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“Capitalismo global. El transfondo económico de la historia del siglo XX”, de Jeffry A. Frieden (2006)

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Resumen del libro: “Capitalismo global. El transfondo económico de la historia del siglo XX”, de Jeffry A. Frieden

 

Sociología, globalización, teoría económica, teoría política, historia de las teorías económicas, liberalismo, capitalismo, comercio internacional

 

Resumen, comentarios y anotaciones de E.V.Pita, licenciado en Sociología y Derecho

 

Texto original del resumen (libre acceso):

http://evpitasociologia.blogspot.com/2013/06/capitalismo-global-de-jeffry-frieden.html

 

Título: “Capitalismo global”

Subtítulo: “El trasfondo económico de la historia del siglo XX”

 

Título original: “Global Capitalism. Its Fall and Rise in the Twentieth Century”

 

Autor: Jeffry A. Frieden

 

Fecha de publicación: 2006

 

Editorial en español: Crítica SL

 

Ver RESUMEN abajo

 

 

Texto de la contraportada:

“De todas las razones para asignar al siglo XX un lugar especial en la historia – ha escrito el famoso historiador Paul Kennedy en el prólogo a esta obra – pocas igualan en importancia a la enorme transformación económica”: Jeffrey A. Frieden, profesor de la universidad de Harvard, ha conseguido con este “impresionante libro”, según lo califica Kennedy, contarnos de manera clara, y con una visión critica, el relato de cien años de triunfos y fracasos del capitalismo, de unos vendavales que ayudan a comprender las causas de dos grandes guerras mundiales y de crisis devastadoras como las de los años 30 o la actual Africa negra. Un libro que debe ayudarnos a entender mejor la historia de un siglo de guerras y castástrofes, pero cuya intención es, ante todo, hacernos conscientes de que “la globalización a cualquier precio es errónea”, y de que el reto del siglo XXI consiste en combinar la integración económica internacional con una política de progreso social.

 

 

 

 

ÍNDICE

 

-En los umbrales del siglo XX

  Del mercantilismo al librecambismo

  De la plata al oro

  Amenazas al orden global

 

Primera parte

Los mejores años de la época dorada (1896-1914)

 

1. El triunfo del capitalismo global

    Reafirmación del patrón oro

    Especialización y crecimiento

    La globalización y sus descontentos

 

2. Los partidarios de la economía global

    Apoyo intelectual a la Edad de Oro

     Nathan Mayer Rothschild, 1840-1915

     Los partidarios del libre comercio

     Los pilares de la Edad de Oro

     Redes globales para una economía global

     Las migraciones internacionales de capital y de personas

 

3. Éxitos de la Edad de Oro

    Gran Bretaña se queda atrás

    Las nuevas tecnologías y la nueva industria

    La protección de la industria incipiente

    Las áreas de colonización reciente

    Crecimiento en los trópicos

    La interpretación de Hecksher-Ohlin de la Edad de Oro

 

4. Fracasos en el desarrollo

    El rey Leopoldo y el Congo

    Colonialismo y subdesarrollo

    Mal gobierno y subdesarrollo

    Estancamiento en Asia

    Estancamiento de las plantaciones

    Obstáculos para el desarrollo

 

5. Problemas de la economía global

    ¿Libre comercio o comercio justo?

    Ganadores y perdedores en el comercio

    Amenazas de la plata contra el oro

    El movimiento obrero y el orden clásico

    Pérdida de lustre en la Edad de Oro

 

Segunda parte

 

El mundo se disgrega, 1914-1939

 

6. Todo lo establecido se desmorona

    Consecuencias económicas de la Gran Guerra

    La reconstrucción de Europa

    El júbilo y estruendo de los años 20

    Estados Unidos se aísla

    ¿Restauración del mundo anterior?

    Caída en el vacío

 

7. El mundo del mañana

    Las nuevas industrias

    Las nuevas corporaciones empresariales

    Las nuevas empresas multinacionales

    Allá en el campo

    Nuevas sociedades

     Avances y retrocesos

 

8. El orden establecido se viene abajo 

    El fin de la expansión

    El oro y la crisis

    Saliendo de la oscuridad

    Fuera lo viejo…

 

9. La opción autártica

    Autosuficiencia semiindustrial

    Schacht y los nazis reconstruyen Alemania

    Políticas económicas autárquicas

    Europa vira a la derecha

    El socialismo de un solo país

    Desarrollo invertido

    La alternativa autárquica

 

10. La construcción de una democracia social

     Las vías sueca y estadounidense a la democracia social

     Keynes y la democracia social

     Trabajo, capital y democracia social

     La democracia social y la cooperación internacional

     Desde las cenizas

 

Tercera parte

 

Juntos de nuevo (1930-1973)

 

11. Reconstrucción en el Oeste y el Este

      Estados Unidos toma el mando

      Las tareas inmediatas

      La influencia de Dean Acheson

      Estados Unidos y la reconstrucción de Europa

      La Unión Soviética construye su propio bloque

      Dos síntesis

 

12. El régimen de Bretton Woods en funcionamiento

     Se acelera el crecimiento de postguerra

     Jean Monnet y los Estados Unidos de Europa

     Bretton Woods en el comercio

     El orden monetario de Bretton Woods

     La inversión internacional en el marco de Bretton Woods

     Bretton Woods y el Estado de Bienestar

     El éxito de Bretton Woods

 

13. Descolonización y desarrollo

     La industrialización sustitutiva de importaciones (ISI)

     La carrera hacia la independencia

     La ISI en la teoría y la práctica

     Nehru lleva a la India a la industrialización

     El Tercer Mundo opta por la ISI

     La difusión de la industria moderna

 

14. El socialismo en muchos países

     La expansión del mundo socialista

     División del mundo socialista

     La vía china al socialismo

     Socialismo al Tercer Mundo

     ¿Un futuro socialista?

 

15. El final de Bretton Woods

     Despliegue de los compromisos

     Retos al comercio y la inversión

     Crisis de la sustitución de importaciones

     Estancamiento del socialismo

     El fin de una era

 

Cuarta Parte

 

La Globalización, 1973- 2000

 

16. Crisis y Cambio

     El petróleo y otras conmociones

     El contragolpe de Vocker

     Globalismo

     Regionalismo y globalismo

     Finanzas globales y crisis financieras nacionales

 

17. La victoria de los globalizadores

     Nuevas tecnologías, nuevas ideas

     Intereses globalizadores

     George Soros, como intermediario financiero

 

18. El desarrollo desigual y combinado permite a algunos países situarse en primera línea

     Producción global y especialización nacional

     El crecimiento orientado hacia las exportaciones en Europa y Asia

     Un sociólogo marxista en el poder

     Europa oriental se une a Occidente

     Una nueva división internacional del trabajo

 

19. Otros países se quedan desesperadamente atrás y se ahonda el abismo entre pobres y ricos

     Fracaso de la reforma y la transición

     Bloqueos en el desarrollo

     La vía zambiana

     La catástrofe africana

     Plagas, miseria y desesperación

 

20. Turbulencias en el capitalismo global

      La fragilidad financiera y una trinidad incociliable

      “Las tres palabras más temidas”

      Mercados globlales: ¿gobernación o rendición de cuentas?

 

 

 

CONCLUSIONES DEL AUTOR

 

Este libro resume la historia de la globalización desde la “Belle Epoque” (1890-1914) hasta las protestas antiglobalización de Seattle en 1999.

En sus conclusiones, el autor señala que desde 1850 el crecimiento económico se ha disparado y la industria ha crecido, mientras que la internacionalización ha transformado empresas, países y continentes enteros caso de Finlandia (Nokia) o Corea. Millones de empleos dependían de las relaciones económicas internacionales.

 

Segun Jeffrey A. Frieden, la economía internacional permitió a los países subdesarrollados aliviar la pobreza y llevar a cabo reformas. Los pobres de Asía y Africa tienen acceso a las oportunidades de la economía mundial.

 

Pero hay otro aspecto del capitalismo global como refleja la acería Homestead, un hito de US Steel. El vacío dejado por la fábrica lo ocupa un centro comercial y la ciudad de 20.000 personas ahora es de 3.000. Hasta Pittsburgh perdió población. Su única esperanza es el turismo.

 

La competencia extranjera, dice Frieden, cerró decenas de miles de fábricas y acabó con decenas de millones de empleos industriales en Europa y Norteamérica. Los países ricos no pueden competir con las manufacturas de Asia, Latinoamerica y Europa del Este, con salarios más bajos. Los hindús y filipinos escriben programas de ordenador.

 

Por su parte, los países en desarrollo deben más de un billón de dólares a acreedores extranjeros. Los gobiernos han jubilado a funcionarios, vendido propiedades, recortado el gasto social y elevado impuestos. Además, les caen demandas por explotación infantil en sus talleres.

 

Uno de los defectos del capitalismo global es que:

 

1)  las empresas contraen deudas a bajo interés en los mercados financieros internacionales y los expone a las demandas de los inversores extranjeros.

 

2) El comercio permite comprar productos extranjeros baratos lo que acarrea competencia no deseada a los productores autòctonos.

 

3) Las corporaciones multinacionales aportan nuevas tecnologías y métodos, lo que expulsa del mercado a las empresas locales.

 

4) La deuda exterior permite a los gobiernos gastar más de lo que ingresan, esto puede generar crisis insoportables.

 

5) Los gobiernos abren sus fronteras a la economía mundial y algunos se hacen ricos pero otros ciudadanos se empobrecen.

 

El autor dice que la integración económica internacional expande en general las oportunidades económicas y es buena para la sociedad. Recuerda que las otras alternativas fracasaron en 1930.

1) Alemania, Italia y Japón cerraron sus economías y optaron por la dictadura, guerra y conquista.

2) Los países pobres y antiguas colonias que cerraron sus economías en 1930 y 1940 se hundieron en el estancamiento económico, la conflictividad social, la crisis y las dicturaduras militares en 1970 y 1980.

3) Pocos países lograron progreso sin acceder a la economía internacional.

 

Pero Frieden advierte que la globalización a cualquier precio es errónea.

1) Durante la Edad de Oro del capitalismo global anterior a 1914, los gobiernos atendieron a la integración económica internacional y poco más. Los partidarios del libre comercio, el patrón oro y las finanzas internacionales querían que los gobiernos se limitasen a salvaguardar esas políticas y sus propiedades pero ignoraban las preocupaciones de sus ciudadanos. Ello dio lugar a un choque entre los movimientos obreros y la ortodoxia clásica, que se agudizaron con la Gran Depresión.

El sistema se colapsó.

 

2) Tras la Segunda Guerra Mundial, el nuevo orden de Bretton Woods intentó evitar los fracasos de la autarquía y el laissez-faire del patrón oro.

Hubo un compromiso entre el patrón dólar-oro, la liberalización gradual del comercio y las instituciones internacionales para crear un marco de integración económica y de Estado de Bienestar.

Fue una solución temporal.

 

Pero eso en 1970 supuso un conflicto entre los mercados internacionales sin cortapisas y los gastos sin limites de los gobiernos nacionales. Hubo 15 años de inflación, déficit presupuestario y estancamiento económico.

 

3) En 1990, el capitalismo global resurgió como en 1914.

 

La conclusión de Frieden es que:

1) la economía mundial moderna funciona mejor cuando está abierta al mundo.

2) Las economías abiertas funcionan mejor cuando los gobiernos atienden las fuentes de insatisfacción con el capitalismo global.

 

El reto del capitalismo global es:

1) Combinar la integración internacional con un gobierno políticamente receptivo y socialmente responsable.

 

Algunos dicen que es imposible o indeseable “pero la teoría y la historia indican que es posible que la globalización coexista con políticas comprometidas con el progreso social y corresponde a los gobiernos y a los pueblos poner en práctica lo posible”, concluye Frieden.

 

RESUMEN

 

Capítulos 1, 2 y 3

 

En estos capítulos, Frieden narra el crecimiento económico de la edad dorada del libre comercio internacional, sobre todo en los años de la Belle Epoque, entre 1890 y 1914.

Para el lector moderno, el mayor interés que puede tener esta etapa es que se parece mucho a la de la globalización (1990-2014). Entonces, los intercambios se realizaban a través del patrón oro, sobre el que todas las monedas tenían un cambio estable y no podían devaluarse externamente pero sí internamente con una bajada de salarios y precios cuando un país tenía que ser competitivo para exportar más.

[Nota del lector: esto recuerda a lo del euro, que como los países no pueden devaluar la moneda por ser un cambio fjo, deben reducir salarios].

Otra de las características es que el dinero no tenía fronteras y los capitalistas invertían en cualquier país donde creían que podían generar beneficios. Dentro de este marco de internacionalización, países como Estados Unidos dudaron entre un mayor proteccionismo al campo o abrirse al comercio internacional y durante todos estos años, las votaciones se inclinaron por proteger el mercado interior.

En la Belle Epoque, que corresponde al esplendor de la economía clásica, cada país producía según su ventaja competitiva [ver a David Ricardo y también a Thomas A. Friedman y su libro sobre la globalización “La Tierra es Plana”] , es decir, producía intensivamente y gran escala lo que sabía hacer mejor y dejaba que otros produjesen aquello en lo que no eran competitivos. Así, Brasil o Colombia producían café en enormes plantaciones y Argentina cereal y carne mientras que Londres destacaba en las finanzas, Alemania en productos químicos y Portugal en vino. De esta forma, cada país obtenía el mejor precio y beneficio para cada mercancía, incluido el transporte.

Anotaciones técnicas

El autor habla del modelo de Heckscher-Ohlin en el comercio internacional. Sostiene que los distintos países tienen diferentes dotaciones de factores: así existen países con abundancia relativa de capital y otros con abundancia relativa de trabajo. Normalmente los países más ricos en capital exportarán bienes intensivos en capital (se utiliza relativamente más capital que trabajo para producirlos) y los países ricos en trabajo exportarán bienes intensivos en trabajo (se utiliza relativamente más trabajo que capital para producirlos).

 

De esta manera, si un país posee una gran oferta de un recurso “A” con relación a su oferta de otros recursos, se considera que es abundante en dicho recurso “A”. Entonces un país tenderá a producir relativamente más de los bienes que utilizan intensivamente sus recursos abundantes. En conclusión, los países tienden a exportar los bienes que son intensivos en los factores con que están abundantemente dotados.

 

Una indicador que muestra que un país es rico en capital es el precio de los factores. Un país (A) es rico en capital comparado con otro país (B), si el capital es relativamente más barato en el país A que en el país B.

 

Capítulos 4 y 5

 

Sin embargo, este crecimiento basado en la competencia tuvo efectos colaterales. Por un lado, los agricultores europeos fueron los grandes perdedores y se vieron expulsados de sus campos al no ser competitivos frente al cereal de Argentina, por ejemplo. Hubo una emigración del campo a la ciudad masiva, e incluso cruzaron el charco para trabajar en las fábricas de Estados Unidos.

Por otro, dieron lugar a una explotación de la mano de obra de forma tan intensiva que alcanzó rasgos criminales en el Congo, donde el rey belga Leopoldo exprimía su protectorado y forzaba a los nativos a trabajar casi como esclavos en sus plantaciones de caucho. Fue el mayor escándalo del siglo XIX y puso en evidencia la explotación colonial.

A todo ello se suma que cuando había que devaluar el empresario siempre optaba por la misma solución, que era reducir el salario para abaratar los costes sin que el obrero tuviese un colchón, ya que, entonces, no había protección social.

Por otra parte, la producción extractiva de mineral o cereales no generó una industria alternativa en los países, muchos de los cuales quedaron estancados en sociedades agrarias porque se dedicaban todos los recursos a la exportación y los beneficios se invertían en otras empresas de otro país, allí donde hubiese posibles beneficios.

 

Capítulos 5,6, 7 y 8

Se refiere a los años 1914 a 1929 y 1929 -1939.

En la primera época, estalla la Primera Guerra Mundial por motivos que aún nadie ha acertado a explicar, y destroza Europa e interrumpe el comercio internacional. Tras la guerra, los aliados imponen una astronómica deuda por indemnizaciones a Alemania a pesar de las advertencias de Keynes, en su libro “Las consecuencias económicas de la paz”, de que ello generaría conflictos.

El primer problema surgió con la hiperinflación alemana, que tardó varios años en ser atajada. Por otra parte, Churchill quiso volver al patrón oro y mantener el valor de la libra, lo que generó una grave recesión porque los salarios eran rígidos debido al poder sindical adquirido en aquellos años. Muchos países optaron por imponer aranceles y proteger su industria y, después, los estados fascistas o autoritarios, como la Alemania nazi, impusieron medidas de autarquía para autoabastecerse y que su país pudiese funcionar sin comprar nada en el exterior. Por su parte, Estados Unidos pareció volverse más librecambista y extendió por el mundo sus multinacionales.

 

En 1929, estalló la Gran Depresión y causó un grave colapso en Estados Unidos, donde el 25% de la población quedó desempleada y la economía se hundió en un porcentaje similar, con múltiples cierres de empresas. No saldría de la depresión hasta 1935, cuando Roosvelt aplicó políticas keynesianas.

Capítulos 9 y 10

 

Schacht, el presidente del banco alemán(el Bundesbank) pasó a dirigir la economía alemana en 1933 tras convencer a los empresarios de que Hitler daría estabilidad al país y mantendría a los sindicatos a raya para impedir una subida de precios y salarios, y por tanto, controlar la inflación. Con una fuerte inversión en defensa y obras públicas, y con una fuerte coherción para evitar las importaciones o firmas acuerdos comerciales abusivos con otros países menos poderosos, en 1935 y posteriores años, Alemania, bajo el partido nazi, logró pleno empleo. Sin embargo, a partir de 1937, Hitler se dio cuenta de que ya no necesitaba el apoyo empresarial, dejó de pagar la deuda de guerra y se volvió incontrolable. Schacht dimitió en esos años al darse cuenta de que se avecinaba una guerra continental que los empresarios no querían. Pero el modelo económico alemán de economía de cuartel sirvió de referencia al sur de Europa y a otros países en desarrollo como Japón para relanzar su industria y una economía básicamente autárquica y de caracter nacionalista.

 

Por su parte, la URSS se convirtió en el único gran país que sorteó la recesión y experimentó crecimiento económico aunque a costa de exprimir a los campesinos y volcar todos los recursos en la industria básica y alimentar barato a los obreros sin hacer caso a los bienes de consumo. Su rápido crecimiento se debió al mucho trabajo que aún quedaba por hacer para levantar una industria nacional Su éxito sirvió de inspiración a otros países más adelante que deseaban una rápida industrialización [nota del lector: en el libro “¿Por qué fracasan las naciones?”, se explica que una industria fuertemente extractiva como la soviética tendrá éxito momentáneo y luego decaerá .

 

Además, las economias escandinavas optaron por otra vía en torno a 1936. En concreto, Suecia logró unir a socialistas, agricultores (a los que prometió subvenciones) y obreros para conseguir una socialdemocracia con todo tipo de derechos sociales (seguridad social, colegios gratuitos…) que nadie podía ni soñar en aquellos tiempos. Los empresarios acabaron por pactar porque en ese modelo tenían garantizado que no habría huelgas porque la población estaba satisfecha.

 

Finalmente, Roosvelt en Estados Unidos adoptó las políticas keynesianas con programas de inversión pública, lo que estimuló la demanda y generó empleo y crecimiento.

 

 

Capítulos 11 y 12

 

Tras la victoria norteamericana en la Segunda Guerra Mundial, los americanos, alentados por Dacheson, se centraron en construir una democracia social y un libre comercio mundial, lo que ahora favorecía los intereses de los empresarios, deseosos de exportar. Esto fue plasmado en el tratado de Bretton Woods para desarrollar un Banco Mundial para el desarrollo (idea de Keynes), un prestamista de última instancia (el FMI, también idea de Keynes) y una organización internacional de comercio (que fracasó y fue sustituida por la rondas del GATT). La idea era que el libre comercio mundial generaba riqueza y que el proteccionismo, no. Pero el problema es que el mundo quedó dividido en dos bloques, el soviético, donde el comercio era nulo incluso entre sus países satélite, y el occidental, que continuaban con su fase de abrir fronteras.

Por su parte, Jean Monett, un vendedor de vinos y ciudadano del mundo aunque con intereses en Estados Unidos, impulsó un gran mercado en Europa con idea de hacer grandes empresas multinacionales y abaratar costes, lo que derivó en el tratado del Carbón y el Acero, el Euroatom y luego el Mercado Común Europeo (CEE).

El éxito de Bretton Woods conllevó la implantación del Estado de Bienestar en Europa, con grandes inversiones públicas y la mejora de los derechos sociales.

 

 

Capítulos 13 y 14

 

En la Guerra Fría, el modelo socialista soviético de economía de planificación centralizada fue implantado en muchos países del Tercer Mundo como solución rápida para emprender una rápida industrialización. Casos como China, con Mao, o la India, de la mano de Nehru, son versiones del mismo modelo de economía planificada que les valió para crecer, aunque Mao tuvo traspiés como el del Gran Salto Adelante, que provocó una hambruna, o la Revolución Cultural.

 

En esos años, muchos países del Tercer Mundo quedaron descolonizados y adoptaron dos tipos de políticas. Por un lado, la industrialización sustitutiva de importaciones (ISI), que permitió que países subdesarrollados no dependiensen de la industria extranjera para tener sus propias factorías de bienes de consumo. Es el caso de América Latina, como Brasil, que experimentó importantes crecimientos en los años 50 y 60. Los países del bloque soviético también empezaron a construir una industria de bienes de consumo. Solo hubo un puñado de países que se volcaron en producir para la exportación, como Corea del Sur, Taiwan o Japón, y que a la larga fueron los que más crecieron.

 

Capítulo 15

 

El orden de Bretton Woods se deshizo en 1972, cuando Nixon desvinculó al dólar del oro para eludir una recesión [Nota del lector: el proceso biene muy bien explicado en el libro “Keynes vs. Hayek”, publicado en el 2013]. Al poco estalló la crisis del petróleo de 1973 que disparó la inflación. Pero antes de llegar a esa fase, el modelo de sustitución de importanciones había dado muestras de agotamiento por un alto endeudamiento y muchos países entraron en la vía militar para atajar la inflación. El primer caso fue el gobierno militar de Brasil, y como fichas de dominó le siguieron otros países que implantaron dictaduras. Sin embargo, la inflación siguió descontrolada. [nota del lector: Francis Fukuyama describiría en 1990 en “El fin de la historia” la sucesiva oleada democratizadora de 1974 a 1990]. Los países socialistas también quedaron estancados [Nota del lector: el proceso es descrito en el libro: “¿Por qué fracasan los países?” publicado en 2012].

 

 

Capítulo 16

 

 

Entre 1973 y 1981, la inflación se disparó en Estados Unidos (llegó al 11%) y otros países. El presidente de la Reserva Federal, Vocker, atajó la inflación mediante la provocación de una recesión en 1981 y 1982 que aumentó el desempleo. El presidente Ronald Reagan estuvo de acuerdo y el plan funcionó: al contraerse la economía, la inflacción cayó a niveles controlables del 5%. Pero fue el inicio del fin del Estado de Bienestar y de la aspiración del Gobierno a crear pleno empleo. (continuará el resumen)

Written by evpita

diciembre 27, 2013 a 5:39 pm

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