mundial. Este ambiente impulsó la globalización (que tiene su cara oscura en la deslocalización) y el desarrollo de Internet como métodos para abaratar los bienes de consumo, a lo que contribuyó la concesión de préstamos mediante nuevos productos financieros. Pero desde 1990, las políticas monetaristas han sido incapaces de dar respuesta a las recesiones asiáticas primero y luego la del 2008 en Europa y Estados Unidos. La reducción de los intereses a tipos cero no ayudaron a estimular el crecimiento económico y Japón vivió una década de estancamiento.

 

Por su parte, la concesión de créditos a los consumidores en los tiempos de bonanza de la década del 2000 condujo a un alto apalancamiento y, tras el estallido de las burbujas inmobiliarias y financieras, llevó a una doble recesión entre el 2008 y 2012 que amenaza con convertirse en una Segunda Depresión. Sin embargo, en estos años, muchos países deudores han iniciado un rápido desapalancamiento para sanear sus finanzas en un escenario de baja inflación e intereses próximos a cero. Pocos países han seguido las doctrinas keynesianas para estimular el gasto público y tirar de la demanda, pero el desapalancamiento tampoco genera crecimiento sino recesión, aunque con caídas anuales del 1% o 2%, lo que se podría considerar leve. El otro fallo que desacredita las políticas neoliberales es que, a la hora de la verdad, papá Estado debe ayudar a las entidades bancarias en apuros ya que una verdadera política de libre mercado dejaría hundir a las más ineficientes.

 

Algunos economistas sospechan que las férreas políticas actuales de baja inflación y alto desempleo, reducción de deuda pública y desapalancamiento mediante reducción del consumo tienen como objetivo que los consumidores y los Gobiernos salden prioritariamente la deuda que contrajeron a precios inflados en tiempos de bonanza, en plena burbuja financiera e inmobiliaria.

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