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“Armas, gérmenes y acero”, de Jared Diamond (1998)

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Sociología, antropología cultural, evolución de las sociedades, rentas y riqueza, crecimiento económico

 

Resumen comentado de E.V.Pita, licenciado en Sociología y Derecho

 Blogs: http://evpitasociologia.blogspot.com y http://eleconomistavago.wordpress.com

Título: “”Armas, gérmenes y acero”

Subtitulo: Breve historia de la humanidad en los últimos trece mil años”

Título original: “Guns, Germens and Steel”

Autor: Jared Diamond

Fecha de publicación: 1998

Editorial en español: Debate

 

Idea clave: Las sociedades agrícolas produjeron gran cantidad de alimentos, multiplicaron su población, se inmunizaron frente a enfermedades de los animales domésticos y desplazaron a los cazadores-recolectores y ocuparon sus territorios en Asia-Pacífico, en Oriente Medio y en América. Las pruebas son los idiomas nativos que han sobrevivido en zonas culturales homogéneas (como China) y la presencia de animales domésticos.

Resumen exprés: Diamond se pregunta porqué la agricultura se desarrolló antes en el Creciente Fértil y por qué allí surgieron las primeras sociedades asentadas en pueblos, lo que luego impulsó la creación de reinos y religiones y culturas más avanzadas que las cazadora-recolectoras. La explicación es que en la zona de Turquía y Mesopotamia había 21 de las 56 variedades de grano altamente nuDtritivo y facil de cultivar, así como cuatro de los cinco animales domésticos más comunes. En Mesoamérica, California, Australia o Sudáfrica, no existía tal variedad lo que hizo menos atractiva la agricultura y la ganadería. Eso explica que las sociedades agrícolas disparasen su población y que 13.000 años después chocasen dos mundos en América, uno de ellos dotado de acero y gérmenes letales.

 

Asunto novedoso (El gran desplazamiento de población hacia el Pacífico): En los capítulos finales, Diamond explica, a través de los restos de diversas lenguas, que la población negroide de cazadores-recolectores originaria del sur de Asia, Indonesia y Filipinas (similar a la de Nueva Guinea, Australia y Tasmania) fue barrida a partir del año 6.000-1.600 antes de Cristo por agricultores asiáticos del Norte que bajaron desde Taiwan y que llegaron a colonizar la isla de Pascua y Hawai. Para Diamond, este desplazamiento y sustitución de población pudo ser equiparable a la ocupación de América por los europeos. Apenas quedan supervivientes en Filipinas de las poblaciones originarias.

 

Crítica exprés: Desde el punto de vista sociológico, el autor retoma explicaciones antaño desechadas como la influencia del clima o las condiciones orográficas para explicar la evolución de las sociedades y la economía. A nivel estrictamente sociológico, tendría que haberse centrado en otras explicaciones sobre cómo se distribuía la propiedad de las tierras, cómo se estratificaba la sociedad o el grado de apertura comercial. Daimond, al que encuadraría como materialista, señala que primero la gente de los valles más fértiles dominaron los principios de la agricultura y, a partir de ahí, surgieron las ciudades y sociedades sedentarias, aunque él matiza que se ve claramente cómo las sociedades cazadora-recolectoras evolucionaron durante 8.000 años para crear pueblos estables, domesticar las semillas silvestres y animales.

 

Curiosidades: Diamond cuenta que la domesticación de la almendra silvestre fue un trabajo arduo porque la planta original tiene un sabor amargo porque es venenosa debido a su alta concentración de cianuro. También relata que la manzana (y la pera) fue el último fruto silvestre en adaptar al consumo humano en el año 2.500, porque alguien tuvo que descubrir primero que había que hacer un injerto en otro árbol. (Este dato de la domesticación de la manzana es importante para los historiadores de la Biblia, dado que el Génesis concede un especial protagonismo a la manzana).

 

ÍNDICE

 

Primera parte: Del Edén a Cajamarca

 

1) En la línea de salida

2) Un experimento natural de historia

3) Colisión en Cajamarca

 

Segunda parte: Nacimiento y difusión de la producción de alimentos

 

4) El poder de los agricultores

5) Ricos y pobres de la historia

6)Cultivar o no cultivar

7) Cómo fabricar una almendra

8) Manzanas o indios

9) Cebras, matrimonios infelices y el principio de Ana Karerina

10) Horizontes abiertos y ejes inclinados

 

Tercera parte: De los alimentos a las armas, los gérmenes y el acero

 

11) El regalo mortal del ganado

12) Proyectos originales y letras prestadas

13) La madre de la necesidad

14) Del igualitarismo a la cleptocracia

 

Cuarta parte: La vuelta al mundo en cinco capítulos

 

15) La gente de Yali

16) Cómo China se hizo china

17) Lancha rápida a Polinesia

18) Colisión de hemisferios

19) Cómo África acabó siendo negra

 

Epílogo: El futuro de la historia humana como ciencia

¿Quienes son los japoneses?

Epílogo 2003: Armas, gérmenes y acero, hoy

 

RESUMEN

 

 

RESUMEN

Resumen exprés: “La historia siguió trayectorias distintas para diferentes pueblos debido a las diferencias existentes en los entornos de los pueblos, no debido a diferencias biológicas entre los propios pueblos”.

 

La introducción: La pregunta de Yali:. ¿Por qué los blancos desarrollastéis tanto cargamento y lo trajisteis a Nueva Guinea pero los guineanos tenemos tan poco cargamento propio? A partir de esa pregunta, gira el libro. ¿Por qué los europeos conquistaron México y no los aztecas llegaron en barcos a Londres y diezmaron, sometieron y exterminaron a los europeos y a los asiáticos? Y ¿porqué hoy Eurasia y sus descendientes tienen el poder y la riqueza y por qué persiste la desigualdad en el mundo?

El lector tendrá su propia respuesta. El autor plantea tres objeciones a contestarla: podría parecer que alguien “comprende” a los invasores y lo justifica, o que esto glorifica a los europeos o que da la impresión de que la “civilización” es buena y el estado industrial mejor y los cazadores-recolectores, unos miserables, por lo que el progreso ha conducido a la felicidad humana.

 

Diamond estudia varias posibles respuestas a la pregunta de Yali:

1) Diferencias biológicas, adaptación y supervivencia de los más aptos y otras explicaciones racistas. El autor replica que los neoguineanos son tan o más inteligentes, despiertos, expresivos que el ciudadano medio (que no ha tenido que sobrevivir a luchas en la jungla) pero otra cosa es el entorno social y oportunidades educativas.

2) Los efectos estimuladores del clima frio que hace que la gente se meta en casa a inventar. Diamond replica que los avances en Europa llegaron de entornos más cálidos como el Creciente Fértil o el Nilo.

3) Factores como las armas de fuego, enfermedades infecciosas, herramientas de acero y productos manufacturas permitieron a los europeos conquistar otros pueblos. Diamond cree que esta respuesta va por el buen camino pero lleva a otra ¿por qué no fueron los aborígenes o africanos quienes primeron usaron armas de fuego y acero?

El autor cree que para hayar una explicación hay que examinar pruebas de genética de cultivos y plantas silvestres, gérmenes humanos y animales, lingüística, arqueología, escritura, etc…

 

Capítulo 1.

El Gran Salto Adelante, hace 50.000 años: es cuando despega la historia humana con el hombre de Crogmanon o moderno: hacen anzuelos con huesos, arcos y flechas, joyas, etc… tenían una tecnología superior y desaparecieron los neandertales (que carecían de la tecnología para hacer frente al frío) desde Europa a Siberia. Para llegar a Australia, usaron embarcaciones hace 35.000 años, fecha en que desaparecen la megafauna austral (como pasó con el moa, dodó, lemúr gigante o ganso hawaiano). La población de América comenzó a gran escala en 11.000 años y se culminó en solo 1.000 años. Luego conquistaron el Ártico en el 2000 AC. La ocupación de las islas del Mediterráneo o de Polinesia e completó antes del 1.000 antes de Cristo, Madagascar en el 800, Islandia en el siglo IX. En torno a 1.500, los exploradores europeos encontraron Las Azores, Seychelles y la Antártida.

Diamond dice que si alguien viajase con una máquina del tiempo al 11.000 AC y se preguntase quién iba a desarrollar armas, gérmenes y acero,  diría que los africanos tenían ventaja de salida, pero los indígenas americanos les superaron en tecnología, Europa iba bien pero Nueva Guinea y Australia eran avanzadas. El viajero del tiempo no podría haber predicho qué sociedad iba a desarrollarse con mayor rapidez.

 

El capítulo 2 estudia el caso de la invasión de las islas Chatham en 1838 por un grupo de maoríes armados con armas de fuego que exterminaron a los pacíficos habitantes morioris que eran cazadores-recolectores y llevaban aislados 800 años. Una tragedia similar a otras.

Diamond examina por qué divergieron maoríes y sus víctimas, los morioris. Para ello estudia la evolución de la colonización de las islas de Melanesia, Polinesia hasta Hawai y Pascua.

 

La colonización de Polinesia fue un experimento a pequeña escala de la expansión de los pueblos agrícolas que terminó en el año 500 aunque las últimas islas fueron pobladas en el 1.000. Los colonos compartían la misma cultura, herramientas y animales domesticados. En la isla de Chatham, el clima no permitía los cultivos maoríes y los colonos volvieron a ser cazadores-recolectores que carecían de especialistas y se volvieron pacíficos. Las diferencias entre los polinesios (había protoimperios pero también tribus aisladas) se explican por el clima (nieve en Hawai y lluvia en Nueva Zelanda), la geología (islas volcánicas o de piedra caliza y restos de Gondwana), los recursos marinos (aguas poco profundas y arrecifes), la superficie (con valles y montañosas), la fragmentación de terreno y el aislamiento de las islas (como Pascua).

La subsistencia de Polinesia dependia de peces, aves terrestres gigantes (exterminadas) y marinas, crustáceos. Los colonos llevaron 3 animales domésticos (pollo, perro y cerdo) pero en muchas islas faltaba uno o dos de estos animales. Los cultivos de secano eran taro, ñames y  batatas, los de regadío eran el taro y los arbóreos (árbol del pan, la banana y el coco). En algunos sitios, hicieron rotación y roza e incendio. En otros, era agricultura intensiva y en Hawai los esclavos construyeron canales de regadío con grandes rendimientos que permitían criar cerdos. También tenían estanques para criar peces. En algunas islas como Anuta llegaron a densidades de población de 400 habitantes por km2. Tonga llegó a crear un imperio de 40.000 habitantes. El autor da la clave: solo con altas densidades de población, los colonos pudieron ser agricultores y producir excedentes para alimentar a los no productores (burócratas, guerreros….) También surgieron especialistas como fabricantes de canoas, cazadores o tatuadores. Tonga controlaba la ruta comercial desde Fiji a Samoa, y Hawai conquistó las cuatro islas más cercanas. Estos ya estaban construyendo grandes monumentos.

Diamond sostiene que todas las diferencias que se aprecian en Polinesia, desarrolladas en solo 3.200 años, son las mismas que surgieron en otros lugares del mundo, aunque en ellos hubo más avances como el uso de metales o la escritura.

 

Capítulo 3

Aquí se habla de la toma de Cajamarca por los soldados de Pizarro en Perú en 1532 y la captura del emperador inca Atahualpa, venerado como un dios-sol. La captura, según Diamond, se produjo porque los incas estaban mal informados sobre el armamento y tácticas de los conquistadores.Diamond reproduce una crónica en la que Atahualpa cayó en una emboscada después de que la caballería de Pizarro (62 jinetes) aterrorizase a sus huestes (80.000 hombres) que venían a prender a Pizarro. Una de las ventajas de los españoles eran las armas de acero frente palos, mazas y hachas, así como armaduras acolchadas. Dice que los únicos indígenas capaces de resistir habian comprado armas de fuego y sabian montar caballos. Diamond dice que no basta con oponer que los conquistadores españoles ganaron gracias a sus aliados indígenas. Las armas de fuego de los europeos destrozaron culturas indígenas a lo largo del mundo en los siguientes siglos. En tiempos de Pizarro, las espadas les daban tanta ventaja que hacían estragos y las cargas a caballo sembraban el terror en la infantería indígena en campo abierto (hasta que aprendieron a tender emboscadas). La transformación de la guerra por el caballo se produjo en el 4.000 AC en el Mar Negro y fue predominante hasta el siglo XX.

Diamond da otra clave: Atahualpa estaba en Cajamarca a causa de una guerra civil por una epidemia de viruela, sarampión, gripe, tifus y peste bubónica, que acabó con el 95% de la población indígena (como en el Misisipi, donde ya no quedaba nadie cuando aparecieron los primeros exploradores europeos). En Sidney, otra epidemia diezmó a los aborígenes en el siglo XVIII y en el XIX, unos náufragos trajeron la enfermedad a Fiji y Hawai. Del mismo modo, la malaria o la fiebre amarilla impidieron la colonización europea.

Otro factor de ventaja es que Pizarro tenía barcos financiados por un poderoso Estado. Los incas eran un estado burocrático pero demasiado centralizado e identificado en el emperador. Otro factor fue la escritura que tenía España y que le permitía informar del terreno a los sucesivos visitantes. No tener escritura impidió a Atahualpa reunir información sobre los extranjeros y cometió errores de cálculo (lo mismo que Moztezuma) porque no creyó que fuesen temibles sino desorganizados, ignorando las conquistas de otros imperios en América Central. Pizarro conocía las tácticas de Cortés que había difundido en libros.

Diamond se pregunta por qué no fueron los incas los que tenían armas de fuego e invadieron Europa. Lo explica en los sucesivos capítulos.

 

Capítulo 4

 

En este capítulo, Diamond arranca con el ejemplo de Montana. [Nota del lector: la situación de Montana volverá a ser estudiada en su libro "Colapso". El ejemplo de Montana como paraíso natural que corre peligro por el cambio climático también es usado por Thomas L. Friedman en su libro "Caliente, plana y abarrotada"] El autor se pregunta cómo pudieron los agricultores llegados de Europa imponerse a los indios cazadores-recolectores, célebres guerreros. La primera conclusión es que la mayor capacidad para producir alimentos significa más población aunque la mayoría de los alimentos disponibles en la naturaleza no valen para comer (venenosos, indigerible, fastidiosos de preparar, díficiles de recolectar o peligrosos de cazar). Por eso, las distintas tribus se centraron en varios animales que cumplían todos los  requisitos para ser domesticados (caballo, asno, yak, reno, camello, dromedario para el transporte asi como la vaca para carros y perro para trineos) y plantas fáciles de cultivar (algodón, lino, cáñamo para vestidos) y productos derivados ( lana de oveja y cabra y llama, alpaca y seda). El caballo fue clave para las conquistas indoeuropeas en la Antigüedad y la guerra de carros fue habitual en China y Egipto. La caballería fue la gran baza de Pizarro y Cortés en América.

Otro factor es que las poblaciones sedentarias son más densas que las recolectoras (porque espacian la maternidad), permiten almacenar los alimentos y esos excedentes derivarlos en impuestos que permiten la especialización de reyes, soldados profesionales y burócratas. Todos estos avances en transporte y alimentación permitieron sustentar poblaciones más densas y centralizadas que las cazadoras-recolectoras. A ello se sumaron los gérmenes que contagió el ganado al humano.

 

Capítulo 5

La siguiente cuestión que se plantea Diamond es porqué, hasta el siglo XVI, no fueron cultivados cereales en zonas aptas para la agricultura mediterránea como California, la pampa argentina, Australia o El Cabo. El autor recuerda que hace 6.000 años, los “graneros” estaban en tierras marginales de Irán e Irak, México, Andes, zonas de China y el Sahel y donde surgió la agricultura de forma independiente. La mayor parte de los otros lugares importaron esos cultivos.

 

 Los yacimientos arqueológicos y la datación mediante carbono 14 (descompuesto en carbono 12) dan una pista sobre el origen silvestre y la evolución de los cultivos desde los últimos 5.700 años. Con las debidas calibraciones técnicas, Diamond calcula que la agricultura empezó hace 13.000 años y se desarrolló en América hace 5.500 años. El siguiente paso es saber dónde se domesticó la planta o animal. Por ejemplo, el garbanzo silvestre proviene de Turquía (hay cultivos de hace 10.000 años) pero India, a donde el garbanzo domesticado llegó hace 3.000 años, produce el 80% de las cosechas mundiales. Algo parecido ocurre con el trigo escanda, cuyo origen está situado en el Creciente Fértil, entre Irán y Turquía, hace 10.500 años. La variedad domesticada llegó a Grecia hace 8.500 años y a Alemania hace 7.000 años. En cambio, el ganado fue domesticado independientemente en India y Europa hace 10.000 años.

Diamond dice que solo está probado el origen de los cultivos en cinco focos: Oriente Próximo, China (río Amarillo y Yangtsé), Mesoámerica, Andes y Amazonia, y este de EE.UU. Habría otras cuatro más en la lista: Sahel, Africa occidental tropical, Etiopía y Nueva Guinea.

 

En estos focos, Diamond sitúa en un “paquete fundador” que incluye los cultivos y ganado aclimatados localmente, domesticados y luego difundidos a otras áreas. El más temprano es el Creciente Fértil hace 10.500 años con el trigo, guisante, aceituna, oveja y cabra. Le sigue China, con arroz, mijo, cerdo y gusano de seda (hace 9.500 años) y Nueva Guinea (caña de azúcar, banana hace 9.500 años pero con interrogantes sobre el origen). El valle del Indo domesticó el sésamo, la berengena, y el gano de joroba hace 9.000 años y Europa Occidental la amapola y la avena hace 8.000 años. En Los Andes hace 5.500 años dominaron la patata, mandioca, llama y cobaya y en Mesoamérica, el maíz, fríjoles, calabazas y pavo en las mismas fechas. En Egipto, hace 8.000 años, el sicómoro, chufa, asno y gato.

 

Todos estos productos, una vez aclimatados localmente se produjeron al máximo nivel en aquellas tierras más fértiles, como por ejemplo el garbanzo silvestre y domesticado de Turquía, que fue cultivado a gran escala en la India. La otra conclusión es que muchos cultivos domesticados fueron difundidos por agricultores foráneos que expulsaron a los cazadores-recolectores de las mejores tierras para cultivarlos. Así se explica la presencia de los ganadores khoi con sus vacas u ovejas muy al sur de África o de ciertos cultivos en el norte.

 

A Diamond también le llama la atención el comienzo brusco de alimentos y de ceramica en el sudeste de Europa (Grecia) y Europa Central (Alemania) que se prueba por la diferencia de esqueletos de agricultores procedentes del sudoeste de Asia (Creciente Fértil) respecto a cazadores recolectores. Todo apunta a una invasión.

En resumen, dice Diamond, solo un número reducido de zonas del mundo desarrollaron la producción de alimentos de manera independiente y lo hicieron en épocas muy diferentes. Algunos cazadores-recolectores aprendieron la agricultura, otros fueron desplazadas por poblaciones agrícolas que tenían una ventaja de salida para desarrollar armas de fuego, gérmenes y acero.

 

Capítulo 6

 

Diamond se pregunta por qué la agricultura surgió en el Creciente fértil hace 10.500 años y no apareció hasta hace 5.000 años en el Mediterráneo o nunca llegó a los indigenas de California o El Cabo.

El autor se plantea si la vida del cazador-recolector era tan “desagradable, brutal y breve” (Th. Hobbes) pues la vida del agricultor obliga a invertir más horas diarias, estaban enclenques y morían antes. Un ejemplo son los aborígenes australianos que no imitaron a sus vecinos de Nueva Guinea. Otros, como en la costa de Alemania, adoptaron la agricultura miles de años después.También existen productores de alimentos que son nómadas y otros que gestionan intensivamente sus tierras. En realidad, los cazadores-recolectores ya practicaban la agricultura pero no todas las plantas valían para ser domesticadas.Todo ello depende de decisiones diarias sobre cómo sacar provecho del tiempo.

 

Diamond sospecha que los primeros campesinos no tenían un modelo del que aprender pero una vez que los cazadores-recolectores vieron a sus vecinos labrar los campos, algunos adoptaron el sistema (como en Europa, primero en el Norte y Centro, y luego poco a poco en el sudoccidental) y otros lo rechazaron (como los aborígenes en Australia) o formaron una economía mixta.

 

Hay cinco factores que inclinaron la balanza hacia el sistema agrícola: 1) el declive de la disponibilidad de alimentos silvestres agravada por la extinción de los grandes mamíferos (por ejemplo, en Nueva Zelanda los maorís intensificaron los cultivos tras la exterminación de los moas) 2) La adaptación de plantas resultaba más ventajosa así como los animales domésticos cuando se agotaron los silvestres 3) La evolución acumulativa de tecnologías para recolectar, procesar y almacenar alimentos silvestres (las hoces de pedernal, cestos o morteros aparecieron en el Creciente Fértil hace 12.000 años) 4) Incremento de la demografía ¿forzó el aumento de la producción? (proceso autocatalítico o de retroalimentación). Eso explica que los agricultores estuviesen peor alimentados que los cazadores-recolectores [Nota del lector: Malthus y Adam Smith lo explica así: cada vez que hay bonanza crece la pblación y la tierra se agota y vuelve la crisis].

Estos 4 factores explican por qué la agricultura comenzó hace 12.500 años y no antes. El 5) es el limite geográfico entre cazadores-recolectores y productores de alimentos, mayores en número. Muchos recolectores adoptaron la agricultura como en el Medirerraneo Occidental y Europa Atlántica. Pero en otras, como Indonesia, Africa Subecuatorial, fueron reemplazados. Solo susbsistieron en Arizona, California, El Cabo y Australia.

 

 

Capítulo 7

 

Las almendras silvestres son malas para la salud pero los campesinos lograron adaptarlas para el cultivo hace 12.000 años, los guisantes hace 10.000, el olivo hace 6.000, y las fresas en la Edad Media. ¿Pero cómo lo lograron nuestros ancestros si carecían de conocimientos de genética?

Diamond sigue la pista de las semillas, muchas transportadas por las aves, a las que atraen con frutos de  brillantes colores. Aquellas especies de plantas que consumieron los agricultores fueron las que germinaron en los vertederos y luego las traspasaron a sus huertos. Los frutos más sabrosos fueron cultivados y alguien encontró una mutación de almendras no amargas ni tóxicas y la cultivó hace 10.000 años y en Grecia estaba domesticada hace 5.000. Las patatas, berzas o judías son otras plantas venenosas domesticadas. Se seleccionaron las que tenían más carne que semilla o porque daba aceite, así como la mostaza, amapola o lino (valiosos por la longitud de su hilo o fibra).

 

Los humanos aprovecharon las semillas mutantes como los guisantes, trigo o cebada cuyas vainas no estallaban y los tallos no rompían. Otra idea fue sembrar los campos para que brotasen de inmediato esas semillas. Y luego seleccionaron cultivos que no necesitaban ser fecundados y crecían solos. El cereal con más éxito fue el trigo en el Creciente Fértil porque las semillas resistían mucho tiempo almacenadas. Luego, hace 6.000 años desarrollaron las aceitunas, higos, dátiles, granadas y uvas, pero tardaban más en dar frutos, lo que solo se pudo hacer cuando la vida era sedentaria. Luego, en China descubrieron la técnica del injerto entre especies distintas (manzanas, peras, ciruelas y cerezas). Luego, se combinaron las cosechas de cereales (alta producción por hectárea) con legumbres (con alto valor proteínico). Finalmente, se incorporaron animales a la siembra de cultivos en el Nuevo Mundo. En América, se apostó por los tubérculos. Otros frutos como las bellotas nunca fueron domesticados [Nota del lector: los romanos hablan de que los celtas se alimentaban de bellotas (¿domesticada?)] Una de las razones es que las bellotas tienen varios genes que intervienen en el sabor amargo por lo que los mutantes no amargos volvían a dar frutos amargos. No hay más que leer a Darwin que habla de cómo se domesticó la uva espina para explicar la selección natural.

 

Capítulos 8 y 9

Estudia cómo se domesticó el ganado en algunos lugares y cómo se desplazó de unas zonas a otras. Diamond tiene en cuenta los ejes de desplazamiento Norte y Sur (más difícil de propagar porque incluye varios climas) y Este a Oeste (es el mismo tipo de clima, lo que facilita la difusión de cultivos y ganado).

 

Capítulos 11

Explica cómo los gérmenes se dispersaron en las poblaciones humanas densas que se hicieron letales para los cazadores-recolectores que no estaban expuestos a ellos como los indígenas de América.

 

Capítulo 12

Explica la evolución de la escritura como copia de los centros primarios donde surgió la idea y como algunos cazadores-recolectores la adoptaron (como la tribu Sequoia)

 

Capítulo 13

Explica la evolución de la tecnología desde sociedades agrícolas que mantenían a artesanos especializados.

 

Capítulo 14

Estudia las estructuras políticas de los cazadores-recolectores en tribus y hordas igualitarias frente a las sociedades jerárquicas de las agrícolas, incluido el “robo a gran escala (cleptocracia)” de los excedentes. La concentración de riqueza en el Estado permitió mantener guerras de conquista y flotas de exploración.

 

Capitulo 15

Estudia la historia de Australia y Nueva Guinea y porqué una siguió siendo cazadora-recolectora y la otra agrícola y más avanzada.

 

Capítulo 16 y 17

Estudia los movimientos de población en China y el Pacífico

 

Capítulo 18

Colisión entre pueblos europeos y americanos como la culminación de dos trayectorias históricas largas e independientes.

 

Capítulo 19

La historia de los movimientos en Africa de los agricultores hacia territorios de los hotentotes y san.

 

Japón

Explica que los cazadores-recolectores de Japón eran más ricos que los campesiones de Corea pero que, probablemente, estos invandieron las islas y las gobernaron tras una transición.

 

 

 

 

(seguirá el resumen)

 

 

COMENTARIOS DE OTROS AUTORES SOBRE EL LIBRO Y SUS TEORÍAS

 

Críticas a Jared Diamond en el libro “¿Por qué fracasan los países?”, de Daron Acemoglu y James A. Robinson (2012)

 

Los autores Daron Acemoglu y James A. Robinson (2012) descartan la teoría del ecologista y bíólogo Jared Diamond y su hipótesis geográfica sobre la distribución de la riqueza (los trópicos son pobres por tener agricultura improductiva y las tierras templadas del norte, ricas). Este habla en su libro “Armas, gérmenes y acero” (2005) de que algunas especies de animales y plantas no pudieron ser domesticadas y otras no existían, por ejemplo, en América. Donde avanzó la agricultura, hubo más avance tecnológico y político que en las sociedades de cazadores-recolectores. Las distintas intensidades de agricultura habría originado sociedades más ricas (por ejemplo, el Creciente Fertil) que otras (aborígenes de Australia). Pero Acemoglu y Robinson creen que esto no se puede generalizar para explicar la desigualdad moderna. La teoría de estos autores es que la renta media de los habitantes de los antiguos imperios  inca y azteca apenas era menos del doble que la de un español de la época mientras que ahora es seis veces más que la de un boliviano o peruano [hablamos de 2008, antes de la crisis]. Es decir, cuando los nativos adoptaron las técnicas agrícolas europeas, la brecha económica debería haberse acercado y ahora es tres o cuatro veces mayor. Por eso, creen que la diferencia  económica hay que explicarla como un posterior reparto desigual de las tecnologías. Mientras España se sumó “con retraso” a la tecnología del vapor y luego a la de información, en los países andinos, la adopción de estos nuevos modos de producción fue mucho más lento. Los autores dicen que Diamond no logra explicar por qué pasa esto ni encajarlo en su modelo. Y también se pregunta cómo imperios prósperos como el inca o el azteca, más ricos que las tribus indias de Norteamérica, pasaron a ser más pobres 500 años después. La explicación es que EE.UU. adoptó con entusiasmo las nuevas tecnologías, educación y ferrocarril, todo lo contrario que Sudamérica. Es lo que sería una especie de “suerte inversa” o “revés de la fortuna” que sugieren que fue creada por las instituciones que impusieron los colonos europeos.

Los autores concluyen que “la desigualdad del mundo es, en gran medida, el resultado del reparto y la adopción desiguales de la tecnología, y la tesis de Diamond no incluye argumentos sobre este asunto”. Añaden que el argumento de Diamond que trata de la desigualdad continental no permite explicar la variación en los continentes, parte esencial de la desigualdad del mundo moderno. Por ejemplo, no explica por qué la revolución industrial no surgió en Moldavia o por qué India y China, con grandes riquezas agrícolas y ganaderas, tienen tantos pobres. Comparando un mapa de frecuencia de especies de ganado y planta, la mayor concentración debería corresponder a Eurasia pero en este continente hay muchas desigualdades como Inglaterra comparada con Tayikistán. Y recuerdan que las tecnologías como el hierro fundido o las primeras ciudades, que surgieron en Turquía o Irak, situadas geograficamente en inmejorable lugar, no les dieron ventaja a estas zonas, sobre todo, cuando cayeron en manos del Imperio Otomano. Fue la expansión de este imperio y no la geografía lo que determinó que fuesen más pobres que otras zonas continentales. Y finalmente puntualizan que las diferencias geográficas no ayudan a explicar por qué China o Japón se estancan durante largos periodos de tiempo de su historia y luego inician un rápido proceso de crecimiento.

 

 

“El precio de la desigualdad”, de Joseph E. Stiglitz (2012)

with one comment

Sociología, estructura social, estructura económica, cambio social

 Resumen, comentarios y anotaciones: E.V.Pita, licenciado en Sociología y Derecho.

Blogs: http://evpitasociologia.blogspot.com y http://eleconomistavago.wordpress.com

 Título: “El precio de la desigualdad” ´
Subtitulo: El 1% de la población tiene lo que el 99% necesita

Título original: “The price of Inequality: How Today’s Divided Society Endangers Our Future”

Autor: Joseph E. Stiglitz

Fecha de publicación: 2012
Editorial en inglés: W.W. Norton & Company
Editorial en español: Taurus ( www.editorialtaurus.com/es )

ÍNDICE

Prólogo a edición española

Capítulo 1
El problema de Estados Unidos con el 1%

Capítulo 2
La búsqueda de rentas y la creación de una sociedad desigual

Cápítulo 3
Los mercados y la desigualdad

Capítulo 4
Por qué es importante

Capítulo 5
Una democracia en peligro

Cápítulo 6
1984 está al caer

Capítulo 7
¿Justicia para todos? Como la desigualdad está erosionando el imperio de la ley

Capítulo 8
La batalla de los presupuestos

Capítulo 9
Una política macroeconómica y un banco central por y para el 1%

Capítulo 10
El camino a seguir: otro mundo es posible

Texto de la contraportada: “El 1% de la población disfruta de las mejores viviendas, la mejor educación, los mejores médicos y el mejor nivel de vida, pero hay una cosa que el dinero no puede comprar: la comprensión de que su destino está ligado a cómo vive el otro 99%. A lo largo de la historia esto es algo que esa minoría solo ha logrado entender… cuando ya era demasiado tarde.
Las consecuencias de la desigualdad son conocidad: altos índices de criminalidad, problemas sanitarios, mejores niveles de educación, de cohesión social y de esperanza de vida. Pero ¿cuáles son sus causas, por qué está creciendo con tanta rapidez y cúal es su efecto sobre la economía? El precio de la desigualdad proporciona las esperadas respuestas a estas apremiantes cuestiones en una de las más brillantes contribuciones de un economista al debate público de los últimos años.
El premio Nobel Joseph Stiglitz muestra cómo los mercados por sí solos non son ni eficientes ni estables y tienden a acumular la riqueza en manos de unos pocos más que a promover la competencia. Revela además que las políticas de gobiernos e instituciones son propensas a acentuar esta tendencia, influyendo sobre los mercados en modos que dan ventaja a los más ricos frente al resto. La democracia y el imperio de la ley se ven a su vez debilitados por la cada vez mayor concentración del poder en manos de los más privilegiados.
Este libro constituye una contundente crítica a las ideas del libre mercado y a la dirección que Estados Unidos y muchas otras sociedades han tomado durante los últimos 30 años, demostrando por qué no es solo injusta sino además insensata. Stiglitz ofrece esperanza en la forma de un concreto conjunto de reformas que contribuirían a crear una sociedad más justa y equitativa, además de una economía más sólida y estable.”

Comentarios ténicos del lector previos al resumen:
EL ÍNDICE DE GINI
[Notas del lector: Entre los conceptos clave que maneja Stiglitz está el índice de Gini, una curva estadística derivada de la superficie rayada de la curva de Lorenz que estudia el grado de desviación de la media, generalmente entre una población y sus ingresos y rentas. Si la curva de Gini y la de Lorenz coinciden, es decir, la desviación es cero, existe una distribución igual perfecta, en la que el 20% que menos ingresos percibe obtiene el 20% del PIB, mientras que si se desvía hacia los extremos, hasta la diferencia de 1, la desigualdad es máxima. Ocurre,teóricamente, cuando el 1% con mayores ingresos se lleva el 100% del PIB. El índice de Gini de España pasó del 0,3 al 0,34 en solo cinco años, desde 2005 a 2010, lo que aumentó la desigualdad en la distribución del PIB, mientras que el de Estados Unidos alcanza el 0,47. A partir de 0,5, algunos economistas consideran que es un pais bananero con gran desigualdad en el reparto de las riquezas o el PIB].

CAPÍTULO 1
Una de las novedades que aporta Stiglitz es la duda de que el PIB (ingresos per cápita) pueda ser un reflejo fiel del bienestar de un país, y cree que el éxito de la economía solo puede evaluarse con lo que ocurre con el nivel de vida de la población (y sus ingresos en términos reales, o sea, con el IPC deflactado). [Nota del lector: la idea de cuestionar el PIB no es nueva, ya lo hizo el rey de Bhutan en los años 70 cuando rechazó el PIB y acuñó el Índice de Felicidad, que viene a ser lo mismo que comparar dos países por lo bien que viven independientemente de sus ingresos]. Lo que dice Stiglitz es que aunque aumentó la producción de EE.UU. en un 75% desde 1980, el reparto de los beneficios no cayó hacia bajo sino que se quedó arriba e incluso cayó menos que en 1970.

Una de las claves de este capítulo es el mito sobre la igualdad de oportunidades en EE.UU., dado que muy poca gente con pocos ingresos logra llegar a lo más alto, pues la educación es muy cara y solo se la pueden permitir los más adinerados, salvo casos contados de alumnos brillantes que obtienen una beca. [Nota del lector: en estudios sociológicos de estructura social en EE.UU. que examinaron tablas de profesiones de los años 60 a 80 se detectó eso mismo, que el transvase de la población de una clase de bajos ingresos a otra con más ingresos es mínimo o lento, lo que quiere decir que no hay movilidad o que es mínima].

Estas son las conclusiones de Stiglitz sobre la economía de EE.UU:
1) Los ingresos crecen sobre todo para el 1% de la población que más cobra.
2) Ello genera un aumento de la desigualdad
3) La clase baja y media están peor que antes del 2000
4) Mayores desigualdades en el patrimonio que en los ingresos
5) Mayor desigualdad en educación y sanidad, que es lo que eleva el nivel de vida
6) La vida es ahora más dura entre los pobres
7) Hay menos población de clase media por no decir ninguna
8) Hay menos movilidad de menos a mayores ingresos, lo que prueba que la igualdad de oportunidades es un mito
9)Es el país avanzado menos igualitario, cada vez crece más la distancia entre ricos y pobres y no hace nada por corregir esas diferencias.

Stiglitz rebate los argumentos que dan los neoliberales sobre la economía de EE.UU.
1)Es un país de oportunidades
2) La gente se ha beneficiado de la economía de mercado, sobre todo desde la desregulación de 1980.
3) En un año cualquiera, unos acaban pobres y otros ricos. Lo que cuenta es la desigualdad a largo plazo.
4) La pobreza en EE.UU. no es real porque disponen de servicios (al abrir el grifo, sale agua) y bienes de consumo (la gente se puede comprar un televisor chino) impensables en un país tercermundista.
5) Se ha sobreestimado la inflación, por lo que el crecimiento de los ingresos es mayor del que se cree.
6) Los pobres deben culparse a sí mismos. Si se paliase la pobreza, se debilitaría la economía.

CAPÍTULO 2
Stiglitz y sus comentarios sobre “La riqueza de las naciones”, de Adam Smith, y los fallos de mercado.

[Nota del lector: Tiene el interés de que es la interpretación más contemporánea del libro, escrito hace casi dos siglos y medio.]

Stiglitz recuerda que Adam Smith, el padre de la teoría económica moderna, sostiene que la búsqueda privada del interés propio daría lugar, como a través de una mano invisible, al bienestar de todos.
[Nota del lector: ojo, solo menciona "mano invisible" una vez en todo el libro]. A ello replica Stiglitz que, hoy día, con esta crisis, nadie sería capaz de argumentar que la búsqueda de su propio interés por parte de los banqueros haya conducido al bienestar de todos. Ni siquiera es un juego de suma cero (lo que gana uno, lo pierde el otro).
Stiglitz dice que, de la fórmula postulada por Adam Smith, cuando los mercados funcionan bien, es porque la rentabilidad privada y los beneficios sociales están bien alineados porque las recompensas privadas y las contribuciones sociales se igualan tal y como suponía la teoría de la productividad marginal (las personas con una productividad más alta reciben un salario más alto). La divergencia entre rentabilidad privada y social estribaría, según Adam Smith, en que por sí mismos los mercados no producen resultados eficientes ni deseables (por ejemplo, decidiendo los fabricantes aumentar los precios a la vez) y ahí el Gobierno tiene el papel de corregir esos fallos de mercado mediante impuestos y normativas que vuelvan a alinear los incentivos privados y las rentabilidades sociales.
Si no están alineados esos incentivos privados y sociales, dice Stiglitz, hay:
1)  competencia imperfecta
2) existen externalidades [Nota del lector: Ver "El economista camuflado", lo explica bien, se refiere a la contaminación que causas las empresas]
3) imperfecciones o asimetrías de información [NdL: Stiglitz recibió el Nobel por estudiar esas asimetrías] 
4) cuando no existen los mercados de riesgo o de seguros.

Segun Stiglitz, el Gobierno debe corregir estos fallos de mercado mediante regulación pues lo contrario lleva a que la rentabilidad privada sea mayor que la social y eso genere desigualdad como ocurre desde que subió Reagan al poder en 1980 hasta la actualidad.
Pero lo que sucede, según Stiglitz, es que el Gobierno genera un ecosistema favorable a los buscadores de rentas (no crean riqueza, se la quitan a otros). La búsqueda de rentas se consigue a) mediante la transferencias subvenciones ocultas y públicas por parte del Gobierno b) leyes que hacen menos competitivo el mercado 3)una aplicación laxa de las vigentes leyes sobre la competencia d) unos estatutos que permiten a las grandes empresas aprovecharse de los demás o trasladar sus costes al resto de la sociedad.

CAPÍTULO 3
En este capítulo, Stiglitz se pregunta qué hubiese pasado si la globalización, en vez de favorecer la movilidad de capitales sin fronteras hubiese limitado esta y estimulado la movilidad de los trabajadores. Este sostiene que los países competirían por subir los salarios y crear buenos colegios y un entorno medioambiental favorable. [nota del lector: si hubiese total libertad de movimientos laborales y no de capital, las empresas podrían llevar a un país trabajadores escasamente cualificados dispuestos a trabajar a mitad de precio y durmiendo en galpones, por lo que al final también bajaría los salarios de los locales].
Stiglitz dice que los salarios han caído a la mitad en los países desarrollados desde los años 80 por la pérdida de empleo en las manufacturas. Aquel que ha encontrado trabajo ha sido con menor salario y mayor inestabilidad. Eso impide que se puedan pagar una mejor educación para optar a empleos altamente cualificados. El resultado es que los obreros no cualificados se quedan atrapados en el paro y no hay un trasvase a la case media. La estimulación del consumo en los 90 y la década del 2000 solo enmascaró el problema del empobrecimiento de la clase media, que ha quedado encadenada xa deudas hipotecarias. A Stiglitz esto le recuerda a la crisis de la agricultura en la Gran Depresión (1929-1938), cuando los granjeros endeudados vendían sus cosechas a mitad de precio y no podían emigrar a la ciudad porque había desempleo. Ahora ocurre un fenómeno similar con los obreros no cualificados en paro y atrapados en su ciudad en crisis. [nota del lector: esto podría describir la situación que se vive en Detroit, antes una de las grandes industrias del automovilismo, o en ciudades en permanente crisis industrial como Ferrol, con numerosos obreros del Naval en paro].

Capítulo 6: “1984 está al caer”

Con este título, el autor hace referencia a 1984, la novela que describe una sociedad dirigida por el Gran Hermano que controla los movimientos de todos los ciudadanos a los que engaña con publicidad gubernamental.

En este capítulo, Stiglitz estudia los mensajes y estudios sesgados que lanzan los más ricos para convencer al resto de que bajar los impuestos a las rentistas es bueno para la economía porque generará crecimiento y beneficiará a todos. Lo cierto, dice el autor, es que la desregulación iniciada por Reagan en 1980 ha reducido los ingresos de las clases medias y sus oportunidades mientras aumentó la desigualdad con los más ricos y los buscadores de rentas. Pero el discurso público se centra en la eficiencia y equidad, especialmente de los mercados y de los ingresos de los altos directivos. Pero eso requiere una justificación porque podría ser percibido como  injusto. Así los salarios de los directivos se denominan recompensa por rendimientos y si hay pérdidas se le cambia el nombre. Luego está el dogma de que los mercados y lo privado son eficientes y de que los fallos son culpa del inútil Gobierno que lo que  debe hacer es desregular las normativas y privatizar el sector público.

Lo mismo para los negacionistas del cambio climático, las tabacaleras o industrias tóxicas.

Stiglitz sostiene que el 1% ha convencido al 99% de sus intereses a través de la publicidad y otros medios de influir en la opinión publica. El resultado es que el americano medio ignora que la desigualdad ha crecido en los últimos diez años o tiene una percepción equivocada del nivel de desigualdad (cree que es menor de lo que debería ser).

El autor menciona varios trucos publicitarios y psicológicos para manipular a los votantes porque no son individuos que eligen como consumidores racionales. Por ejemplo, el “encuadre” puede llevar a error (decir a alguien un número al azar, preguntarle luego un porcentaje sobre algo y ambas cifras serán parecidas).

Otro método es apelar al equilibrio y la equidad. Por ejemplo, es opinión generalizada que el esfuerzo merece recompensa y que el más rico se lo ha ganado ( Stiglitz recuerda a los directivos de banca con contratos millonarios incluso tras llevar a la empresa a la quiebra).

Una de las formas de  influir en los ciudadanos es en la educación de, por ejemplo, los jueces, para que reciban una formación académica centrada en la economía y no en las personas (importante para que ejecuten los desahucios sin pestañear). Lo mismo para los estudiantes de Economía, para que vean el mundo “desde la estrechez de miras de la derecha conservadora”.

Otra forma de influir en la opinión pública es a través de los lobbies que convencen al político para que saque adelante sus propuestas (como la generosa rebaja de impuestos para las rentas altas).

Pero Stiglitz recalca que las ideas circulan libremente y que por mucho que se diga que los mercados son eficientes la Gran Depresión probó lo contrario y hubo que intervenir el Gobierno. Lo mismo pasa con la Gran Recesión pero la derecha culpa al Gobierno de las chapuzas de la banca.
El autor dedica unas páginas a criticar el actual sistema de medición de la producción y riqueza de un país mediante el Producto Interior Bruto (PIB). Sostiene que aunque el PIB de EE.UU. ello no ha favorecido a los ciudadanos pues han sufrido una caída de sus ingresos, realidad enmascarada por la fluidez de los créditos. Muchas multinacionales deslocalizadas computan sus ingresos obtenidos en el extranjero pero que no crean empleo en EE.UU. Y todo eso engrosa el PIB, que además no resta los daños medioambientales y que suponen un coste para el país. Stiglitz concluye que los países escandinavos son, en términos reales, más ricos que EE.UU. Porque la riqueza está mejor distribuida. Cree que el PIB debe ser sustituido por otro corregido. [nota del lector: el rey de Buttan hace tiempo que propuso el índice de felicidad].

Otro concepto que destaca el autor es el de las subvenciones ocultas por el que las empresas que contaminan sin que haya una normativa que castigue el daño medioambiental. En realidad, esa falta de legislación es una subvención encubierta. 

CAPÍTULO 7 “Una justicia para todos?”

Stiglitz cree que hay una conexión entre los grupos empresariales y el Gobierno para que la legislación favorezca sus intereses aunque lo vendan como un “interés general” aunque en realidad aumentan la desigualdad. Esta ayuda legal es una subvención encubierta porque permite a las industrias contaminar más sin miedo a multas. Lo mismo para leyes sobre quiebras, limitación de responsabilidades por accidentes, costes para acceder a la Justicia, la competencia o la propiedad intelectual.  

En los apartados siguientes, Stiglitz estudia los fracasos para regular los créditos usurarios, la legislación sobre quiebras y el proceso de desahucio en EE. UU.

En el primer caso, durante la bonanza, el estado de Georgia descubrió préstamos abusivos en sus bancos y quiso regularlo  pero una agencia de calificación amenazó con no calificar ninguna hipoteca del estado y se retiró la ley. Las financieras también lograron que no fuese elegida la profesora Warren, defensora del consumidor, para una comisión que protegiese al cliente de créditos malos. 

CAPITULO 8 – La Batalla de los presupuestos 

Stiglitz cree que el déficit no es un problema urgente y principal y es fácil de reducir aumentando los impuestos a los ricos que se bajaron desde el 2.000 y bajarlos a los pobres. Sus ideas don las siguientes:

-Subir los impuestos a los más ricos.

-Eliminar la asistencia a las empresas y las subvenciones ocultas.

-Aumentar los impuestos a las sociedades que no invierten ni crean empleo en Estados Unidos (o el país que sea) y ayudar los que sí lo hacen. [nota del lector: eso supondría poner mas impuestos a las grandes multinacionales que contratan su produción en Asia y cierran fábricas en Occidente, lo que parece justo, no puedes disfrutar de las buenas autopistas europeas y no pagar impuestos]

- Gravar con impuestos y tasas a  quienes contaminan.

-Poner fin a los regalos de lis recursos de un país.

- Recortar el despilfarro en gastos militares y no pagar de más por las compras del Estado, ya sea las farmacéuticas o las contratistas de Defensa.

Por otra parte, cree que hay mitos por parte del lado de la oferta.

-Gravar a los ricos reduce el ahorro y el trabajo y que todo el mundo sale perjudicado .

-No perdonar impuestos o no dar subvenciones a empresas tóxicas o del carbón supone perder  puestos de trabajo y nadie quiere eso.  

Y el autor replica que, hoy en día, la crisis es de demanda.

Añade que culpar a los parados de ser unos vagos porque no buscan empleo con ahínco es culpar a la víctima. Critica la doctrina que defiende que un periodo extenso de prestaciones por desempleo supondría un “riesgo moral” porque desincentivaría la búsqueda de empleo. [nota del lector: ideas como esta han sido defendidas en libros de Tim Hanford como "El economista camuflado" y sus secuelas que hace cálculos de lo máximo que tendría que cobrar un chabolista respecto al salario mínimo para que no le saliese más rentable vivir del subsidio]. Stiglitz responde que cuando hay una oferta de trabajo por cada cuatro candidatos, el problema no es del parado.

Pero, siempre según el autor Stiglitz, el peor mito es que la austeridad trae el empleo y que el gasto del Gobierno no lo hace. 

(en próximas semanas seguirá el resumen)

Libro descargable en PDF: “Resúmenes comentados de libros de 50 autores de Economía (1776-2012)”, por E.V.Pita (2012)

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Libro descargable en PDF: “Resúmenes comentados de libros de 50 autores de Economía (1776-2012)”, por E.V.Pita (2012)

“Resúmenes comentados de libros de 50 autores de Economía (1776-2012)” en PDF, por E.V.Pita  (166 páginas)

Esta es una recopilación de los resúmenes de libros de Economía comentados en los blogs http://evpitasociologia.blogspot.com.es y http://eleconomistavago.wordpress.com

 

La selección de libros pretende dar una visión general de las dos grandes corrientes de la Economía de los siglos XIX y XX.

La primera corriente es el liberalismo, basado en el libre mercado, la libre circulación de mercancías y comercio, y el crecimiento de la producción de un país como reflejo de su riqueza nacional. Dicha teoría fue inaugurada por Adam Smith en 1776 con el libro “La riqueza de las naciones”. Ha sido el pilar para los grandes debates del siglo XIX entre Malthus, Ricardo y Marx sobre el valor de uso y de cambio, la “mano invisible” que autorregula el mercado mediante la oferta y la demanda, el “laissez-faire” y la mínima intervención del Estado en la Economía.

 

La segunda doctrina es el keynesianismo, teoría que contribuyó a superar la crisis de la Gran Depresión de 1929 y que puso en marcha la sociedad de consumo. Su base era la creación de demanda como estimuladora del crecimiento económico del llamado Estado de Bienestar. A finales de los años 70, la elevada inflación hizo cuestionar las políticas keynesianas y algunos países aplicaron nuevas doctrinas neoliberales, monetaristas y de la economía de la oferta, que básicamente consisten en reducir el Estado de Bienestar, desregularizar los mercados financieros y reducir los costes de producción y salariales y mejorar la oferta mediante la libertad de comercio mundial. Este ambiente impulsó la globalización (que tiene su cara oscura en la deslocalización) y el desarrollo de Internet como métodos para abaratar los bienes de consumo, a lo que contribuyó la concesión de préstamos mediante nuevos productos financieros. Pero desde 1990, las políticas monetaristas han sido incapaces de dar respuesta a las recesiones asiáticas primero y luego la del 2008 en Europa y Estados Unidos. La reducción de los intereses a tipos cero no ayudaron a estimular el crecimiento económico y Japón vivió una década de estancamiento.

 

Por su parte, la concesión de créditos a los consumidores en los tiempos de bonanza de la década del 2000 condujo a un alto apalancamiento y, tras el estallido de las burbujas inmobiliarias y financieras, llevó a una doble recesión entre el 2008 y 2012 que amenaza con convertirse en una Segunda Depresión. Sin embargo, en estos años, muchos países deudores han iniciado un rápido desapalancamiento para sanear sus finanzas en un escenario de baja inflación e intereses próximos a cero. Pocos países han seguido las doctrinas keynesianas para estimular el gasto público y tirar de la demanda, pero el desapalancamiento tampoco genera crecimiento sino recesión, aunque con caídas anuales del 1% o 2%, lo que se podría considerar leve. El otro fallo que desacredita las políticas neoliberales es que, a la hora de la verdad, papá Estado debe ayudar a las entidades bancarias en apuros ya que una verdadera política de libre mercado dejaría hundir a las más ineficientes.

 

Algunos economistas sospechan que las férreas políticas actuales de baja inflación y alto desempleo, reducción de deuda pública y desapalancamiento mediante reducción del consumo tienen como objetivo que los consumidores y los Gobiernos salden prioritariamente la deuda que contrajeron a precios inflados en tiempos de bonanza, en plena burbuja financiera e inmobiliaria.

“Acabad ya con esta crisis!”, de Paul Krugman (2012)

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“Acabad ya con esta crisis!”, de Paul Krugman (2012)

 
Sociología, estructura económica, política económicaResumen, comentarios y anotaciones por E.V.Pita, licenciado en Derecho y Sociología.

Título: “”Acabad ya con esta crisis!”
Título original: “End this depresion now!”

Autor: Paul Krugman

Fecha: 2012
Editorial: Critica
Páginas: 264

Texto de la contraportada: “Paul Krugman, Premio Nobel de Economía, ha escrito un libro realmente extraordinario en el que las causas de la actual crisis económica, los motivos que conducen a que sigamos sufriendo hoy sus consecuencias y la forma de salir de ella, recuperando los puestos de trabajo y los derechos sociales amenazados por los recortes, se explican con una claridad y sencillez que cualquiera puede y debería, entender.
Naciones ricas en recursos, talento y conocimientos – los ingredientes necesarios para alcanzar la prosperidad y un nivel de vida decente para todos- se encuentran en un estado de intenso sufrimiento. Como llegamos a esa situación? Y, sobre todo, cómo podemos salir de ella? Krugman plantea estas cuestiones con su habitual lucidez y nos ofrece la evidencia de que una pronta recuperación es posible, si nuestros dirigentes tienen la claridad intelectual y la voluntad política de acabar ya con esta crisis”.

RESUMEN

Interés del libro: es de los más recientes que estudia la crisis del 2008 al 2012, tiempo suficiente para hacer un diagnostico y tener una visión general de lo que ha pasado y las posibles soluciones.

Obras relacionadas: “La cultura de la satisfacción”, JK Galbraith explica en 1992 porque los gobiernos reducen los gastos sociales y, en cambio, rescatan a la banca.

Introducción:
El autor cita una definición de Keynes para concluir que la recesión del 2008 es una depresión menor que la de 1929 salvo en Grecia, Irlanda y España, donde se han llegado a niveles del 24% del paro (la mitad juvenil). También dice que los teóricos se preocupan de como evitar futuras crisis sin escribir nada sobre como salir de esta. Y sostiene que los políticos y otros expertos que están en el poder y que aplican la receta de recortes dolorosos y austeridad no se han leído los estudios de Keynes y otros sobre como salir de una depresión, por lo que vuelven a caer en los mismos errores de 1930 que agravaron la recesión.

Capítulo 1.
Krugman aborda el desempleo en EE.UU. y critica a quienes dicen que cualquiera puede trabajar si quiere ( pero son los mismos que no tienen un empleo que ofrecer ni conocen a nadie que ofrezca empleo ). Este dice que por primera vez desde 1930 la gente sufre desempleo crónico masivo. A parte de lo que reflejan las encuestas de población activa ( gente que busca y quiere trabajar) hay otra parte que se ha desanimado y ya no busca y otra parte que ha visto reducida su jornada a la mitad. De una u otra manera el 40% de la población trabajadora de EE.UU. ha visto reducidos sus ingresos. Lo peor es que no disfrutan de la cobertura sanitaria y de subsidios de los europeos ( donde hay menos pobreza).
También replica a quienes dicen que hay que tener paciencia con los ajustes y que la austeridad dará sus frutos a largo plazo que, como dijo Keynes, “a largo plazo todos estaremos muertos” y que, tras 5 años, hay que acabar con el sufrimiento de los parados de larga duración o los recién licenciados que tendrán peor futuro laboral pese a su alta formación. Realmente, las economías tenían que estar creciendo, al menos en EE.UU..
También teme el auge del extremismo político como en los años 30.
Krugman define esto como un desastre humanitario que era innecesario y que a diferencia de un sutnami o un terremoto podíamos haber evitado porque las soluciones [nota del lector: soluciones keynesianas, supongo, como aumentar el gasto público] ya se conocen pero no se aplican por una combinación de intereses propios e ideologías distorsionadas.

Capítulo 2

Krugman dice que las salidas de las recesiones son muy sencillas, basta con incrementar la demanda como propuso Keynes y ampliar las existencias de dinero prestándolo a bajo interés o interés casi cero. Critica que muchos políticos, desde hace cuatro décadas sigan empeñados en un tipo de doctrinas mal entendidas que nos llevaron directos a una depresión económica. Pero cambiar la situación tiene fácil arreglo. Funcionó en 1981-1982 con el llamado Amanecer de América o en 1992 y 2001. Sin embargo, en la crisis de Japón y la recesión del 2008 el truco dejó de funcionar porque la economía cayó en una trampa de liquidez: ninguna empresa está dispuesta a gastar más de lo que gana ni invertir porque el trabajador no consume sino que ahorra todo lo que puede. Como ejemplo pone la cooperativa de canguros que ya usó en un libro anterior en el que los padres acumulan bonos sin que nadie pida a otros que cuiden a sus hijos.
Para Krugman existe una crisis de escasez de demanda porque el desempleo y la caída de salarios afecta a todos por igual, a trabajadores que carecen de formación y a los licenciados. La solución para salir de la Depresión vino por sí sola debido a que en 1939 EE.UU. tuvo que incrementar sus gastos armamentisticos. Este gasto público generó empleo y Krugman dice que qué más da en que se gaste el Gobierno el dinero siempre que estimule la demanda, por ejemplo haciendo carreteras. [ nota del lector: es lo que decía Samuelson de que el Gobierno podía elegir gastar el dinero público en cañones o mantequilla ].

Capítulo 3

Krugman rescata las teorías de Hyman Minsky sobre el apalancamiento (el alto endeudamiento) y sus efectos sobre la crisis. En una economía boyante el alto endeudamiento no preocupa porque el acreedor confía en cobrar y, en todo caso, el hipotecado moroso puede vender su casa porque los precios siguen al alza. Pero llega un momento crítico, el momento Minsky, en el que estalla una burbuja o hay una leve recesión y, entonces, los bancos se dan cuenta de que la deuda es muy alta y restringen el riesgo, los compradores de casas ahorran por temor a no poder venderla y las empresas despiden trabajadores y cancelan inversiones para acumular efectivo. Ante el negro panorama, los trabajadores temen una caída de los salarios y un despido y dejan de consumir para ahorrar. Esta caída en espiral de la demanda genera más depresión, más cierres y más flexibilización laboral (reducción salarial). Dado que todos ganan menos y los precios bajan, hay deflación y la carga de la deuda es mayor (ganar un dólar cuesta más). Esto fue lo que pasó en 1929 con la Gran Depresión, que redujo brutalmente la deuda privada hasta 1945. Tras la guerra volvió el crédito, el endeudamiento y el crecimiento pero en 1980, el endeudamiento se disparó descontroladamente hasta 2008, cuando se produjo otro momento Minsky, y comenzó de nuevo el des desapalancamiento. Krugman dice que la solución pasa porque alguien, o sea el Gobierno, se endeude y gaste el dinero que el sector público se guarda en el bolsillo. Krugman cree que la inflación es buena porque aligera la carga de la deuda. [ nota del lector: actualmente, los Gobiernos europeos hacen denodados esfuerzos para que no haya inflación o sea baja, lo que perjudica a los deudores que han sufrido un recorte salarial y beneficia a los acreedores].

Capítulo 4
En este capítulo, Krugman habla de la ley Glass-Steagall de 1933 que puso limitaciones al riesgo de los bancos y asegurar los depósitos de los clientes para suavizar el ya mencionado momento Minsky (alto apalancamiento y deseo masivo de pagar las deudas). La misma ley separó la banca ordinaria de la de inversiones y riesgo.
Después de 50 años sin sustos financieros la administración Carter liberalizó las tarifas del transporte aéreo y de carretera. Reagan, en 1980, para facilitar el crédito en un entorno de inflación e intereses altos, siguió la política de liberalización en el sector financiero en la que las cajas de ahorros incrementaron sus operaciones de “riesgo moral” (cobrar comisión por beneficios y estar asegurados contra las pérdidas), lo que llevó a finales y en 1982, con la ley Garn-St. Germán de los 80 a una crisis y quiebras aunque el Estado tapó el agujero con dinero público (130.000 millones de dólares). En los 90, continuó la liberación bancaria que permitió fusionar bancos convencionales y de riesgo y Clinton canceló las leyes Glass-Steagall. Hasta el 2008, los préstamos fueron cada vez más arriesgados pero la banca se deshizo de ellos colocandolos a inversores ingenuos o mal informados. Se creó una banca paralela mayor que la tradicional. Posteriormente, Krugman lo que llama la Gran Mentira, que es culpar al Gobierno de obligar a los bancos a conceder préstamos a gente pobre para comprarse una casa. Krugman lo refuta porque mientras hubo regulación todo fue bien. A partir de 1998, el Estado tuvo que acudir en rescate de un hedge fund (fondo de cobertura). Krugman niega que haya habido un crecimiento extraordinario entre 1980 y 2008, ya que mientras en 1945 a 1970 la gente duplicó su nivel de vida, desde 1980 solo ha mejorado ligeramente sus ingresos y eso fue por hacer horas extra. Solo unos pocos multiplicaron sus ingresos. Krugman dice que en 1999, en su libro El regreso a la economía de la depresión no fue capaz de prever lo que se venía encima.

Capítulo 5

En este capítulo, Krugman repasa las estadísticas sobre ingresos en EE.UU. desde 1947 al 2008, que pasaron de una media de 20.000 a 60.000 dólares para demostrar que en los últimos 30 años se ha ensanchado la brecha de la desigualdad salarial. Desde 1986, los ingresos oscilaron entre 50.000 y 60.000 dólares. Mientras, los riquísimos pasaron de ganar un millón a dos en ese período. Estos ingresos astronómicos, según Krugman, explican parte de la actual crisis. La mayoría no son inventores de Facebook o Google sino especuladores de fondos de cobertura sin generar valor para la sociedad. Además, se vieron beneficiados por los recortes en impuestos, lo que estimuló su búsqueda de beneficios. A ello se sumó que la clase media, más empobrecida, coninuó con un fuerte consumo y asumió un alto endeudamiento. Finalmente, Krugman sospecha que algunos políticos estuvieron ciegos a la crisis que se avecinaba por sus fuertes lazos con influyentes grupos financieros. Así se explicarían las generosas campañas a políticos que se posicionaron sinceramente hacia una mayor desregulación financiera y otros que dejaron la carrera política para ocupar altos cargos en grupos de inversión.

 
(Continuará el resumen)

“La sociedad opulenta”, de John K. Galbraith (1958)

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“La sociedad opulenta”, de John K. Galbraith (1958)

 
Sociología, sociedad de consumo, estructura económica

Resumen, comentarios y anotaciones por E.V.Pita (2011)

Título: “La sociedad opulenta”
Titulo original: “The affluent society”
Autor: John Kenneth Galbraith
Fecha de publicación: 1957

Valoración personal: el libro está escrito en un lenguaje llano y comprensible, y es muy ameno. Explica cosas que todavía vemos 50 años después en relación a los recortes sociales para reducir el déficit público. Se anticipa a las doctrinas monetaristas de Milton Friedman que prevalecerán entre 1980 y 2008.

Resumen: Galbraith observa en los años 50 que hasta los conservadores han abrazado la doctrina keynesiana de un estado que gasta en servicios públicos y estimula la demanda, la producción y el consumo. El problema es que los conservadores no protestan por la subida de impuestos porque el Estado se gasta el dinero en armas para proteger a los más ricos de la amenaza comunista. Guerras como la de Corea, o la futura de Vietnam, movilizaron millones de dólares del sector público, lo que no deja de ser pura doctrina keynesiana [nota del lector: es la misma receta keynesiana que aplicó la Alemania totalitaria entre 1933 y 1939 para reducir el paro mediante un programa de rearme y construcción de autopistas].

Sin embargo, Galbraith considera que ese gasto en armas podría dedicarse a mejorar las escuelas públicas o la sanidad, porque en el país hay muchas bolsas de pobreza que no han sido eliminadas. “La gente cree que es una cuestión de si son blancos o negros, diferencias difíciles de arreglar, pero nadie piensa en que la solución es hacer una buena escuela”, dice. [Nota del lector: últimamente, las propuestas de los recortes fiscales siempre inciden en la sanidad o la educación, raramente en el gasto militar. Galbraith considera que los altos costes armamentísticos que gasta el Estado, con el consiguiente aumento de impuestos, son aceptados por los ricos porque sirve para defender su sistema de libre mercado de otros].

En los primeros capítulos de la obra, Galbraith analiza a los clásicos Adam Smith, Ricardo y Malthus y su explicación de la pobreza. Smith explica que la libre competencia es mejor que el control del Estado porque el mercado fija los precios reales y permite una distribución más racional de los recursos. Esta idea la aplica Ricardo a los salarios, que afirma que la ley de la oferta y la demanda hará bajar el salario del trabajador hasta el límite de subsistencia, lo que se ha denominado la Ley de Bronce de los salarios. O sea, ganar lo justo para vivir y un poco más para mantener a la familia. Por su parte, Smith explica que el crecimiento económico conllevará un aumento de la población, lo que volverá a ajustar los precios. Otros añaden que puesto que hay que maximizar el beneficio para formar capital y reinvertirlo, los salarios deben ir a la baja.
Y Malthus advierte que el crecimiento exponencial de la población no se compagina con la producción alimentaria y, por tanto, el mundo está condenado al hambre. Galbraith explica que los economistas clásicos contagiaron su pesimismo a todo el siglo XIX al creer que no hay salida para la pobreza y suponiendo que la riqueza generada por los formadores de capital se extendería al resto de la población por filtración.
Lo que ha ocurrido, según Galbraith, es que no se cumplíó la ley de bronce por tres motivos: porque los trabajadores que podían aportar un rendimiento marginal, aportar algo nuevo a la empresa, mejoraron su salario porque la empresa les reconoció sus costes de formación. Y, en todo caso, siempre habría un competidor dispuesto a contratar a un trabajador que va a producir más de lo que cuesta.
En segundo lugar, los que eran incompetentes y su producción era baja, fueron despedidos, y ocuparon puestos en la economía sumergida o fuera del mercado. Un tercer motivo fue que era necesario que los trabajadores se reprodujesen porque si no, al cabo de una generación, quedarían extinguidos, motivo por el cual los salarios tenían que haber aumentado hasta el punto de permitir criar a un hijo. Estas fueron las razones por las que los salarios se mantuvieron siempre por encima del nivel de subsistencia y la ley de bronce.
Lo que lamenta Galbraith es que a ningún economista clásico, que fueron quienes mejor interpretaron el mundo en que vivían, se le ocurrise dar una solución para reducir la pobreza, algo que consideraban inevitable.
Respecto a Veber y su libro sobre “Teoría sobre la clase ociosa”, Galbraith le critica que se limita a describir como los más afortunados despilfarran esos beneficios que tanto ha costado acumular y que se supone que iban destinados a la inversión.

Otro clásico siniestro es Spencer, el que aplicó el darwinismo social a sus teorías de que solo sobreviven las empresas más fuertes y los trabajadores más competentes. Los negligentes y las empresas sin inicitiava serán inexorablemente barridas del mercado. No se debe alimentar con limosnas a los pobres porque eso es subvencionar la pereza. Los pobres también forman parte del sistema que no debe ser alterado. Los herederos de las grandes fortunas tienen derecho a ellas porque han heredado los genes triunfantes de sus padres. Galtbraith lamenta que la teoría de la economía clásica haya sido tan despiadada porque la realidad ha mostrado otra cara: monopolios que alteran el mercado, y personas compasivas que han fomentado políticas públicas de ayuda social a los más desfavorecidos.

En el capítulo 6 dedicado a Karl Marx, Galbraith reconoce su gran influencia como economista porque interpretó la economía de su tiempo desde distintos puntos de vista: imperialismo, mercado, lucha de clases, Estado… Galbraith comenta que Marx supo prever los monopolios y las depresiones economicas, aunque esta última no llegó a poder estudiarla con detenimiento. Sin embargo, aclara que sus estudios no pueden ser tomados como un dogma ya que si bien acertó en su época eso no quiere decir que lo vaya a hacer en el futuro, algo que les cuesta entender a sus más ortodoxos seguidores.
Hay algo que llama la atencion en Marx: este critica a Ricardo que vea inevitable que haya un ejército de parados expulsados del mercado. La solución es evidente: que el Estado cree puestos de trabajo, algo que luego pondría de actualidad Keynes.
Marx también anticipa una revolución que cambiará las clases dirigentes. Galbraith responde que Marx siempre fue un teórico que llevaba mucha ira dentro.

En el capítulo 7 sobre la desigualdad de la renta, Galbraith se pregunta por qué ningún pensador clásico ni actual se ha esforzado en buscar fórmulas para redistribuir la renta. Casualmente, la mayoría de las teorías se esfuerzan en explicar por qué es  buena la desigualdad, porque así maximiza los estímulos para mejorar y competir y dar todo de si. Cuando a alguien se le ocurre la idea de subir los impuestos a los ricos, siempre aparecen teorías que prueban que eso sería contraproducente para todos porque es bueno que una clase acapare el capital y el ahorro para invertir, etc… Galbraith sospecha que lo que hay detrás de estas teorías es la vulgar realidad de que a nadie le gusta desprenderse de su dinero.
Galbraith indaga en las políticas redistributivas de la renta y recuerda que un pais como Noruega, bastante igualitario, goza de una alta renta media mientras que Oriente Medio, la zona más desigual, está lastrado por la miseria. No se cree la teoría de que la acaparaciòn de capital en pocas manos beneficia a todos. Y también examina los salarios y su evolución entre 1900 y 1960. También estudia la concentración de la riqueza entre los más ricos y el porcentaje de pobres a lo largo de los años.
[Nota del lector: la redistribución de la renta es un concepto clave porque es un indicador de cómo se reparten los impuestos; si se dedican a eliminar la pobreza y aumentar el nivel de vida de la población o se gasta en otros asuntos que no mejoran la situación económica de los contribuyentes]

Posteriormente, en el capítulo 8, Galbraith examina las razones que han llevado a implantar la seguridad social en muchos países. La principal razón es que las sociedades industriales avanzadas generan riesgos de alto desempleo o de obsolescencia técnica. Las empresas buscan seguridad mediante estudios de mercado e invierten en publicidad para asegurar sus ventas y compiten para no ser superadas técnicamente por novedosas innovaciones. Y los empleados reclaman seguros de desempleo por indemnizaciones por despido para mitigar el riesgo de acabar en la calle y no ingresar dinero. Tras la Gran Depresión, entre 1933 y 1938, los gobiernos se dieron cuenta de que los electores acogían muy favorablemente las políticas de seguridad social porque todos tenían algo que perder en un clima de incertidumbre y riesgo. [ nota del lector: justo lo contrario que en 2008-2012 donde el riesgo vuelve a estar presente].
Galbraith dice que Ford no tenía nada que perder al construir un coche barato pero que su nieto sería un manirroto si se arriesgase con una aventura similar.
Y como dice Galbraith, en los años 50 se pensaba que la aplicación de las recetas keynesianas suavizaron o eliminaron para siempre los efectos adversos de los ciclos económicos de producción y recesión. [nota del lector: los ciclos volvieron a ser una pesadilla a partir de los años 90, cuando se cuestionaron las recetas de Keynes].

Los críticos de la protección social sostienen que el progreso tiene un doble estímulo: el éxito y el garrote (quedarse en paro, arruinarse). Dicen que los agricultores europeos, cebados con subvenciones y asegurados, tienen miedo a competir en precios, panorama que no estimula la producción. Según ellos, la inseguridad económica se supera mediante mejoras tecnológicas. Sin embargo, Galbraith replica que la eliminación o reducción de la incertidumbre ha disparado la producción. El conflicto entre progreso y seguridad ya no existe en los años 50 y 60 del siglo XX.El autor también cuestiona las criticas que dicen que la cobertura de paro genera trabajadores perezosos o aprovechados pero este tipo de ociosidad también se da en la universidad y, sobre todo, dice Galbraith, entre los altos directivos de las empresas.
El escritor advierte que lo peor para la producción es caer en una depresión económica aunque sea ligera pues una leve disminución respecto al anterior ejercicio aboca a millones de empleados al paro forzoso. En un párrafo clave del libro, Galbraith recuerda el argumento keynesiano de que el subsidio del paro o la pensión de vejez también contribuye a sostener la producción. Los mismos efectos producen los subsidios a la agricultura o los gastos sociales. Dice que una alta producción beneficia a todos porque da seguridad económica y, por tanto, no deben permitirse las recesiones ni exponer a alguna gente al paro forzoso. Por eso, dice, las antiguas preocupaciones por la igualdad, la seguridad y la productividad se han reducido a una sola preocupación por la productividad y la producción. Pero de aquí surge una paradoja por la preocupación por la producción a metida que esta crece.

En el capítulo 9, sobre la importancia de la producción de bienes, ya que con ella se mide la prosperidad de un país. A pesar de las quejas sobre la falta de espiritualidad, la producción sigue presente en las mentes. La producción se aunenta mediante cinco maneras: eliminando la ociosidad de los recursos disponibles, mayor eficiencia en la combinación de trabajo y capital, aumentando la oferta de trabajo y la de capital, y con innovaciones técnicas. Pero de estos cinco métodos, los economistas solo se concentran en aumentar uno o de pasada dos o tres. Raramente se concentran los esfuerzos en invertir en innovaciones técnicas o está mal repartida, con mejoras en las grandes industrias del petróleo o motor pero otras, pymes de construcción o textil, que apenas invierten. Nadie da importancia a que algunas industrias no innoven.
Galbraith llama la atención sobre el distinto rasero con que se considera la producción. Si es privada, nadie cuestiona que esta sea eficiente y de calidad mientras que si es pública, siempre flota la duda sobre su calidad cuando no tiene por qué ser así. Le parece una percepción interesada para desprestigiar lo público y ensalzar cualquier producto que sea fabricado por el sector privado. [ nota del lector: diversos autores han estudiado la privatización del ferrocarril en Inglaterra durante el Gobierno de Thatcher y se vio que la gestión privada tampoco era más eficiente que la pública y en caso de pérdidas, el Estado acudía al rescate porque el tren es un servicio esencial]. Pero lo que interpreta Galbraith es que estos ataques tienen como objetivo reducir los niveles de tributación y pagar menos impuestos.

Lo que viene a decir Galbraith en ese capítulo es que nadie debe olvidar que la producción también contribuye a aumentar la producción total, lo que aporta un crecimiento adicional de la producción es lo que actualmente se toma como referencia para evaluar la marcha de la economía de un país. [ nota del lector: hasta el momento Galbraith no menciona específicamente el PIB, que hoy en día determina la fortaleza económica de un país]. Además, señala que la producción no es ni mucho menos eficiente y que todavía se puede subir varios puntos con una mejor estrategia para distribuir los recursos, algunos de los cuales quedan ociosos. Pero esto no se hace ni se persigue de una forma total ni racional por unas razones que Galbraith expone en el resto de su libro. Cree que existe un gran mito respecto a la demanda de bienes y que no nos damos cuenta de necesidades que no tenemos mientras que damos importancia a cosas que tenemos pero que es producción marginal y superflua.

En el capítulo 10, examina los imperativos de la demanda del consumidor. Según Galbraith la elevada producción ha garantizado una seguridad económica pero Galbraith destaca que esa producción no tiene por qué estar relacionada con la reducción de la desigualdad o el aumento del empleo. La urgencia es satisfacer las demandas del consumidor. Si antes las personas tenían interés es proveerse de alimentos, casa y vestido ahora la preocupación es tener coches más elegantes, vestidos más románticos o diversiones más sofisticadas. La moderna economía trata de abastecer eses deseos tan terrenales. Pero Galbraith dice que la teoría que defiende esos deseos de consumo y la producción que los fabrica quizás esté bien vista pero “es ilógica y descocada hasta extremos que llegan a ser peligrosos”.

Galbraith analiza la teoría de la demanda del consumidor (y la satisfacción de sus deseos más urgentes y luego los secundarios) y para ello retoma la definición de Adam Smith sobre valor de uso y de cambio. El agua tiene un alto valor de uso y el diamante ninguno pero las piedras preciosas son mucho más escasas que el agua y por tanto su precio es mayor, lo mismo que la satisfacción del comprador. Galbraith cree que la distinción fue finalmente aclarada por los economistas Menger, Jevons y Bates Clark a través de la utilidad de la utilidad marginal decreciente y que hace decrecer la producción en condiciones de abundancia creciente. Una vez que el abastastecimiento de pan llegó a todo el mundo, las preocupaciones de consumo se volvieron menos urgentes. Galbraith dice que esta es una teoría clave de la economía pero que, en el siglo XX, fue “convenientemente” olvidada porque científicamente no era posible asegurar que la satisfacción estaría completamente cubierta algún día y porque tal concepto contradecía el paradigma que abogaba por un consumo sin límites.
Galbraith dice que hay unas necesidades urgentes, como comer, y otras secundarias como ir al hipódromo una vez por semana. Las segundas solo son cubiertas con una combinación de las urgentes (renuncias a más calorías para gastar el dinero en el cine). Para Keynes, en sus Essays, era fácil en 1930 cubrir las necesidades básicas y resolver el problema económico. [ nota del lector: en 2012, en el libro Repensar la Pobreza, los autores descubren lo mismo: que un pobre que gana 1 dólar al día si gana un poco más no destina ese dinero a comer màs sino a ocio o bebida].

Capítulo 11

Galbraith dice que afirmar que repugna al sentido común que las necesidades no se hacen menos urgentes al aumentar el abastecimiento básico. Y lo que no se puede hacer es crear necesidades artificiales o crear otras nuevas con el único propósito de que la producción crezca más. La producción viene a crear un vacío que ella misma ha creado. Se trataría de un tipo de economía funciona como una noria impulsada por una ardilla. Se pregunta si es necesario un producto que necesita ser promocionado con millones para venderse. No hace falta publicidad para venderle comida a un hambriento pero sí para promocionar una marca de cereales del desayuno.
Ve una relación con “efecto dependencia” entre la producción y una demanda que ya no se basa en necesidades reales sino que es alimentada por un consumo avivado por la publicidad. Dice Galbraith que ahora da igual que la producción sea alta para que haya mayor bienestar porque las necesidades a satisfacer también son mayores.
Galbraith recuerda que en el cspítulo 8 habló de que lo importante del crecimiento de la producción es que genera empleo. El consumo es instigado para elevar la demanda e incrementar la producción lo que quiere decir que si no hubiese publicidad el aumento de demanda sería cero. O sea, que la utilidad marginal del producto agregado actual menos la publicidad y la técnica de ventas es cero. El sistema consumista de la sociedad opulenta de los años 50 estaba afianzado en unas “raíces tortuosas”. Termina con esta frase: “creo que se ha roto el lazo que nos ataba a la obra de Ricardo y nos enfrentamos con la economía de la opulencia propia del mundo en que vivimos”.

(el resumen continuará en fechas próximas)

 

“Las contradicciones culturales del capitalismo”, de Daniel Bell (1979)

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viernes, 29 de junio de 2012

“Las contradicciones culturales del capitalismo”, de Daniel Bell (1979)

 
Sociología, estructura ecónomica, sociedad industrial, cultura de masas

Resumen, comentarios y anotaciones de E.V.Pita, licenciado en Derecho y Sociología

Título: “Las contradicciones culturales del capitalismo”
Título original: “The Cultural Contradictions of Capitalism”

Autor: Daniel Bell

Fecha de publicación: 1979

Editorial en español: Alianza Editorial

Texto de la contraportada: “Para Daniel Bell – profesor de la Universidad de Harvard y figura eminente de la sociología mundial – el sistema capitalista necesita la expansión continua del principio de racionalidad para resolver los problemas de organización y eficacia que el funcionamiento de la economía exige. Pero, simultáneamente, la cultura del capitalismo acentúa cada vez más valores de signo opuesto, tales como el sentimiento, la gratificación personal y el hedonismo, respuesta reactiva a la vieja ética puritana de orden y trabajo que acompañó al ascenso de la burguesía. Las contradicciones culturales del capitalismo nacen, precisamente, del choque entre ambas tendencias orgánicas, que ponen en grave riesgo la coherencia y estabilidad de la civilización occidental. Dividida en dos grandes secciones (“El doble vínculo de la modernidad” y “Los dilemas de orden político”), la obra prolonga el análisis ya iniciado en “El advenimiento de la sociedad industrial” (AU 149), con la que se halla íntima y dialécticamente vinculada. Si el anterior volumen describía los rasgos característicos de esa formación social en nacimiento, el objeto de la nueva investigación es la naturaleza y la estructura de la cultura burguesa, sus relaciones con los profundos cambios que se están produciendo en las sociedades industriales avanzadas y el papel decisivo que desempeña en la crisis general del sistema. Porque la sociedad moderna no es un sistema organizado por un solo principio, sino que constituye la amalgama de tres ámbitos diferenciados, articulados por criterios axiales de signo contrario: la estructura tecnoeconómica, regida por la eficiencia; el orden político, orientado hacia la igualdad, y la cultura, dirigida hacia la autorrealización”.

ÍNDICE

Introduccion: la separación de ámbitos.

Parte primera: el doble vínculo de la modernidad

Capítulo 1: Las contradicciones culturales del capitalismo

Capítulo 2: Las escisiones del lenguaje cultural

Capítulo 3: La sensibilidad del decenio de 1960

Capitulo 4: Hacia la gran instauración: la religión y la cultura en una era postindustrial

Parte segunda: Los dilemas de orden político

Nota introductoria: De la cultura al orden político

Capítulo 5: La América inestable; factores transitorios y permanentes de una crisis nacional.

Capítulo 6: El hogar público: sobre la “sociología fiscal” y la sociedad liberal.

Resumen:

Dice que el postindustrialismo ha generado cambios exclusivamente en el orden tecnoeconómico pero no en el cultural ni político.

Capítulo 5

En este capítulo, Bell proyecta el futuro de Estados Unidos desde 1979 al 2000 y no va desencaminado. En primer lugar, anticipa el auge de las multinacionales, que escapan a cualquier control, y la expansión de la economía internacional. Después, predice la supuesta decadencia comercial de EE.UU. como potencia hegemónica, el colapso de la URSS por pérdida de legitimidad de sus líderes y estancamiento económico, y la desmembración de Yugoslavia a la muerte de Tito. Sugiere problemas con el clima pero no de la envergadura actual. Tampoco anticipa la era de los ordenadores ni Internet, el invento que ayudó a la balanza comercial de EE.UU.

Capítulo 6

Este capítulo sobre el hogar público y la fiscalidad es el más interesante a día de hoy porque explica los puntos débiles del Estado de Bienestar, del elevado déficit público y el apalancamiento como forma de facilitar el consumo a todos los ciudadanos y cómo finalmente los Estados se ven obligados a rescatar a los bancos y dirigir una economía de tipo corporativo.
En primer lugar, la fiscalidad tiene un límite. Dice que aumentar los salarios un 10% a lis trabajadores de una fábrica solo supone subir el 3% de los costes pero incrementar el salario un 10% a los funcionarios es aumentar los costes un 7%. Por tanto, en una economía basada en los servicios habrá una alta inflación que perjudica a la clase media.
Por otro lado, los votantes exigen políticas igualitarias para que todos tengan educación superior gratuita, asistencia social, etc… que generan un gasto fiscal hasta límites insostenibles. Y aquí viene lo mejor: ante la incapacidad del Estado de financiar todas estas demandas, emprenden políticas monetarias que facilitan el crédito y el apalancamiento. [ Nota del lector: Esto es lo que ha permitido que un banco conceda un crédito a una persona con escasos ingresos para comprarse una casa]. Siguiendo la misma línea argumental, al final el Estado se ve obligado a intervenir contra la inflación o, si hay recesión, contra la deflación ( que genera desempleo ) mediante controles de precios y férreas medidas para evitar la evasión de capitales. Aunque Bell escribió estas líneas en 1979, prácticamente describió la crisis del Estado de Bienestar que adopta medidas para que el sistema capitalista tire del crecimiento económico.

(en breve continuará el resumen

“El nuevo Estado industrial”, de John Kenneth Galbraith (1967)

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“El nuevo Estado industrial”, de John Kenneth Galbraith (1967)

 
Sociología, estructura económica,

Resumen, comentarios y anotaciones de E.V.Pita, licenciado en Derecho y Sociología

Título: “El nuevo Estado industrial”
Título original: “The new industrial state”
Autor: John Kenneth Galbraith

Fecha de publicación: 1967

Editorial en español: Sarpe

Comentarios previos: En este libro, Galbraith estudia el poder de las grandes corporaciones para influir mediante la planificación en el libre mercado y controlar los precios y el consumo. Aunque el capital está en manos de los accionistas, la gestión y estrategias corren a cargo de la “tecnoestructura” o la organización, que en definitiva serían los altos ejecutivos que dirigen las empresas. Galbraith cree que estas grandes empresas y el Estado están vinculadas. El autor también advierte que estas grandes empresas han olvidado su objetivo clásico de maximizar su beneficio y lo que busca es garantizar la continuidad de la empresa. Galbraith añade que el Estado planificador se convierte en un cliente importante porque es necesario para desarrollar alta tecnología.
Algunas ideas ya las desarrolló en La sociedad opulenta.
El hecho de que el poder de las grandes corporaciones esté en manos de altos directivos tiene gran trascendencia tras la crisis de 2008, cuando autores como Stiglitz y otros criticaron las grandes indemnizaciones que cobraban los directivos de bancos en quiebra y sospecharon que estos no buscaban el máximo beneficio para los accionistas sino para ellos mismos.

INDICE

1. El cambio y el sistema planificador
2. Los imperativos de la tecnología
3. La naturaleza de la planificación industrial
4. La planificación y la oferta de capitales
5. Capital y poder
6. La tecnoestructura
7. La gran sociedad anónima
8. El empresario y la tecnoestructura
9. Excurso sobre la empresa bajo el socialismo
10. La contradicción aceptada
11. La teoría general de la motivación
12. Perspectivas de la motivación
13. Motivación y tecnoestructura
14. El principio de coherencia
15. Los objetivos del sistema planificador
16 y 17. Los precios del sistema planificador
18. La gestión de la demanda especifica
19. Revisión de una secuencia
20. La regularización de la demanda agregada
21. La naturaleza del empleo y el desempleo
22. El control de la espiral de los precios y salarios
23 y 24. El sistema planificador y el sindicato; el sindicato ministerial
25. El estamento pedagógico y científico
26 y 27. El sistema planificador y el Estado.
28. Un resumen más
29. El sistema planificador y la carrera de armamento
30. Las demás dimensiones.
31. Las lagunas del plan
32. Sobre el trabajo
33. Educación y emancipación
34. La dirección política
35. El futuro del sistema planificador.

RESUMEN

Capítulo 1

Galbraith comienza su libro con una exposición sobre la importancia que adquirieron entre 1950 y 1980 las grandes corporaciones, cada vez menos y más grandes. Gigantes como la General Motors dirigidas por altos directivos de los que nadie conoce el nombre. Estas organizaciones necesitan mucho dinero para invertir en nuevas tecnologías. A su vez, Galbraith recuerda que tras la “revolución keynesiana” el Estado y las empresas estimularon la demanda y el consumo así como los gastos militares en defensa. Prácticamente el Estado se ocupa de colocar los bienes sobrantes para que no haya superproducción y sube o baja los salarios para regular la inflación. A esto, Galbraith le llama el Estado planificador, muy alejado del papel secundario que tenía el Estado en un mercado de libre competencia.

( próximamente continuará el resumen)

Historia de las teorías económicas (1776-2013)

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Resumen de libros de Economía, Estructura Económica y Política Económica anotados y comentados por E.V.Pita (2010-2011) en los blogs

http://evpitasociologia.blogspot.coma/ y http://eleconomistavago.wordpress.com/

Recopilacion de resúmenes en “Los gurús de la crisis” (E.V.Pita, 2011): http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/09/ensayo-los-gurus-de-la-crisis-evpita.html

 

HISTORIA DE LAS TEORÍAS ECONÓMICAS (1776-2013)

 

Descarga en PDF del texto original de “Historia de las teorías económicas (1776-2013):

http://evpitafreebooks.files.wordpress.com/2012/07/historiaeconomia.pdf

 LISTA DE LIBROS RESUMIDOS, RESEÑADOS O COMENTADOS

EN EL BLOG EVPITA-SOCIOLOGIA

LIBERALISMO (1776-1929)

- “La riqueza de las naciones”, de Adam Smith (1776)

Ver resumen: http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/11/la-riqueza-de-las-naciones-de-adam.html

¿Por qué leer este libro?

 Es la biblia fundacional del liberalismo económico y además es un buen libro de economía por no decir el mejor. Explica cómo funciona la economía clásica, sobre todo aquella ligada a la tierra, la renta, la utilidad del capital y los salarios. Una de las páginas más brillantes es donde Adam Smith explica cómo mejora la producción de una fábrica de cerillas si se divide el trabajo en tareas muy especializadas. La misma idea se puede aplicar a las economías nacionales. Aunque la leyenda atribuye a Adam Smith el concepto de “mano invisible” que regula el mercado mediante el equilibrio entre la oferta y la demanda, en este libro apenas hay referencias. En todo caso, la idea básica es que el Estado no debe intervenir en el mercado, pero incluso Smith hace excepciones. Por eso, hay que volver a los orígenes y este libro hay que leerlo con atención y sin prejuicios, porque  Smith es un autor muy citado por autores neoliberales defensores de una ideología que tiene una fe ciega en que el mercado se regula por sí mismo a través de la distribución de los bienes según la oferta y la demanda pero tenemos ejemplos, muchos premios Nobel actuales, que han demostrado la existencia de fallos del mercado. Por ejemplo, por la existencia de una asimetría de la información entre deudores y acreedores (Stiglitz es experto en asimetrías), por la exhuberancia irracional del mercado, o conceptos derivados de la teoría de juegos (Tim Harford, en Pregúntale al Economista Camuflado, explica bien las peculariedades de los fallos de mercado).

- “Primer ensayo sobre la población”, de Thomas Robert Malthus (1798)

Ver resumen: http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/10/primer-ensayo-sobre-la-poblacion-de.html

¿Por qué leer este libro?

Malthus da una vuelta al problema de la producción de la tierra al considerar que tras una época de buenas cosechas, crece la población pero a medida que aumentan los trabajadores para una misma parcela, disminuye la producción por persona, hay mayor competencia, caen los precios y salarios y escasean los recursos hasta quedarse agotados y llega una época de hambre. Una superpoblación de este tipo sumiría en la pobreza catastrófica a los trabajadores. Malthus no tuvo en cuenta que las innovaciones tecnológicas podrían elevar la producción de las cosechas a niveles impensables o sacar más partido de tierras pobres. La prueba en su contra es que, con el mismo espacio de tierra cultivable, en el año 1800 vivían 1.200 millones de personas y ahora viven 7.000. Cada vez que se habla de la amenaza del cambio climático, se recuerdan las palabras de Malthus sobre la catástrofe de la superpoblación y el agotamiento de los recursos.

-“Principios de Economía Política y Tributación”, de David Ricardo (1817)

Ver resumen: “Principios de Economía Política y Tributación”, D…

¿Por qué leer este libro?

Porque es la superación teórica de Adam Smith y Malthus. Ricardo es el gran teórico del libre mercado, del “laissez-faire” (la no intervención del Estado) y el que sienta las bases finales del pensamiento liberal, la noción de que hay que abrir los mercados para que los bienes circulen libremente y nutre a la ideología neoliberal que hoy en día persiste. Ricardo, por ejemplo, es citado por el autor de La Tierra es plana (Thomas L. Friedman), en pleno 2005, para explicar la ventaja competitiva de las naciones en un mercado tan competitivo como el globalizado. Los autores de esta época llegan a conclusiones como que un sistema altamente competitivo como el liberal genera salarios de subsistencia, el mínimo que hay que pagar de sueldo para que los trabajadores puedan cubrir sus necesidades básicas y mantener a su familia.

- “La democracia en América”, de Alexis de Tocqueville (1835)

Ver resumen: “La democracia en América”, de Alexis de Tocquevil…

¿Por qué leer este libro?

 Porque sigue de actualidad. Solo un ejemplo. En el 2012, los indignados del movimiento Ocupa Wall Street que fueron al calabozo se dieron cuenta de que en Estados Unidos, si pagas una fianza, quedas en libertad. Si no tienes dinero y eres pobre, quedas en la cárcel. No es ninguna novedad, pues Alexis De Tocqueville se dio cuenta en 1830 de que la Justicia americana seguía el modelo judicial inglés, claramente aristocrático y que favorecía a los ricos (los que podían pagar fianzas para no ir a prisión).

-“El Capital”, de Karl Marx y Friedich Engels (1861)

(Pendiente de resumir)

¿Por qué leer este libro?

 Karl Marx es el teórico que dedujo que los ciclos de alzas y bajas del capitalismo eran consustanciales a su naturaleza, lo mismo que la competencia  entre empresas para obtener el máximo beneficio inducía a la creación de monopolios y luego a una lucha mundial por hacerse con todo el mercado que genera una superproducción de bienes hasta que el propio sistema se autodestruyese. Sin embargo, ninguna de estas amenazas llegó a hundir el capitalismo porque, en los siguientes 150 años, el Estado adoptó mecanismos correctores. Por ejemplo, cuando hubo una crisis monetaria, el Estado acudió al rescate y cuando estalló una crisis de superproducción tras la Gran Depresión, las recetas de Keynes para estimular la demanda agregada, relanzaron la economía y, a partir de entonces, el Estado de Bienestar, a través de sus inversiones, eliminó o suavizó las oscilaciones cíclicas de crisis y bonanza. A finales del 2007, las grandes crisis económicas parecían superadas con una combinación de política monetarista y de gasto público.

Marx  también da un giro de tuerca al estudio sobre la renta, la utilidad y el salario, así como el valor, que habían hecho Smith, Malthus y Ricardo, al considerar que el propietario de los medios de producción se lleva una plusvalía o beneficio sobre las horas que trabaja el obrero, el cual, según dice, está alineado bajo una superestructura ideológica amparada por el Estado y otros estamentos sociales. Este conflicto latente acabará por generar una lucha de clases pero, eso también fue resuelto, según Ralf Dahrendorf, mediante la creación del Estado asistencial desde la época de Biskmarc y sobre todo a partir de 1945, lo que mitigó la diferencia entre clases y la desigualdad social, a lo que también ayudó el ascenso de la clase trabajadora especializada (obreros de cuello blanco).

Finalmente, influenciado por el filósofo Hegel, Marx sostiene que la Humanidad pasa por distintas etapas de crecimiento y progreso: desde las imperios que regaban los campos con complejos sistemas hidráulicos y que requerían una gran burocracia (como Egipto o Roma), hasta el liberalismo del siglo XIX. La Historia, finalmente, concluía con el socialismo, como la más efectiva y madura forma de gobierno para la Humanidad. Pero no ocurrió así y Francis Fukuyama se apresuró a escribir El fin de la historia (en el sentido hegeliano) en 1992, cuando colapsó la URSS y, con ella el comunismo, por lo que quedó la democracia liberal como sistema hegemónico.

Otra de las obras de Marx, escrita con Engels, El Manifiesto Comunista, inspiró a los movimientos obreros en el siglo XIX y XX, sobre todo para la mejora de los salarios y los horarios, e influyó en aquellos teóricos que pensaron que el Estado, si era propietario de los medios de producción, debía intervenir activamente en la economía e incluso planificarla.

Marx abrió un debate que duró 150 años sobre si el Estado debía intervenir en la economía o no. La conclusión es que, para el crecimiento del capitalismo, es vital el gasto público para suavizar las crisis de superproducción con políticas monetarias y de estimulación de la demanda. Pero la intervención no ha de llegar hasta el punto de una total planificación de la economía fuera del mercado de libre competencia porque estancaría el crecimiento como le ocurrió a la URSS (no a China, que liberalizó su mercado sin renunciar a una planificación económica).

-“La ética protestante y el espíritu del capitalismo”, de Max Weber (1904)

Ver resumen: http://evpitasociologia.blogspot.com.es/2011/12/la-etica-protestante-y-el-espiritu-del.html

¿Por qué leer este libro?

Weber analiza el éxito del capitalismo y lo asocia con la religión, sobre todo con la protestante, porque predica austeridad, tenacidad y cultura del esfuerzo y el individualismo. Pero también porque casualmente, en el siglo XVI, durante las guerras de la Contrarreforma, entre católicos y protestantes, las familias más ricas quedaron aisladas en la zona protestante y, por tanto, la riqueza generó más riqueza en esas zonas y durante siglos, dado que el capitalismo funciona mediante inyecciones de capital. En las primeras páginas de este libro, examina los resultados académicos de alumnos de tres religiones en una ciudad centroeuropea: protestantes, católicos y una tercera confesión. Los católicos, más pobres, eran los rezagados y los que obtenían puestos de menor cualificación.

-“La rebelión de las masas”, de Ortega y Gasset (1927)

Ver resumen:  “La rebelión de las masas”, de Ortega y Gasset (19…

¿Por qué leer este libro?

Ortega y Gasset no elogia la sociedad de masas sino que defiende una cultura más elitista frente a lo que ve como la cultura vulgar que triunfa tras la universalización del voto. Apartadas las élites, triunfa la mediocridad de gran parte de la población, lo que cambia los gustos exquisitos de la época por otros más banales, a su juicio. Son las masas las que, años después, votarán a régimenes totalitarios en elecciones democráticas, en el caso del nazismo, o será sometidas por el bolchevismo (como se decía entonces). El valor de este libro es que, desde el punto de vista económico, es de los primeros que se da cuenta de la influencia que ejerce la mayoría con sus votos y que, erradicado el fascismo a partir de 1945, las masas constituirán la base de la sociedad de consumo y del Estado de Bienestar. Entre otros méritos, Ortega propuso una unión de Europa, lo que se cumplió en 1992 con el tratado de Maastrich.

-GRAN DEPRESIÓN DE 1929 (1929-1945)

-“Los señores de las finanzas”,de Liaquat Ahamed (2011)

Ver resumen: “Los señores de las finanzas”, de Liaquat Ahamed ..

¿Por qué leer este libro?

Durante el siglo XIX y hasta 1914, el elevado crecimiento económico generó entre los liberales una fe ilimitada en el progreso y la libertad de mercado y fue una época de verdadera globalización por la apertura comercial. La Belle Epoque acabó con la I Guerra Mundial, que a día de hoy nadie acierta a explicar. A partir de entonces, el Estado, a través de los bancos centrales, hubo de intervenir en la economía para acabar con la hiperinflación alemana, evitar quiebras o controlar el valor de las monedas respecto al patrón oro y luego el dólar para evitar la inflación. Este libro habla de las cuatro estrategias que siguieron los bancos centrales de Estados Unidos, Alemania, Francia e Inglaterra para fomentar las exportaciones. Inglaterra optó por la austeridad para mantener el valor de la libra, y el país entró en recesión. Francia optó por una política míxta y atrajo inversiones. Estados Unidos acumulaba un gran capital y reservas de oro y desarrolló una burbuja financiera e inmobiliaria hasta que la bolsa de Wall Street se vino abajo en 1929. El autor incluye a un quinto personaje: el economista Keynes, quien comprendió que el mundo regido por el patrón oro había cambiado después de 1914 y propuso las recetas para las indemnizaciones de guerra y para salir de la Gran Depresión.

- “El crash de 1929″, de John Kenneth Galbraith (1954)

Ver resumen: http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/05/el-crash-de-1929-de-john-kenneth.html

¿Por qué leer este libro?

Porque muchas escenas de lo que ocurrió en los felices años 20 y 1929 suenan demasiado familiares hoy en día. Galbraith relata el espejismo de muchos inversiores para la compra de terrenos en Miami y la posterior burbuja inmobiliaria de Floridad. También cuenta como el Banco Central no hace nada por detener la burbuja financiera sino que celebra cada nuevo récord que bate la Bolsa de Wall Street en plena euforia de los accionistas. Nadie quiere ver la realidad hasta que en 1929, cuando el país entra de bruces en la depresión, el Gobierno aplica recetas de austeridad que todavía lo hunden más.

- “Teoría General de la Ocupación, el interés y el dinero”, de John Maynard Keynes (1936)

Ver resumen: http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/06/teoria-general-de-la-ocupacion-el.html

¿Por qué leer este libro? Keynes sigue vigente en el 2012 porque dio las recetas para salir de la Gran Depresión de 1929. El Estado debe ser austero durante las épocas de bonanza e invertir activamente con gasto público durante la recesión porque la demanda del Estado de obras públicas o contratación de profesores generará aumento de puestos de trabajo y a su vez los empleados consumirán más, lo que estimulará el crecimiento de la demanda agregada. A él se debe la puesta en marcha del programa New Deal de Roosevelt en 1936 y la posterior sociedad de consumo y el Estado de Bienestar que duró desde 1945 a 2008. Esta fórmula keynesiana fue puesta en duda a partir de 1960 por la escuela de Chicago y los neoliberales. Keynes también es conocido porque, en las negociaciones del Tratado de Versalles, alertó de que imponer astronómicas indemnizaciones a Alemania genería graves consecuencias.

-ESTADO DEL BIENESTAR Y  ECONOMÍA DE LA DEMANDA (1936-2008)

- “Teoría General de la Ocupación, el interés y el dinero”, de John Maynard Keynes (1936)

Ver resumen:  http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/06/teoria-general-de-la-ocupacion-el.html

¿Por qué leer este libro?

Las teorías de Keynes, junto al ascenso de gobiernos socialdemócratas y laboristas que atendieron las reclamaciones sindicales de mayor seguridad social, llevaron a muchos estados europeos y a Estados Unidos a dar protección al trabajador y consumidor para garantizar sus necesidades básicas en caso de desempleo, necesidad de formación, jubilación o enfermedad. El Estado redistribuye los impuestos y genera gasto público y social, lo que a su vez estimula la demanda y el consumo. Así nace un estado asistencial que cubre las necesidades del individuo desde la cuna a la tumba. Este tipo de economía se llama de la demanda, porque estimula el crecimiento a través del consumo y de aumentar la demanda agregada (la suma de la demanda privada y pública).

- “La sociedad opulenta”, de John K. Galbraith (1958)

Ver resumen: http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/07/la-sociedad-opulenta-de-john-k.html

¿Por qué leer este libro?

Galbraith se pregunta en la década de 1950 cómo puede ser que el estado de Bienestar en EE.UU. no haya mejorado las escuelas públicas de los suburbios. La respuesta está en el informe anual de los presupuestos estatales: gran parte del dinero se va a ayudar a la industria militar y financiar la carrera armamentística de la Guerra Fría. Nadie objeta nada, pues los socialdemócratas lo consideran un estímulo keynesiano (“Cañones o Mantequilla”, como decía Samuelson) y los conservadores ven bien gastado ese dinero público (que procede de sus impuestos) porque equivale a defender mejor sus propiedades.

“Las contradicciones culturales del capitalismo”, de Daniel Bell

Ver resumen:  “Las contradicciones culturales del capitalismo”, …

¿Por qué leer este libro?

 Bell es un teórico de la sociedad postindustrial, aquella en la que prima el sector servicios (50% del empleo)  frente al industrial y el agrícola. Es de los primeros que anticipa la debacle del Estado de Bienestar y los recortes que se avecinan porque, según él, un estado asistencial de este tipo es muy caro e insostenible financieramente a la larga. A ello se suman diversas contradicciones culturales que generan el individualismo y hedonismo de las sociedades capitalistas.

-“La cultura de la satisfacción”, de John K. Galbraith (1992)

Ver resumen: “La cultura de la satisfacción”

¿Por qué leer este libro?

Ofrece con 20 años de antelación, una explicación coherente sobre cómo los gobiernos afrontan la actual crisis de 2008-2012 mediante el recorte social y la ayuda a la banca. Es muy sencillo: los votantes satisfechos, generalmente la mayoría, tiene dinero para pagarse un colegio privado y piden recortes en gastos educativos para pobres porque a ellos no les beneficia y les resta dinero de los impuestos que pagan. En cambio, estos mismos votantes satisfechos ven con buenos ojos que el Estado gaste el dinero público en rescatar a la banca o los fondos de pensiones, lo que sí les beneficia. Quienes ven impasibles como las escuelas públicas pierden calidad o reducen las ayudas en medicamentos ni pagan impuestos ni tampoco votan porque están insatisfechos y marginados del sistema. Ahora, los indignados tienen un libro para reflexionar sobre las consecuencias que acarrea el lema: “No les votes”.

MONETARISMO, NEOLIBERALISMO Y ECONOMÍA DE LA OFERTA (1960-2008)

-“Camino de servidumbre”, de Hayek (1938-1943)

Ver resumen: “Camino de servidumbre”, de Friedrich A. Hayek (19…

¿Por qué leer este libro?

Hayek es un premio Nobel que se dio cuenta a finales de los años 30 y principios de los 40 de que las políticas asistenciales (que él llama socialistas) llevaban al Estado hacia una economía planificada, como la que ya habían puesto en práctica los régimenes totalitarios nazi y de la URSS de Stalin. Hayek dice que un ciudadano cuyo empleador es el Estado ya no es un ciudadano sino un siervo. Anticipa que dado que el ciudadano es el principal beneficiario de los gastos del Estado, el Gobierno querrá vigilar a su principal deudor, el ciudadano, para que pague los impuestos, lo que llevará a mayores controles. Su mérito es haber definido la economía planificada. Fue el mentor de la ideología neoliberal que surge en la Escuela de Chicago.

- “Libertad de elegir”, de Milton Friedman (1979)

Ver resumen: http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/07/libertad-de-elegir-de-milton-friedman.html

¿Por qué leer este libro?

Con Friedman, otro premio Nobel, vuelve la teoría del libre mercado, los bajos impuestos y la no intervención del Estado, argumentos que desde 1973 se repiten de manera machacona contra el Estado de Bienestar y la teoría de la demanda. La clave aquí es que esta escuela teórica propone como alternativa la economía de la oferta, que consiste en estimular el crecimiento no mediante la demanda, como proponía Keynes, sino mediante una mejora de la oferta al consumidor, es decir, reduciendo los costes: menores salarios, traslado de fábricas, presión a los proveedores, diseño más eficiente, reducción de privilegios sindicales. Otra idea es la de abrir los mercados mundiales, que estaban cerrados desde la Primera Guerra Mundial hasta 1945 y que se logró con la globalización de 1990 a 2012. La frase “libertad de elegir” sigue presente para quienes tienen dinero para pagarse un colegio privado en un mercado de libre competencia. Una de las ideas en las que más insistió Friedman fue en los bonos escolares: el dinero que uno ha pagado en impuestos para educación lo puede dedicar, mediante un bono canjeable, a obtener un descuento en aquella escuela privada que prefiera.

- “Teoría de los precios”, Milton Friedman (1960)

Ver resumen: http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/07/teoria-de-los-precios-milton-friedman.html

¿Por qué leer este libro?

Es un libro técnico de Milton Friedman, el gran gurú del neoliberalismo y del libre mercado. Tiene interés por algunos de sus capítulos sobre los salarios y el poder de los sindicatos. Además, las teorías monetaristas, basadas en la liberalización de precios y la intervención estatal para mantener baja la inflación, han dado soluciones para atajar la alta inflación que castigó a numerosos países tras la crisis del petróleo y los años 80, cuando los gastos del Estado del Bienestar y la deuda pública se dispararon, así como la factura energética. La liberalización de los mercados permitió reducir los costes.

-“El economista camuflado”, Tim Harford (2007)

Ver resumen: http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/05/el-economista-camuflado-tim-harford.html

¿Por que leer este libro?

Algunas universidades lo recomiendan como libro de lectura introductoria para aquellos aspirantes a entrar en primer curso de la carrera de Economía. Harford explica de manera muy entretenida la economía clásica de libre mercado. Parte del ejemplo del precio del suelo para instalar una cafetería de Starbucks, lo que explica que muchos clientes estén dispuestos a pagar 3 dólares por un capucchino. Siguiendo el estudio de la tierra, como hizo Adam Smith y otros clásicos, examina el precio de la vivienda en Londres y la razón de que la ciudad tenga “cinturones verdes” en mitad del casco urbano. Otro estudio se refiere al precio de contaminar y el coste para el contribuyente (por lo que propone impuestos por contaminar).

Otro libro del mismo autor, Pregúntale al economista camuflado, comenta los trabajos de investigación en Economía que fueron premiados con el Nobel partiendo de preguntas sobre cómo comportarse con su novia, copiar en clase, etc…

-“Freakonomics”, de Levitt.

Resumen (en preparación)

¿Por qué leer este libro?

Estudia la economía de mercado aplicada a mundos marginales como los traficantes de drogas o la prostitución o incluso la imposición de nombres de moda a los recién nacidos. El estudio de los narcos, tomado de anotaciones contables decomisadas por la policía, revela que un traficante medio gana lo mismo que un guardia jurado de un supermercado.
 

CRÍTICOS CON EL NEOLIBERALISMO (1990-2012)

-“La cultura de la satisfacción”, de John K. Galbraith (1992)

Ver resumen: “La cultura de la satisfacción”

¿Por qué leer este libro?

Galbraith considera que desde 1980 se han multiplicado las voces que exigen recortar el Estado de Bienestar, sobre todo en pasar las tijeras por los gastos sociales, sanitarios y educativos, y a la vez dan su bendición a que el Estado destine mucho dinero público, el que haga falta, a rescatar a la banca privada de sus batacazos financieros. Es un libro que sigue vigente hoy en día.

- “La doctrina del shock”, de Naomi Klein (2007)

Ver resumen: http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/10/la-doctrina-del-shock-de-naomi-klein.html

¿Por qué leer este libro?

Hay dos tesis sobre la ola de democratización en Latinoamérica y la desintegración de la URSS entre 1973 y 1990. La primera, de Francis Fukuyama, en El fin de la historia, sostiene  que las dictaduras, desde España , Grecia y Portugal, a Argentina o Chile, o la URSS cayeron por una falta de legitimidad política. La otra, de Naomi Klein, sostiene que estas crisis que conllevaron la restauración de la democracia han sido aprovechadas por los neoliberales formados en la Escuela de Chicago, los alumnos de Milton Friedman, o el FMI para imponer sus doctrinas favorables al libre mercado y cuyas doctrinas implantaron en Chile o en Polonia, cada vez que un régimen dictatorial caía o que un país o región quedaba devastado por un cataclismo. Klein recuerda, como hecho simbólico, que la última carta que escribió Milton Friedman fue para proponer el reparto de bonos canjeables por una escuela privada para los afectados del huracán Katrine en Nueva Orleans. Este libro da una pista sobre el tipo de régimen político e ideológico neoliberal que podría ser implantado en los PIGS (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España) rescatados por la UE durante la crisis de 2008-2012.

- Robert Castel; evolución del taylorismo, al fordismo y el toyotismo. / Malika Litim (2008)

Ver resumen: http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/05/robert-castel-evolucion-del-taylorismo.html

¿Por qué leer ese artículo?

Explica bien la evolución de la producción laboral en las fábricas, desde los métodos de Taylor y Ford, con sus cadenas de montaje, en las que un trabajador aportaba valor añadido, a las del estilo Toyota, en las que hay un abaratamiento de costes mediante la reducción del stock y la producción se prolonga las 24 horas, lo que también alarga la jornada laboral.

-“El triunfo del dinero”, de Liall Fergunson (2010)

Ver resumen: http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/10/el-triunfo-del-dinero-de-liall.html

¿Por qué leer el libro?

Explica cómo las burbujas financieras ya se dieron en 1600 y habla del movimiento de capitales y de las estrategias de las grandes fortunas. Un capítulo clave es cuando en el siglo XIX se empiezan a intervenir países europeos que no pueden pagar su deuda, por lo que hay precedentes desde hace un siglo. Es interesante la parte destinada a la desregulación bancaria de los años 90, que permitió el lanzamiento de productos financieros de alto riesgo que permitieron financiar el consumo. Dotados de veloces computadoras, los expertos en Bolsa y banca ensayaron nuevos productos estrella y de alto riesgo como las hipotecas subprime, swapps o las acciones preferentes así como la inversiones en Bolsa en cuestión de segundos para aprovechar los decimales de las ganancias. Fergunson maneja conceptos como el “riesgo moral” (correr grandes riesgos con chiringuitos financieros a sabiendas de que el Estado acudirá a rescatarte como prestamista de última instancia). Lo que viene a decir es que cuando los gobiernos tuvieron que elegir entre ayudar a los acreedores (la banca y los prestamistas e inversores transnacionales) o a los deudores (los hipotecados), se eligió a los primeros impidiendo que hubiese inflacción.

- “Algo va mal”, de Tony Judt (2010)

Ver resumen: http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/03/algo-va-mal-tony-judt.html

¿Por qué leer este libro?

Tony Judt explica cómo la ideología neoliberal consiguió ocupar desde los años 80 las cúpulas del FMI, que era el encargado de dar ayudas a los países, a los que dejó agonizantes con sus políticas de austeridad y reducción del tamaño del Estado. Al igual que Hessel, Judt se pregunta cómo hemos llegado a tener un tipo de sociedad tan cruel con el débil y permisiva con los poderosos. La explicación parece evidente. Este es uno de los resúmenes más buscados por los lectores, con más de 5.000 visitas.

- “Indignaos”, de Stéphane Hessel (2011)

Ver resumen:  http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/03/indignaos-de-stephane-hessel.html

¿Por qué leer este libro?

Es el libro que impulsó el movimiento de los Indignados del 15-M, que forman parte de la clase media golpeada por la crisis. Hessel considera que las políticas para superar la crisis, a través del sufrimiento de los más débiles, o que permitieron enriquecerse a los financieros sin ningún control no es el tipo de sociedad que él pensó en 1945, cuando participó en la redacción de la Declaración de los Derechos Humanos.

GLOBALIZACIÓN (1989-2011)

-“La Galaxia Gutenberg”, de M. McLuhan (1960)

Ver resumen: “La galaxia Gutenberg”, de Marshall McLuhan (1962)…

¿Por qué leer este libro?

Examina las diferencias entre la cultura oral griega y la lectura occidental en tiempos de Guttemberg. Sostiene que quienes fueron educados en una cultura oral y otra alfabetizada tienen distintas concepciones del mundo: para los primeros, es un mundo colectivo o comunitario y para los segundos individualista. Cuando surge la cultura audiovisual, ¿volvemos a un mundo comunitario? No digamos ya, con Internet, donde la intimidad se volatiza.

-“La aldea global”, de M. McLuhan (1986)

Ver resumen: “La aldea global”, de Marshall McLuhan y B.R. Powers (1986)

¿Por qué leer este libro?

Anticipa los cambios que conllevará Internet (habla del mundo digital, Internet aún era prácticamente desconocido salvo en ámbitos académicos) o la banca automática. Es un manual técnico que establece curiosas teorías que, por ejemplo, predicen con mucho tiempo lo que iba a pasar con los cajeros automáticos y el control de la información.

-“La Tercera Ola”, de Alvin Toffler (1980)

Ver resumen: “La Tercera Ola” (“The Third Wave”), de Alvin Toffler (1980).

¿Por qué leer este libro?

Después del Libro Rojo de Mao, es el segundo libro más vendido de China. En los años 80, Alvin Toffler detectó cambios en el modo de producir en serie de la sociedad de masas, basado en los horarios y la cadena de montaje o la oficina, y observó que estaba evolucionando hacia un entorno más individualizado que él denominó la Tercera Ola (antes fue el vapor y la electricidad). Así los obreros u oficinistas que trabajaba en un local centralizado pueden trabajar desde casa y un consumidor que compraba un pantalón en serie ahora dispone de productos individualizados y customizados porque los nuevos modos de produción lo permiten gracias a la automatización digital y las nuevas tecnologías de la información. En libros posteriores, Toffler introdujo el concepto por el que será recordado: el prosumidor (el consumidor también produce cuando monta sus muebles de Ikea o mejoras sus fotos en el programa Photoshop o Instangram y luego las imprime, algo que antes hacían operarios cualificados). Toffler representa a los optimistas de la globalización e Internet.

- “No logo”, de Naomi Klein (2000)

Ver resumen: http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/05/no-logo-de-naomi-klein.html

¿Por qué leer este libro?

Es de los primeros que alerta del poder de las marcas y de la deslocalización del mundo industrializado. Los consumidores del Primer Mundo obtienen zapatos deportivos al mismo precio pero los inversores multiplican por cuatro su beneficio si producen en el exterior, generalmente en condiciones que los occidentales considerarían abusivas. A la larga, como ya dirán otros autores, genera desempleo en el Primer Mundo pero esa pérdida de consumo se compensa con el ascenso de la clase media en los países emergentes.

- “El malestar en la globalización”, de Joseph E. Stiglitz (2002)

Ver resumen: http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/05/el-malestar-en-la-globalizacion-de.html

¿Por qué leer este libro?

Stiglitz, premio Nobel, critica duramente a las políticas de austeridad que impone el FMI cuando rescata e interviene un país, primero en las crisis lationamericanas y después en las asiáticas, y lo somete a su férrea disciplina para evitar que aumente la inflacción, lo que perjudica a los deudores y beneficia a los acreedores, generalmente prestamistas que invierten a nivel mundial y quitan su dinero despavoridos cuando hay problemas. Mientras se mima al inversor, el ciudadano de dicho país pierde su empleo y se empobrece tras brutales recortes del gasto público. Stiglitz sostiene que el FMI fue ideado por Keynes para estimular la demanda en épocas de crisis pero, desde 1980, sus directivos suelen aplicar políticas neoliberales.

- “La tierra es plana”, de Thomas L. Friedman (2005)

Ver resumen: http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/05/la-tierra-es-plana-de-thomas-friedman.html

¿Por qué leer este libro?

Friedman, premio Pulitzer, estudia las estrategias a seguir por Occidente para adaptarse a un mundo globalizado donde las industrias se han desplazado a países emergentes como China o India. Sigue al pie de la letra el manual neoliberal: la reducción de costes beneficia a todos porque los productos salen más baratos y las empresas pueden sobrevivir, por ello, hay que ser competitivos y aprovechar las ventajas competitivas de cada país. Sus textos están salpicados de citas de David Ricardo, el teórico liberal de 1830. Este libro avisa al trabajador occidental no cualificado de lo que puede pasar a su puesto de trabajo si no espabila, dado que hay muchos hindúes o chinos capacitados para hacer la misma tarea rutinaria por  un salario 10 veces menor. Dice que la salida es trabajar en la tecnología del conocimiento, sobre la que EE.UU. y Europa, llevan ventaja, pero, a decir verdad, nada garantiza que los hindúes o chinos también sean expertos en lo mismo o que haya puestos de diseñadores para todos los trabajadores occidentales. Lectores que terminan al libro sueltan el mismo comentario: “O competimos o esto se acaba”.

 – “El fin de la pobreza”, de Jeffrey Sachs (2005)

Ver resumen: http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/10/el-fin-de-la-pobreza-de-jeffrey-sachs.html

¿Por qué leer este libro?

El triunfo de la liberalización de mercados mundial se basa en que ha sacado a millones de habitantes de la India y China de la pobreza y los ha convertido en potenciales consumidores. El mercado de masas se ha ampliado salvo en África, que sigue castigada por el hambre. Sachs busca soluciones para mejorar las condiciones de vida en África mediante una ayuda tecnológica, vacunación y apertura de escuelas a través de un programa llamado Millenium, apoyado por la ONU o por el cantante Bono, de U2.

- “Caliente, plana y abarrotada”, de Thomas L. Friedman (2010)

Ver resumen:  http://evpitasociologia.blogspot.com/2010/08/caliente-plana-y-abarrotada-friedman.html

¿Por qué leer el libro?

Si La Tierra es plana era una revisión de las teoría de la ventaja competitiva de Ricardo, ahora Friedman hace una revisión de las teorías de la superpoblación de Malthus y el colapso mundial. Dibuja un mundo castigado por el calentamiento del planeta y la superpoblación, y con un agotamiento de los recursos naturales y energéticos, sobre todo el petróleo. El interés del libro estriba en que analiza pormenorizadamente los pros y contras de las políticas para minimizar el gasto energético y las posibles alternativas y como algunas se muestran ineficientes. También ve en el sector de la energía verde una excusa para relanzar el crecimiento económico. Esta excesivamente orientado a examinar el papel que Estados Unidos debe ejercer para arreglar lo del clima a nivel mundial.

- “Adáptate”, de Tim Harford (2011) 

Ver resumen: “Adáptate”, de Tim Harford (2011)

¿Por qué leer el libro?

No es de los mejores de Harford, pero vuelve a insistir en la necesidad de las empresas y trabajadores por competir y adaptarse, para sobrevivir a un entorno globalizado. Nuevamente, nos encontramos con un discurso neoliberal. Si Thomas L. Friedman revisó a Malthus o a Ricardo, este revisa al siniestro Spencer aunque no lo cita y se refiera siempre a Darwin, quien dijo que los organismos evolucionan tras adaptarse a su entorno (el que dijo que “solo los más fuertes sobreviven” fue Spencer pero, en realidad, es lo que viene a concluir el libro). El propio título lo dice: “Adáptate” (o quiebra o vete al paro).

-“Poor Economics” (Repensando la pobreza), de Abhijit V. Banerjee y Esther Duflo (2011)

Ver resumen: “Poor Economics” (“Repensando la pobreza”), de Abh…

¿Por qué este libro?

Como Sachs, Banerjee y Duflo estudian las razones por las que África está sumida en la pobreza y hacen experimentos para evaluar cuáles son las técnicas más exitosas para mejorar las condiciones de vida. Estudian en qué se gasta el dinero la gente que gana 0,99 dólares al día y concluyen que no todo es en comida.

GRAN RECESIÓN (2008-2012)

- “El estallido de la burbuja”, de Robert J. Shiller (2008)

Ver resumen: http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/07/el-estallido-de-la-burbuja-de-robert-j.html

¿Por qué leer este libro?

Explica los detalles y procesos que llevaron a la crisis inmobiliaria del 2008, cómo fue lo de la venta de hipotecas subprime y los paquetes con activos tóxicos que dieron la vuelta al mundo, el descontrol en los préstamos bancarios a clientes sin dinero y las astronómicas indemnizaciones de unos directivos que no tenían nada que perder y que dirigían unos emporios demasiado grandes para caer.

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- “El crash del 2010″, de Santiago Niño Becerra (2009)

Ver resumen: http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/05/el-crash-del-2010-de-santiago-nino.html

¿Por qué leer este libro?

La teoría del Niño Becerra es que, desde la época romana, hay crisis económicas y sistémicas que se repiten cada 250 años y que han dado lugar a diferentes sistemas como el Imperio Romano, el feudalismo, el mercantilismo o el capitalismo. Cada periodo seguriría una curva en forma de campana (curva normal) en la que un sistema en auge se superpone a otro en decadencia y donde suelen desencadenarse conflictos sociales (guerras civiles de Roma, Revolución Francesa, etc…). Según Becerra, el 2010 fue el año en que comienza el declive del sistema actual hacia otro que aún desconocemos pero que en 2050 podría ser ya una evidencia. El interés del libro es en que estudia exhaustivamente los ciclos económicos independientemente de si ha acertado o no en sus predicciones. En todo caso, tuvo razón en que la crisis iba a ser más larga de lo previsto.

- “El retorno a la economía de la depresión y la crisis actual”, Paul Krugman (2009)

Ver resumen: http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/04/el-retorno-la-economia-de-la-depresion.html

Krugman analizó el estancamiento de la economía Japón durante 10 años tras la crisis de los años 90, con crecimientos cero pese a una baja de intereses a cero. Los estímulos estatales no valieron para salir de la depresión, lo que genera dudas en las recetas keynesianas. Pero Krugman concluye que el jarabe del FMI de mayor austeridad hundirá aún más la economía europea y mundial tras la crisis del 2008.

- “Caída libre”, de Joseph Stiglitz (2010)

Ver resumen: http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/03/caida-libre-de-joseph-stiglitz.html

Stiglitz sospecha que tras la crisis del 2008 hay una crisis sistémica que no ha hundido a toda la banca porque el Estado ayudó a entidades financieras y aseguradoras “demasiado grandes para caer”. Este premio Nobel analiza el papel del FMI en la solución a las crisis lationamericanas y asiáticas de los años 80 y 90 para concluir que las recetas neoliberales de contención del gasto no han ayudado a crecer a esos países, por muy saneados que estén ahora pero con importante pérdida de empleo que nunca ha sido recuperado. Detrás de todos estos libros, subyace la sospecha de que lo que realmente pasa es que estas políticas están orientadas a garantizar que los países deudores paguen a los acreedores, lo cual es justo y loable, pero el problema es que solo se limiten a eso, a asegurarse de que ningún fondo inversor pierda dinero con la deuda pública del país intervenido. Sin duda, los acreedores estarán contentos con tener poco riesgo pero estas medidas no se ve que generen mucho empleo, que es lo que le interesa al ciudadano y contribuyente. Este es el segundo resumen más visitado, con cerca de 5.000 visitas.

- “Algo va mal”, de Tony Judt (2010)

Ver resumen: http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/03/algo-va-mal-tony-judt.html

¿Por qué leer este libro?

Judt, ya fallecido, se muestra desencantado con la marcha económica global porque dice que no es lo que quería la gente. Es uno de los libros resumidos con más visitas, sobre 5.000.

- “Cómo salimos de ésta”, de Nouriel Roubini y Stephen Mihm (2010)

Ver resumen: http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/05/como-salimos-de-esta-nouriel-roubini.html

¿Por qué leer este libro?

Roubini auguró en el 2006 que iba a estallar una burbuja y que habría una crisis, algo que cualquier ciudadano común se podía oler tras ver cómo crecían los precios de la vivienda. Lo sorprendente es que, entre todos los expertosy gurús, solo Roubini fuese el único aguafiestas que alertó de la debacle que se avecinaba. En su libro, hace un balance de la situación, pide mayor regulación de los productos financieros pero no aporta soluciones tan claras como la de Krugman en “¡Acabad ya con esta crisis!”.

- “Fault lines” / “Grietas del sistema”, de Raghuram G.Rajan (2010)

Ver resumen:  http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/09/fault-lines-grietas-del-sistema-de.html

¿Por qué leer este libro?

Numerosos autores sospechan que estamos ante una crisis sistémica, una crisis que arrastra a todas las fichas del dominó. Rajan analiza la crisis del 2008, y estudia sus riesgos y errores. Una de sus conclusiones es que EE.UU. no gastó dinero en la educación y formación de sus trabajadores sino en facilitarles el crédito e incluso animaron a comprar  casas a quienes eran insolventes. ¿De dónde venía ese dinero? Según Rajan, de los países con capitalismo dirigido de Asia que debido a su fuerte complejo político-empresarial fueron proteccionistas al principio, ahorraron y luego reinvirtieron y dieron crédito. Otra de sus claves es que crecimiento económico ya no es sinónimo de generación de empleo.

NUEVA ECONOMÍA DE INTERNET (1996-)

-“La Tercera Ola”, de Alvin Toffler (1980)

Ver resumen: “La Tercera Ola” (“The Third Wave”), de Alvin Toffler (1980).

¿Por qué leer este libro?

Al igual que El shock del futuro, Toffler detecta cambios en el modo de producción y la redistribución de los sectores productivos, ya que desde 1950 predomina el sector servicios frente al industrial. Augura cambios sociales influenciados por la pérdida de la necesidad de la existencia de horarios que exigía la fábrica o la oficina, pero no los nuevos teletrabajadores que operan en zapatillas desde sus casas. También anticipó que la gente se comunicaría desde su casa por Internet (no empleó esa palabra, pues era un concepto prácticamente desconocido fuera del Pentágono y universidades) y que la gente haría “kedadas” (otra palabra que tampoco usa en el libro) con compañeros de oficina una vez al mes. Quien leyó este libro antes de 1995 no se sintió sorprendido con el bum de Internet, el teletrabajo o las redes sociales. Es uno de los libros más vendidos en China.

- “La revolución de la riqueza”, de Alvin Toffler (2006)

Ver resumen: http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/05/la-revolucion-de-la-riqueza-de-alvin.html

¿Por qué leer este libro?

Es el más reciente de Toffler, del 2006. Estudia extensamente el concepto de prosumidor, que él mismo inventó, y que reconocemos en el ejemplo de Ikea o la fotografía digital, cuando el consumidor dedica parte de su ocio a tareas productivas no remuneradas (como montar un mueble o retocar e imprimir una foto), además de adquirir consumibles (cartuchos de tinta, programas de retoque). Es decir, que el productor transfiere parte de las tareas de producción al cliente con el aliciente de que ahorrará dinero. Lo que está por venir es una impresora de objetos: el cliente podría descargar el diseño de un juguete por Internet e “imprimirlo” en su casa. Ya existen prototipos.

- RE menor que C (Google)/ 2008

Ver resumen:  http://evpitasociologia.blogspot.com/2010/08/re-menor-que-c-energia-verde-google-y.html

¿Por qué leer este libro?

Es la fórmula de Google para un sistema energético sostenible que implica que el coste de generar cualquier energía (por ejemplo, electricidad) ha de ser menor que el gasto en carbón (a veces, sale más caro comprar carbón para quemar en una central eléctrica que comprar la electricidad a otro país).

-“Wikinomics”, de Tapscott y William (2009)

Ver resumen: “Wikinomics”, de Don Tapscott y Anthony D. William…

¿Por qué leer este libro?

Habla de nuevas relaciones de producción a través de la colaboración de múltiples personas en las redes sociales. Por ejemplo, una empresa minera puso en Internet un mapa de sus terrenos y premió a los internautas que encontrasen minas. Algunas fueron localizadas en lugares insospechados. Este tipo de colaboración desinteresada ha creado Wikipedia, una enciclopedia virtual creada por colaboradores gratuitos que generan entradas a acepciones. Si hay errores, otro las corrige.

HISTORIA DE LAS CRISIS Y OLAS DE CAMBIOS TECNOLÓGICOS

- “La palanca de la riqueza” de Joel Mokyr (1990)

Ver resumen: http://evpitasociologia.blogspot.com/2010/11/la-palanca-de-la-riqueza.html

¿Por qué leer este libro?

Primero, como introducción a las ideas de Schumpeter sobre el tipo de crecimiento económico y sobre el concepto de “almuerzo gratis” (un ejemplo, es la carretilla, que con apenas un poco de esfuerzo levanta grandes pesos pero que no se inventó hasta la Edad Media). Segundo, como una explicación del auge de Occidente frente a China, que llevaba ventaja tecnológica hasta el siglo XIV. Todo apunta a que la Edad Media fue en realidad una edad de hierro que permitió a los trabajadores multiplicar la producción de la tierra. Mientras Occidente asumió con entusiasmo el progreso, China se colapsó por un sistema altamente burocratizado. Eso explica que la imprenta triunfase en Europa mientras que en China apenas dio los rendimientos esperados. En el siglo XV, Europa aventajaba ya a todos los continentes, lo que podría explicarse porque, de repente, con la conquista de América, dispuso del doble de terreno para cultivar.

-“Collapse” (Colapso), de Jared Diamond (2005)

Ver resumen: http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/09/collapse-colapso-de-jared-diamond-2005.html

English book review: Summary book-report of the book “Collapse”, by Jar…

¿Por qué leer este libro?

Diamond explica por qué se hundieron economías como la maya, la vikinga de Groelandia, la de Pascua o la diferencia entre la deforestada y pobre Haiti y la sostenible Santo Domingo. Además, de la superpoblación y agotamiento de recursos, hubo otro factor que fue la lejanía de los mercados con los que comerciar. El capítulo sobre la isla de Pascua es sobrecogedor: un día, los habitantes se dieron cuenta de que habían agotado los árboles y, por tanto, cuando llegó el hambre no había madera para construir barcos y escapar a otra isla. Aún se encuentra en todas las librerías inglesas.

- “Armas, gérmenes y acero”, de Jared Diamond (1998)


Ver resumen:  “Armas, gérmenes y acero”, de Jared Diamond (1998)…


¿Por qué leer este libro?

Es un libro de historia y antropología. Diamond, premio Pulitzer, explica lo que pasa cuando un pueblo agricultor con superpoblación necesita crecer en terrenos que están ocupados por cazadores-recolectores. Relata las grandes migraciones en América, África o el Pacífico, y los grandes conflictos que de ellos se derivaron. La duda que le queda al lector es qué pasa cuando un pueblo industrial quiere ocupar terrenos de agricultores.

- “El crash del 2010″, de Santiago Niño Becerra (2009)

Ver resumen: http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/05/el-crash-del-2010-de-santiago-nino.html

¿Por qué leer este libro?

Hace un minucioso repaso a las crisis económicas de los últimos 2.000 años que explican la caída del Imperio Romano y el tránsito al feudalismo o la debacle del mercantilismo sustituida por el capitalismo y la democracia liberial. Vaticina que el 2010 fue el punto de no retorno hacia otro tipo de sistema que podría durar, como los anteriores, una media de 250 años.

“La cultura de la satisfacción”, de John Kenneth Galbraith (1992)

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Sociología, estructura social, economía política

 

Resumen, anotaciones y comentarios de E.V.Pita, licenciado en Sociología y Derecho.

 Blogs: http://evpitasociologia.blogspot.com y http://eleconomistavago.wordpress.com

Título: “La cultura de la satisfacción”

Subtitulo: “Los impuestos, para qué? Quienes son los beneficiarios?”

Título original: “The culture of the Contentment”.

 

Autor: John Kenneth Galbraith

Fecha de publicación: 1992

Editorial en español: Editorial Ariel

 

Resumen de la contraportada:

“Una brillante descripción y un agudo análisis de la actual Mayoría Electoral satisfecha en Estados Unidos y en Occidente. La intervención del Estado en la sociedad y el papel que deben tener los impuestos marcan la línea divisoria entre lo aceptado y lo rechazado por esa Mayoría.

Pero el profesor Galbraith también pone sobre el tapete la existencia de su reverso, la Subclase, marginada y en creciente conflicto. El resultado es una visión panorámica aunque crítica de las sociedades avanzadas de nuestro tiempo”.

 

 

Interés del libro: Galbraith retrató la sociedad de consumo de los años 50, la de las grandes corporaciones y ejecutivos de los 60 y escribe el libro tras la caída del muro de Berlín.

 

 

Resumen

 

¿Por qué ese título? En las primeras páginas, Galbraith dice que los privigilegiados que estaban en el poder en la Roma posterior a Trajano, en la Francia del siglo XVIII o la Inglaterra industrial del XIX o las elites dirigebtes comunistas de la URSS aprobaron aquellas teorías económicas aduladoras que justificasen que lo más conveniente y sabio era que ellos se quedasen con la riqueza. Eran los gobernantes satisfechos de un mundo ordenado a su servicio, a pesar de que el pueblo clamaba por reformas. Si esa cultura de la satisfación pervive es porque algunas de esas reformas que pedían los marginados se hicieron a regañadientes.

Pero lo que dice Galbraith es que los que votan en las elecciones son los que están satisfechos sin sospechar que hay grietas en el sistema [nota del lector: en el 2011 salió un libro que describe esas grietas en el sistema, sobre todo en el sistema financiero].

 

 

CAPITULO 1

 

Galbraith examina las consecuencias de la crisis de la bolsa de 1987 y cree que no fue tan destructiva como la Gran Depresión porque en el medio siglo posterior a 1929 los gobiernos adoptaron colchones como subsidio de desempleo, pensiones o ayudas a bancos o evitar quiebras.

Este añade que las clases más afortunadas y satisfechas siempre han tenido economistas aduladores que han esbozado teorías para justificar sus riquezas como los fisiócratas con los terratenientes o David Ricardo y Malthus con los liberales. De no haber reformas sociales, el capitalismo no habría sobrevivido a la Primera Guerra Mundial ni a la Gran Depresión. Pero mientras el comunismo disparó la producción industrial en masa pero fue incapaz de generar una sociedad de consumo ni estimular la agricultura y se hundió en 1989, el capitalismo sobrevivió gracias a reformas que los más afortunados habían reUchazado inicialmente.

[nota del lector: creo que Francis Fukuyama en su libro El fin de la historia explica mejor la caída del comunismo, que lo basa en una crisis de legitimidad]. Galbraith señala que tras la caída de la URSS quedó en Occidente la sensación de triunfo y de satisfacción pero Galbraith dice que ninguno de los votantes satisfechos, que son los que votan, hacen oídos sordos a las grietas en el sistema.

 

CAPÍTULO 2

 

Los votantes satifechos formarían la mayoría, el 1% más rico, el 20% acomodado y el proletariado que percibe dos sueldos. Habría un 12,5% que vive en la pobreza, marginales que no votan.

Galbraith reprocha que haya autores que se quejen de que los pobres cobren subsidios por encima de lo que sería un estimulo para buscar trabajo. [nota del lector: Tim Harford escribió en el 2009 precisamente sobre cual era el salario minimo para "incentivar" al parado para que buscase trabajo ]. Tanto celo no se aplica con esas clases satisfechas y votantes que perciben sustanciosos subsidios, pensiones, atenciones de la seguridad social y subvenciones. Ese gasto no solo no parece excesivo o contraproducente sino que los votantes lo defienden como preciada posesión.

Otra característica que señala Galbraith es que los sstisfechos creen que han llegado a su situación por sus méritos, inteligencia y esfuerzo por lo que considerarán injusto cualquier intento de arrebatarles sus privilegios.

 

Por otra parte, quienes critican los gastos hacen referencia a la “pesada carga del Estado” pero eso excluye las prestaciones, seguros y gastos en Defensa que requiere proteger la democracia. Según Galbraith, los modernos conservadores y hasta los demócratas ven necesarios estos gastos que redistribuyen el dinero que pagan en impuestos pero son cicateros con las ayudas a los marginados y menos desfavorecidos.

Otra característica es que el pago de impuestos de los ricos tiende a pararse por alto bajo la creencia de que los menos ricos también se librarán de pagar todos los impuestos que deberían. Estos discursos se remontan a los años 50, siguieron en la era Reagan y Bush padre. [ nota del lector: y prosiguen actualmente].

 

 

 

(en unos días continuará el resumen)

“Principios de economía política y tributos”, de David Ricardo (1821)

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Sociología, economía política, estructura económica

 

Resumen, anotaciones y comentarios de E.V.Pita, licenciado en Sociología y Derecho.

 

Título: “Principios de Economía Política y Tributación”

Título original: “On the Principles of Political Economy and Taxation”

 

Autor: David Ricardo

Fecha de publicación: 1817

 

En español: Fondo de Cultura Económica, 1959, 1973

 

Texto de la contraportada:

“Principios de economía politica y tributación constituyen el núcleo central de la obra de David Ricardo (1772-1823), pues en sus páginas estudia sistemática y ordenadamente los diversos temas que integran la Economía Política. Su importancia fue reconocida desde el primer momento; reeditada dos veces en vida del autor, en 1819 y 1821, desde su aparición suscitó numerosos comentarios en su país y en el extranjero. Sus análisis de valor, de la renta, de la oferta y la demanda, de la mano de obra, del comercio exterior, en suma, de los capítulos que integran la Economía Política clásica, han sido considerados desde entonces no sólo como un tamiz de todo conocimiento previo sino como culminación teórica de una época entera de la historia económica. El brillante grupo de economistas que integraba su círculo – Malthus, Mill, McCulloch, Torrens, Tooke y Trower figuran entre los sobresalientes- a veces discrepa de sus opiniones pero siempre lo reconoce como su portavoz y lo alienta a poner por escrito su pensamiento; así nacen, partiendo de un Ensayo inicial que tiene por objeto estudiar la influencia del bajo precio de los cereales sobre las utilidades del capital (1815); los Principios de economía política y tributación (1817), después de dos años de esfuerzo, meditación y dedicación constantes.”

 

ÍNDICE

 

Capítulo 1. Sobre el valor.

Capítulo 2. Sobre la renta.

Capítulo 3. Sobre la renta de las minas.

Capítulo 4. Sobre el precio natural y el precio de mercado.

Capítulo 5. Sobre salarios.

Capítulo 6. Sobre las utilidades.

Capítulo 7. Sobre comercio exterior.

Capítulo 8. Sobre los impuestos.

Capítulo 9. Impuestos sobre materias primas.

Capítulo 10. Impuestos sobre la renta de la tierra.

Capítulo 11. Diezmos

Capítulo 12. Impuesto predial

Capítulo 13. Impuestos sobre el oro.

Capítulo 14. Impuestos sobre viviendas.

Capítulo 15. Impuestos sobre las utilidades.

Capítulo 16. Impuestos sobre salarios.

Capítulo 17. Impuestos sobre artículos distintos de la materia prima.

Capítulo 18. Impuestos de pobres.

Capítulo 19. Sobre los cambios repentinos en los canales de comercio.

Capítulo 20. Valor y riqueza, sus propiedades distintivas.

Capitulo 21. Efectos de la acumulación sobre las utilidades del interés.

Capítulo 22. Primas a la exportación y prohibiciones a la importación.

Capítulo 23. Primas sobre la producción.

Capítulo 24. Doctrina de Adam Smith acerca de la renta de la tierra.

Capítulo 25. Del comercio colonial.

Capítulo 26. Del ingreso bruto y del ingreso neto.

Capítulo 27. De la moneda y de los bancos.

Capítulo 28. Del valor comparativo del oro, de los cereales y del trabajo en los paises ricos y pobres.

Capítulo 29. Impuestos pagados por el productor.

Capítulo 30. De la influencia de la oferta y la demanda sobre los precios.

Capítulo 31. De la maquinaria.

Capítulo 32. Opiniones del señor Malthus sobre la renta.

 

Comentarios previos del lector.

 

El interés de David Ricardo es que, además de ser un importante teórico del mercado del siglo XIX, es un autor que sigue vivo o lo han resucitado. En libros tan recientes como “La Tierra es plana”, de Thomas L. Friedman, (2005) sobre cómo competir en un mundo globalizado, las recetas de Ricardo vuelven a la palestra. Por ejemplo, Friedman resalta su teoría de la ventaja competitiva para exportar lo que mejor sabe hacer un país e importar lo que mejor saben hacer otros países, algo que se puede aplicar en un mercado libre y global.

 

RESUMEN

 

Capítulo 1.

(continuará el resumen)

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